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Estrategia Artículo

CSRD: primer ejercicio de reporting — guía práctica

Análisis de BMC: CSRD: primer ejercicio de reporting — guía práctica. Implicaciones, novedades y recomendaciones para empresas.

7 min de lectura

La entrada en vigor de la CSRD para la segunda oleada de empresas obligadas —aquellas grandes compañías no cotizadas que superan los umbrales de tamaño previstos en la Directiva— convierte el ejercicio 2025 en el primer año de reporting para miles de empresas españolas. Preparar el primer informe de sostenibilidad conforme a los Estándares Europeos de Información en materia de Sostenibilidad (ESRS) es un proceso complejo que requiere planificación anticipada, recursos dedicados y coordinación entre múltiples áreas de la empresa. Esta guía describe los pasos prácticos del proceso.

Paso 1: El análisis de doble materialidad

El análisis de doble materialidad es el punto de partida obligatorio de cualquier informe CSRD. Sin él, la empresa no puede determinar qué estándares ESRS son aplicables ni qué información debe incluir en el informe.

Materialidad de impacto (inside-out). La empresa debe identificar sus impactos positivos y negativos —reales y potenciales— sobre las personas y el medioambiente a lo largo de su cadena de valor: operaciones propias, cadena de suministro y clientes. Para cada impacto identificado debe evaluarse la severidad (magnitud, alcance y carácter irreversible) y la probabilidad de que ocurra.

Materialidad financiera (outside-in). La empresa debe identificar los riesgos y oportunidades relacionados con la sostenibilidad que podrían tener un impacto material en su situación financiera, resultados o flujos de caja a corto, medio y largo plazo. Los escenarios climáticos de transición y físicos (ESRS E1) son los más relevantes en este análisis para la mayoría de las empresas.

El resultado del análisis es una lista de asuntos materiales que determina qué estándares ESRS temáticos son aplicables. La empresa puede omitir los estándares que, tras el análisis documentado, resulten no materiales para su actividad —pero debe documentar el razonamiento de cada exclusión.

La norma ESRS 1 establece que el análisis de materialidad debe involucrar a los stakeholders de la empresa: trabajadores, clientes, proveedores, inversores y comunidades afectadas. No basta con un análisis interno del equipo directivo; debe existir evidencia de consulta a las partes interesadas más relevantes.

Paso 2: Inventario de datos y gap analysis

Una vez identificados los asuntos materiales, la empresa debe mapear la información disponible internamente y compararla con los requisitos de datos de los ESRS aplicables.

Datos climáticos y energéticos (ESRS E1). Los puntos de datos más exigentes son las emisiones de gases de efecto invernadero del Alcance 1 (emisiones directas), Alcance 2 (electricidad comprada) y Alcance 3 (cadena de valor). El Alcance 3 es el más complejo porque requiere información de proveedores y clientes. Para el primer año de reporting, la Comisión Europea ha publicado guías sobre el uso de factores de emisión de referencia cuando no se dispone de datos directos del proveedor.

Datos de fuerza laboral (ESRS S1). La empresa debe reportar indicadores sobre la composición de la plantilla (por tipo de contrato, jornada y género), salud y seguridad (tasas de accidentalidad), brecha salarial de género, formación y desarrollo, y derechos colectivos. Muchos de estos datos son accesibles desde los sistemas de gestión de recursos humanos, pero el formato y el nivel de granularidad exigido por los ESRS puede requerir adaptaciones.

Datos de gobernanza (ESRS G1). Información sobre políticas anticorrupción, mecanismos de control interno, relaciones con partes interesadas y divulgación de retribuciones de los órganos de gobierno.

El gap analysis debe identificar para cada punto de datos exigido: ¿Existe el dato? ¿Está disponible en el formato correcto? ¿Es verificable? ¿Está consolidado a nivel de grupo o solo disponible por entidad?

Paso 3: Diseño del sistema de recopilación de datos

Los datos para el informe CSRD deben ser recopilados de forma sistemática durante todo el ejercicio, no reconstruidos a posteriori al cierre. El diseño del sistema de recopilación incluye:

Definición de responsabilidades. Cada categoría de datos (energía, emisiones, residuos, RRHH, gobernanza) debe tener un responsable designado, con procedimientos documentados para la recopilación y validación de los datos.

Selección de herramientas. Las opciones van desde hojas de cálculo estructuradas —adecuadas para empresas que reportan por primera vez y con pocos indicadores materiales— hasta plataformas ESG especializadas (como Workiva, Enablon, o Microsoft Sustainability Manager) para empresas con estructuras complejas o múltiples centros de trabajo.

Cadena de custodia de datos. La verificación externa exige que cada dato reportado sea trazable hasta su fuente primaria. La empresa debe documentar el proceso de recopilación, los cálculos realizados, los factores de conversión utilizados y las estimaciones aplicadas cuando los datos primarios no están disponibles.

Paso 4: Redacción del informe

La estructura del informe de sostenibilidad bajo la CSRD sigue la estructura de los ESRS:

Sección obligatoria (ESRS 2): Información general sobre el modelo de negocio y la cadena de valor, estrategia de sostenibilidad y objetivos, gobernanza del proceso de reporting, y proceso de doble materialidad.

Secciones temáticas: Una sección por cada estándar temático aplicable, con la información general y los puntos de datos cuantitativos y cualitativos exigidos. Cada sección debe incluir el análisis de riesgos y oportunidades, las políticas y objetivos de la empresa, y las acciones implementadas.

Índice de puntos de datos: Al final del informe debe incluirse un índice de correspondencia entre cada punto de datos divulgado y el estándar ESRS al que se refiere.

La norma ESRS 1 exige que el informe sea presentado de forma digital en el Formato Electrónico Europeo Único (FEEU o iXBRL), de modo que los datos sean procesables por sistemas automáticos de análisis y comparabilidad.

Paso 5: Verificación externa

La verificación externa es obligatoria y supone un reto nuevo para muchas empresas que no han sometido previamente su información no financiera a auditoría.

Quién puede ser verificador. La CSRD permite que la verificación la realice el auditor de cuentas o un proveedor de verificación independiente acreditado. En España, el ICAC y el ROAC (Registro Oficial de Auditores de Cuentas) son los organismos que regulan la acreditación de los verificadores de sostenibilidad.

Alcance del aseguramiento. Para los primeros años (hasta 2028), la verificación puede ser de aseguramiento limitado, lo que implica procedimientos analíticos y consultas —sin la profundidad del aseguramiento razonable— destinados a concluir que no se ha identificado evidencia de que el informe contenga declaraciones materialmente incorrectas.

Preparación para la verificación. La empresa debe proporcionar al verificador acceso a los sistemas de datos, los procedimientos documentados de recopilación, los cálculos y las estimaciones aplicadas. Un gap analysis previo a la verificación —realizado internamente o por un asesor externo— permite detectar debilidades del informe antes de someterlo a verificación formal, reduciendo el número de hallazgos y los costes de rectificación.

Retos habituales en el primer ejercicio de reporting

Las empresas que han completado su primer informe CSRD identifican consistentemente los siguientes retos:

Alcance 3 de emisiones. La recopilación de datos de emisiones en la cadena de valor es la tarea más compleja. Las empresas deben priorizar las categorías de Alcance 3 más relevantes para su modelo de negocio y establecer un plan plurianual de mejora de la calidad de los datos.

Materialidad de la cadena de suministro. Los ESRS S2 (trabajadores de la cadena de valor) y los aspectos de gobernanza relacionados con la diligencia debida en derechos humanos requieren información sobre proveedores que puede no estar disponible, especialmente para cadenas de suministro internacionales complejas.

Coordinación entre departamentos. El informe CSRD requiere datos de finanzas, operaciones, recursos humanos, legal y compras. La coordinación entre estos departamentos, que normalmente no trabajan juntos en la elaboración de informes anuales, es uno de los principales cuellos de botella del primer ejercicio.

Coherencia con la información financiera. Los datos ESG con impacto financiero deben ser coherentes con los estados financieros. Las discrepancias entre los datos de sostenibilidad y los datos financieros (por ejemplo, datos de energía que no cuadran con los costes energéticos declarados en las cuentas) son hallazgos habituales de los verificadores externos.

En BMC ofrecemos asesoramiento estratégico en el diseño y preparación del primer informe CSRD, desde el análisis de doble materialidad hasta la coordinación con el verificador externo. Conozca nuestros servicios de ESG y sostenibilidad.

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