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Paquete de constitución integral para startup fintech | BMC

Constituimos y operativizamos en diez días hábiles una sociedad fintech con cuatro socios fundadores, incluyendo pacto de socios con vesting, apertura bancaria, alta fiscal y hoja de ruta regulatoria para licencia PSD2.

El desafio

Cuatro fundadores con una propuesta de valor sólida en pagos digitales necesitaban constituir su sociedad, proteger a todos los socios con acuerdos de vesting, arrancar con la estructura contable y fiscal correcta, y entender el camino regulatorio para optar a licencia de entidad de pago.

Nuestro enfoque

Contexto del mandante

Cuatro profesionales del sector financiero y tecnológico habían dedicado varios meses a validar un modelo de negocio en el mercado de pagos digitales B2B. Un fundador había construido la arquitectura técnica, otro tenía conocimiento profundo del entorno regulatorio de pagos de un puesto anterior en una entidad de pago, el tercero aportaba una red de potenciales clientes empresariales, y el cuarto tenía experiencia operativa en empresas en etapa inicial. Juntos tenían un producto diferenciado, un cliente piloto dispuesto a firmar una carta de intención, y un camino creíble hacia los primeros ingresos en seis meses.

Lo que no tenían era la infraestructura legal y operativa para avanzar. Llevaban operando en un estado informal pre-constitución: manteniendo conversaciones con clientes y avanzando el desarrollo sin ninguna estructura que protegiera las aportaciones individuales ni formalizara la relación entre ellos. Un fundador ya había invertido seis meses a tiempo completo escribiendo código, mientras otros habían contribuido menos tiempo. La cuestión de la participación estaba abierta, la de la gobernanza también, y la cuestión regulatoria —si los servicios de pago que pretendían ofrecer requerirían una licencia— era algo sobre lo que habían recibido opiniones contradictorias.

El Reto

Los fundadores enfrentaban un conjunto de decisiones interrelacionadas que no podían abordarse de forma secuencial porque el tiempo era un factor crítico. El cliente piloto esperaba un contrato firmado en tres semanas, lo que requería una sociedad constituida con cuenta bancaria. Pero precipitar la constitución sin formalizar correctamente el acuerdo entre fundadores implicaba el riesgo de crear una estructura difícil o imposible de corregir posteriormente sin consecuencias fiscales o conflictos entre socios.

En paralelo, los cuatro fundadores tenían expectativas informales distintas sobre el reparto del capital y la gobernanza que debían resolverse antes de que cualquier conversación con inversores pudiera ser creíble. Y la cuestión regulatoria —específicamente, si sus servicios de iniciación de pagos e información de cuentas planificados requerían una licencia de entidad de pago y qué implicaciones de plazo tenía eso para la captación de financiación— era una incertidumbre material que afectaba tanto al modelo de negocio como a la narrativa inversora.

Nuestro Enfoque

Comenzamos con una sesión de diagnóstico de tres horas que mapeó en detalle el plan de negocio, el rol y aportaciones de cada fundador hasta la fecha, sus expectativas sobre gobernanza y reparto del capital, y los servicios de pago específicos que pretendían ofrecer. A partir de este diagnóstico identificamos las decisiones que debían tomarse antes de la constitución y las que podían abordarse posteriormente.

Para la estructura societaria, propusimos una SL con cuatro socios al 25% combinada con un mecanismo de vesting de cuatro años con cliff de un año para todos los fundadores. Esta estructura protegía a la sociedad y a cada socio si cualquiera salía en los primeros años, a la vez que trataba a los cuatro fundadores equitativamente en el momento inicial, una señal importante para las conversaciones con inversores. Redactamos el pacto de socios cubriendo, además del vesting: derechos de tanteo en transmisiones de participaciones, mecanismos drag-along y tag-along para escenarios de salida, condiciones y proceso para la entrada de inversores, materias que requieren unanimidad, y el pool de participaciones para opciones sobre participaciones futuras para empleados.

Gestionamos la constitución notarial mediante el procedimiento express de sociedad limitada, la inscripción en el Registro Mercantil, la apertura de la cuenta bancaria empresarial (coordinando directamente con el banco para agilizar el proceso de cumplimiento) y todas las altas fiscales simultáneamente. Nuestro equipo regulatorio realizó una pre-evaluación de los servicios de pago proyectados para mapear el marco regulatorio aplicable bajo PSD2.

Resultados

La sociedad quedó constituida e inscrita en el Registro Mercantil en seis días hábiles. La cuenta bancaria estaba operativa el décimo día. Los cuatro fundadores firmaron el pacto de socios antes de la constitución, habiendo tenido plena visibilidad sobre todos los mecanismos y sus implicaciones prácticas — ninguna cláusula fue firmada sin haber sido comprendida.

El informe de pre-evaluación regulatoria identificó tres opciones para la fase de lanzamiento: operar como agente de una entidad de pago ya autorizada (ruta más rápida, aproximadamente dos a tres meses hasta operatividad regulatoria, sin licencia propia necesaria), solicitar licencia de entidad de pago limitada (aproximadamente dieciocho meses desde la solicitud), o licencia de entidad de pago completa (veinticuatro a treinta meses). Los fundadores eligieron la ruta del agente para la fase de lanzamiento, lo que les permitió alcanzar la entrada al mercado y generar ingresos iniciales mientras la solicitud de licencia completa se evaluaba como vía paralela.

Los fundadores presentaron el roadmap regulatorio —estructurado como un árbol de decisiones claro con plazos e implicaciones de coste para cada opción— a sus primeros inversores potenciales en las semanas posteriores a la constitución. Dos inversores semilla citaron la claridad de la estrategia regulatoria como un factor en su decisión de entrar en la ronda.

Conclusiones Clave

Para startups tecnológicas en sectores regulados, el mayor riesgo en la etapa inicial no es la complejidad regulatoria en sí, sino tomar decisiones estructurales antes de que las implicaciones regulatorias sean comprendidas. En pagos digitales, operar bajo un modelo de agente mientras se evalúa la vía de licencia propia es una práctica estándar y completamente viable. Lo que no es viable es ignorar la cuestión de la licencia o asumir que tiene prioridad sobre llegar al mercado. La sesión de diagnóstico que mapea simultáneamente la estructura societaria y los requisitos regulatorios es donde esos trade-offs se hacen explícitos y manejables.

Resultados

Sociedad operativa en dos semanas. Pacto de socios con vesting protegiendo a todos los fundadores. Hoja de ruta regulatoria PSD2 definida con tres opciones de licencia claramente delimitadas.

10 días hábiles
Días hasta sociedad operativa
4 de 4
Fundadores protegidos
Tarifa plana
Coste del paquete
3
Hitos regulatorios mapeados

Testimonio del cliente

Llegamos con una idea y mucha energía pero sin saber por dónde empezar. En dos semanas teníamos empresa, cuenta bancaria, contratos firmados entre nosotros y un plan claro para el tema de la licencia. Eficiencia total.

CEO y cofundador, Startup Fintech Española Confidencial

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