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V3242-19 27 de noviembre de 2019 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · vivienda habitual

No se considera vivienda habitual si el cambio de domicilio es una opción voluntaria y no una necesidad

El consultante pregunta si su situación de desempleo y la intención de explotar una finca rústica permiten considerar su vivienda como habitual sin haber residido en ella tres años. La DGT responde que estas circunstancias no exigen necesariamente el cambio de domicilio y parecen ser decisiones libres del contribuyente.

La cuestión planteada

Posibilidad de considerar las circunstancias concurrentes como necesarias para cambio de domicilio y poder considerar la vivienda vendida como habitual, aún sin haber residido en ella durante tres años continuados.

El criterio de la DGT

Para excepcionar el plazo de tres años de residencia, las circunstancias deben exigir necesariamente el cambio de domicilio, lo que implica una obligación de la que no se puede prescindir. El desempleo o la oportunidad de negocio no implican por sí mismos la exigencia de vender la residencia habitual, siendo en principio decisiones libres. La valoración de si una situación es realmente necesaria corresponde a los órganos de gestión e inspección tras valorar las pruebas aportadas.

Implicaciones prácticas

  • El desempleo o la existencia de oportunidades de negocio no justifican la exención del plazo de tres años de residencia.
  • La venta de la vivienda sin cumplir el plazo de residencia se considerará como no habitual a menos que se demuestre una obligación ineludible de cambio de domicilio.
  • La carga de la prueba sobre la necesidad del cambio de residencia recae en el contribuyente ante la inspección.

Puntos de planificación

  • Valorar la naturaleza de la causa que motiva el traslado de residencia para determinar si es una obligación o una elección.
  • Analizar la documentación probatoria disponible para acreditar la imposibilidad de mantener la residencia actual.

Checklist

  • Verificar si se ha cumplido el plazo de tres años de residencia continuada en la vivienda.
  • Comprobar si el cambio de domicilio responde a una necesidad imperativa o a una decisión voluntaria.
  • Documentar las causas que obligan al cambio de residencia para su presentación ante la inspección.
  • Evaluar si la situación de desempleo o negocio encaja en el concepto de obligación ineludible.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V3242-19 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 27/11/2019 Normativa IRPF. Ley 35/2006. Art. 38. RIRPF. Real Decreto 439/2007. Arts. 41 y 41 bis. Descripción de hechos El consultante adquirió en 2018 una vivienda en Alicante que desde entonces ha venido constituyendo su residencia habitual y la de su mujer e hijos. Actualmente, el consultante se encuentra desempleado se plantean adquirir una finca rústica en Villena (Alicante) para su explotación, aplicando en tal adquisición las resultas de la enajenación de su vivienda anterior. Cuestión planteada Posibilidad de considerar las circunstancias concurrentes como necesarias para cambio de domicilio y poder considerar la vivienda vendida como habitual, aún sin haber residido en ella durante tres años continuados. Contestación completa El artículo 38 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobada por la Ley 35/2006, de 28 de noviembre (BOE de 29 de noviembre), en adelante LIRPF, en su redacción vigente a partir del ejercicio fiscal 2013, en su apartado 1, establece: “1. Podrán excluirse de gravamen las ganancias patrimoniales obtenidas por la transmisión de la vivienda habitual del contribuyente, siempre que el importe total obtenido por la transmisión se reinvierta en la adquisición de una nueva vivienda habitual en las condiciones que reglamentariamente se determinen. (…).” El concepto de vivienda habitual a efectos de la exención de la ganancia patrimonial generada en su transmisión se regula, a partir del ejercicio fiscal de 2013, en la disposición adicional vigésima tercera de la LIRPF, y, en su desarrollo, en el artículo 41 bis del Reglamento del Impuesto, aprobado por el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo (BOE de 31 de marzo), en adelante RIRPF, el cual, entre otros, dispone: “1. A los efectos previstos en los artículos 7.t), 33.4.b), y 38 de la Ley del Impuesto se considera vivienda habitual del contribuyente la edificación que constituya su residencia durante un plazo continuado de, al menos, tres años. No obstante, se entenderá que la vivienda tuvo el carácter de habitual cuando, a pesar de no haber transcurrido dicho plazo, se produzca el fallecimiento del contribuyente o concurran otras circunstancias que necesariamente exijan el cambio de domicilio, tales como celebración de matrimonio, separación matrimonial, traslado laboral, obtención del primer empleo, o cambio de empleo, u otras análogas justificadas. 2. (…) 3. A los exclusivos efectos de la aplicación de las exenciones previstas en los artículos 33.4. b) y 38 de la Ley del Impuesto, se entenderá que el contribuyente está transmitiendo su vivienda habitual cuando, con arreglo a lo dispuesto en este artículo, dicha edificación constituya su vivienda habitual en ese momento o hubiera tenido tal consideración hasta cualquier día de los dos años anteriores a la fecha de transmisión.” De dicha redacción se desprende que, salvo en el caso de fallecimiento, en el que la exención opera de forma automática, ante la concurrencia de concretas circunstancias, estas han de exigir “necesariamente” el cambio de domicilio o el no poder llegar a ocupar la vivienda adquirida, según proceda. Teniendo que existir una relación directa entre la causa y el efecto. Señalar que, la LIRPF cita también como circunstancia la obtención de “empleo más ventajoso” (disposición adicional vigésima tercera). La expresión reglamentaria "circunstancias que necesariamente exijan el cambio de domicilio" comporta una obligatoriedad en dicho cambio. El término “necesariamente” es un adverbio de modo que, de acuerdo con el Diccionario de la Real Academia, significa con o por necesidad o precisión. A su vez, el término “necesidad” puede indicar todo aquello a lo que es imposible substraerse, faltar o resistir. Aún es más esclarecedor el sustantivo precisión, incluido en la definición de “necesariamente”, pues supone obligación o necesidad indispensable que fuerza y precisa a ejecutar una cosa. Por último, confirma lo anterior una de las definiciones de “necesario”: dícese de lo que se hace y ejecuta obligado de otra cosa, como opuesto a voluntario y espontáneo. En consecuencia, la aplicación de esta norma requiere plantearse si ante una determinada situación, cambiar de domicilio es una opción para el contribuyente o queda al margen de su voluntad o conveniencia; es decir, que el hecho de que concurra una de las circunstancias enumeradas u otras análogas no es determinante por sí solo, ni supone sin más, una excepción a la exigencia del plazo general de residencia efectiva durante tres años. En el primero de los casos, es decir, si el contribuyente mantiene la posibilidad de elegir, no se estará en presencia de una circunstancia que permita excepcionar el plazo de tres años, y, por tanto, si el contribuyente decide cambiar de domicilio, no por ello la vivienda alcanzará la consideración de habitual. En la misma línea, puede afirmarse que si se prueba la concurrencia de circunstancias análogas a las enumeradas por la normativa se podrá excepcionar el plazo de tres años, siempre que las mismas exijan también el cambio de domicilio. Llegados a este punto, es necesario determinar si las circunstancias concretas que concurren en cada caso, descritas por el contribuyente, exigen el cambio de domicilio. En el presente caso, el consultante justifica la conveniencia del cambio en que actualmente se encuentra desempleado y tiene la oportunidad de iniciar la explotación de una finca rústica de la cual obtendrá rendimientos económicos. La situación de desempleo alegado cabe entenderla como una circunstancia sobrevenida de carácter temporal. Ésta Subdirección General no puede entrar a valorar la gravedad, ni los efectos económicos o de otra índole que ello implica. No obstante, considera que dichas circunstancias no implican por sí mismas y en todos los supuestos la exigencia de vender la residencia habitual; en principio, hay que considerarlas circunstancias no permanentes. Su duración y consecuencias no pueden valorarse a priori, y entender como inevitable el cambio de domicilio antes de cumplir el plazo de tres años de permanencia. Por otro lado, se desconoce la capacidad económica familiar. En resumen, por sí mismas y en todos los supuestos las circunstancias señaladas no implican la exigencia de enajenar la vivienda debiendo considerarse, en principio, una decisión libre del contribuyente, no operando la excepción a la obligación de permanencia continuada de, al menos, tres años. Con todo ello, éste Centro Directivo no puede entrar a valorar los efectos que dichas circunstancias implican, bien aisladamente o en su conjunto. Ello es una cuestión de hecho cuya valoración queda fuera del ámbito de competencias de este Centro Directivo. La valoración de necesidad corresponde efectuarla, en todo caso, a los órganos de gestión e inspección de la Administración Tributaria. Si el consultante considerara la circunstancia como necesaria, tomando la acción de cambiar de residencia, deberá justificarla suficientemente por cualquier medio de prueba admitido en Derecho, según dispone el artículo 106 de la Ley General Tributaria (Ley 58/2003, de 17 de diciembre –BOE del 18–), ante los órganos mencionados, a quienes corresponderá valorar las pruebas, a requerimiento de los mismos, siendo éste el momento, y no otro anterior, de aportar las pruebas que estimen oportunas. Solo en el caso de que se llegara a considerar que la vivienda ha alcanzado la consideración de habitual al tiempo de dejar de residir en ella, la ganancia patrimonial generada en su transmisión podría quedar exonerada de gravamen de conformidad con lo dispuesto en el artículo 41 del Reglamento del Impuesto. Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

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