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Cuándo externalizar la contabilidad de su pyme

Indicadores claros para decidir cuándo externalizar la contabilidad de una pyme: coste comparativo, señales de que la función interna ha llegado a su límite, modelos de externalización y cómo hacer la transición sin perder información.

5 min de lectura

La contabilidad es una función que casi todas las pymes gestionan internamente en sus primeros años, habitualmente a través de un administrativo con formación básica en contabilidad o directamente por el propietario. El problema es que ese modelo tiene un techo: cuando la empresa crece, las obligaciones fiscales se multiplican, los cierres se retrasan y la información financiera pierde fiabilidad. Identificar ese momento es crucial para evitar que la función contable se convierta en un lastre operativo.

Señales de que la contabilidad interna ha llegado a su límite

Las siguientes situaciones indican que la función contable interna de la empresa ya no es sostenible:

Los cierres mensuales llegan tarde o son poco fiables. Si los estados financieros del mes anterior no están disponibles antes del día 15 del mes siguiente, la dirección está tomando decisiones sin información actualizada. Un cierre contable de más de dos semanas no es operativo para la gestión.

La empresa ha recibido sanciones por presentación extemporánea. Un retraso en la presentación de las declaraciones trimestrales de IVA o en las retenciones genera recargos automáticos que se acumulan con el tiempo. Si ha recibido más de una notificación de la AEAT por este motivo, es una señal clara.

El responsable administrativo dedica más del 60% de su tiempo a contabilidad. Cuando la función contable absorbe la mayor parte del tiempo de un perfil administrativo que debería estar haciendo otras cosas (atención a clientes, gestión de proveedores, soporte a la dirección), el coste de oportunidad supera el ahorro aparente de la función interna.

Los estados financieros no permiten analizar la rentabilidad por línea de negocio. Una contabilidad que solo cumple con las obligaciones formales pero no genera información de gestión útil (márgenes por proyecto, análisis de clientes, seguimiento de tesorería) no está aportando el valor que podría.

La empresa está creciendo e incorporando nuevas áreas de complejidad. Operaciones con el extranjero, contratos en divisa, múltiples centros de coste, contabilidad de grupo: estas situaciones requieren un nivel técnico que no siempre está disponible internamente.

El coste real de la contabilidad interna

Como en el caso del CFO, el error frecuente es reducir el coste de la contabilidad interna al salario del contable. El coste total incluye:

  • Salario bruto del contable o administrativo con funciones contables: entre 22.000 y 38.000 euros en función de la experiencia
  • Seguridad Social a cargo de la empresa: aproximadamente el 32% del salario bruto
  • Software contable: entre 500 y 3.000 euros anuales (licencias, actualizaciones)
  • Formación continua en novedades fiscales y normativas contables
  • Coste de sustitución durante las bajas o las vacaciones (normalmente no se cubre)

El coste total de un contable interno de perfil medio asciende a entre 35.000 y 55.000 euros anuales, sin contar el coste de los errores que genera la falta de especialización en aspectos fiscales y normativos concretos.

Los modelos de externalización disponibles

Externalización total. El proveedor asume toda la función contable: digitalización de documentos, registro de transacciones, conciliación bancaria, cierres mensuales, presentación de declaraciones y elaboración de las cuentas anuales. La empresa tiene acceso a la plataforma en tiempo real pero no interviene en el proceso contable.

Externalización parcial con controller interno. La empresa mantiene un perfil administrativo que digitaliza facturas y gestiona la operativa de tesorería, mientras el proveedor externo asume el cierre contable, la supervisión y las declaraciones. Es el modelo más habitual en pymes de entre 15 y 50 empleados.

Contabilidad supervisada. La empresa tiene un equipo contable interno, pero el proveedor externo realiza una revisión mensual de la calidad de la información, las declaraciones y el cumplimiento normativo. Es el modelo más adecuado cuando la empresa quiere mantener la función interna pero necesita una segunda opinión de calidad.

La transición: cómo hacer el cambio sin perder información

El principal freno para cambiar de modelo es el temor a perder la continuidad de la información. Con la preparación adecuada, la transición puede hacerse en un plazo de 30 a 60 días:

  1. Solicite al proveedor actual la exportación completa de los datos contables en formato estándar
  2. Verifique que las cuentas anuales de los últimos cuatro ejercicios están depositadas y disponibles
  3. Haga coincidir el cambio con el inicio de un ejercicio o con el cierre de un trimestre
  4. Mantenga acceso a la documentación de soporte (facturas, contratos) preferiblemente en formato digital

Cómo le ayudamos en BMC

Nuestro servicio de contabilidad externalizada cubre desde el registro diario hasta el cierre anual, con acceso en tiempo real a la plataforma contable y reporting mensual de gestión incluido. Coordinamos la función contable con los servicios de gestión fiscal y, si la empresa lo necesita, con el CFO externo.

Si quiere saber cuánto costaría externalizar su contabilidad y qué incluiría el servicio, contáctenos para una propuesta personalizada sin compromiso.

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