Ir al contenido
Volver al índice
V0373-14 13 de febrero de 2014 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · rendimientos del trabajo

Los salarios cobrados vía FOGASA deben imputarse al ejercicio en que eran exigibles

Un contribuyente pregunta cuándo debe declarar las nóminas de 2011 cobradas mediante FOGASA tras la quiebra de su empresa. La DGT responde que deben imputarse al ejercicio 2011 mediante autoliquidación complementaria.

La cuestión planteada

Momento al que deben imputarse las retenciones y gastos deducibles correspondientes a dichas nóminas, teniendo en cuenta que no declaró en el ejercicio 2011 las referidas nóminas.

El criterio de la DGT

Los rendimientos del trabajo deben imputarse al periodo en que son exigibles. Si por circunstancias justificadas no imputables al contribuyente se perciben en periodos distintos, se imputarán al periodo de exigibilidad mediante autoliquidación complementaria sin sanción ni intereses. En dicha declaración deben incluirse tanto los rendimientos íntegros como las retenciones y los gastos deducibles correspondientes.

Implicaciones prácticas

  • Los rendimientos del trabajo deben declararse en el ejercicio de su exigibilidad, independientemente del momento del cobro efectivo.
  • La percepción de salarios vía FOGASA no desplaza la obligación de imputar los ingresos al ejercicio en que se devengaron.
  • La rectificación mediante autoliquidación complementaria para incluir estos ingresos no conlleva sanción ni intereses de demora.

Puntos de planificación

  • Valorar la necesidad de rectificar declaraciones de ejercicios anteriores donde se omitieron ingresos exigibles por quiebra empresarial.
  • Analizar la correcta integración de retenciones y gastos deducibles asociados a los rendimientos omitidos.

Checklist

  • Identificar el ejercicio fiscal en que los salarios eran legalmente exigibles.
  • Verificar si los rendimientos del trabajo de dicho ejercicio fueron incluidos en la declaración.
  • Comprobar que la autoliquidación complementaria incluya tanto el rendimiento íntegro como las retenciones.
  • Asegurar la inclusión de los gastos deducibles correspondientes a esas nóminas en la declaración rectificativa.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V0373-14 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 13/02/2014 Normativa LIRPF, Ley 35/2006, artículo 14. Descripción de hechos El consultante ha recibido un determinado importe en concepto de nóminas correspondientes al ejercicio 2011 que quedaron pendientes de abonar por la empresa y que la misma ha reconocido en acta de conciliación. Estas cantidades han sido abonadas por el Fondo de Garantía Salarial (FOGASA), al haber sido declarada la empresa en concurso de acreedores. Cuestión planteada Momento al que deben imputarse las retenciones y gastos deducibles correspondientes a dichas nóminas, teniendo en cuenta que no declaró en el ejercicio 2011 las referidas nóminas. Contestación completa Como regla general, los rendimientos del trabajo (calificación que procede en este supuesto) se imputan al período impositivo en que son exigibles por el perceptor. Ahora bien, junto con esta regla general la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de la leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE de 29 de noviembre), recoge en su artículo 14.2.b) una regla especial de imputación temporal, que establece lo siguiente: “Cuando por circunstancias justificadas no imputables al contribuyente, los rendimientos derivados del trabajo se perciban en períodos impositivos distintos a aquéllos en que fueron exigibles, se imputaran a éstos, practicándose, en su caso, autoliquidación complementaria, sin sanción ni intereses de demora ni recargo alguno. Cuando concurran las circunstancias previstas en el párrafo a) anterior, los rendimientos se considerarán exigibles en el período impositivo en que la resolución judicial adquiera firmeza. La autoliquidación se presentará en el plazo que media entre la fecha en que se perciban y el final del inmediato siguiente plazo de declaraciones por el impuesto". Como consecuencia de lo anterior, cuando se produzca el pago de tales cantidades por el FOGASA procederá imputar al período impositivo de su exigibilidad (que según lo manifestado en la consulta sería 2011) los indicados rendimientos del trabajo, practicando autoliquidación complementaria del período impositivo 2011 en el plazo que medie entre la fecha en que se perciban y el final del inmediato siguiente plazo de declaraciones por el impuesto, sin sanción ni intereses de demora ni recargo alguno. En la autoliquidación complementaria deberán reflejarse tanto los rendimientos íntegros del trabajo correspondientes a las nóminas atrasadas cobradas, como las retenciones correspondientes a dichos rendimientos, ya que —con carácter general— la obligación de retener nace en el momento en que se satisfacen o abonan las rentas (artículo 78.1 del Reglamento del Impuesto, aprobado por el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo -BOE de 31de marzo-). A su vez, el artículo 77 del mismo Reglamento señala que “las retenciones o ingresos a cuenta se imputarán por los contribuyentes al período en que se imputen las rentas sometidas a retención o ingreso a cuenta, con independencia del momento en que se hayan practicado”. Asimismo deberán reflejarse en la autoliquidación complementaria, junto con los rendimientos íntegros, los gastos deducibles correspondientes a las nóminas satisfechas, dado que las reglas de imputación temporal antes referidas afectan a “Los ingresos y gastos que determinan la renta a incluir en la base del impuesto…” (artículo 14.1 de la LIRPF), viniendo determinado el rendimiento neto del trabajo por “…el resultado de disminuir el rendimiento íntegro en el importe de los gastos deducibles” (artículo 19.1 de la LIRPF). Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

Reservar primera reunión gratuita