Ir al contenido
Volver al índice
V0183-19 29 de enero de 2019 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · imputación temporal

Los salarios reconocidos por sentencia judicial se imputan al ejercicio en que la resolución adquiere firmeza

Una trabajadora consultó cuándo debía declarar las diferencias salariales recibidas tras una sentencia judicial y qué retención aplicar. La DGT responde que los importes pendientes de resolución judicial se imputan al año en que la sentencia es firme.

La cuestión planteada

Imputación temporal de las diferencias retributivas y tipo de retención aplicable.

El criterio de la DGT

Los rendimientos del trabajo reconocidos por sentencia judicial se imputan al período impositivo en que la resolución adquiere firmeza. Para los rendimientos percibidos en periodos distintos a su exigibilidad por circunstancias no imputables al contribuyente, se imputan al ejercicio que les corresponde mediante autoliquidación complementaria. Los importes de la sentencia no se consideran atrasos a efectos de retención, aplicándose el procedimiento general. Los rendimientos posteriores a la sentencia que se perciban con retraso tributan con un tipo de retención del 15%.

Implicaciones prácticas

  • Los salarios reconocidos judicialmente se declaran en el ejercicio en que la sentencia adquiere firmeza.
  • Las diferencias salariales no se tratan como atrasos para la aplicación de retenciones.
  • Se debe aplicar el procedimiento general de retención sobre los importes de la sentencia.
  • Los rendimientos posteriores a la sentencia percibidos con retraso tributan con una retención del 15%.

Puntos de planificación

  • Valorar la necesidad de presentar autoliquidaciones complementarias para periodos anteriores.
  • Analizar el impacto de la imputación temporal en la base imponible del ejercicio de la firmeza.

Checklist

  • Verificar la fecha de firmeza de la resolución judicial.
  • Confirmar que la imputación se realiza en el ejercicio de la firmeza y no en el de la devengo.
  • Comprobar que no se ha aplicado el régimen de atrasos a los importes de la sentencia.
  • Validar que los rendimientos posteriores con retraso aplican la retención del 15%.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V0183-19 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 29/01/2019 Normativa LIRPF. Ley 35/2006. Arts.14, 17 y 99. RIRPF. Real Decreto 439/2007. Arts. 74 y ss. Descripción de hechos La consultante expone que el 30 de abril de 2018 percibió unas diferencias retributivas correspondientes a los períodos 2012 a 2018. Las diferencias correspondientes al período comprendido entre el 1 de enero de 2012 y el 30 de junio de 2015, fueron reconocidas por sentencia judicial de fecha 15 de febrero de 2017, que fue objeto de recurso por la empresa que fue inadmitido a trámite el 12 de marzo de 2018. Cuestión planteada Imputación temporal de las diferencias retributivas y tipo de retención aplicable. Contestación completa Desde la calificación como rendimientos del trabajo que -conforme con lo dispuesto en el artículo 17.1 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio, (BOE del día 29), en adelante LIRPF -, procede otorgar a las diferencias salariales objeto de consulta, el primer asunto que procede analizar es la determinación de su imputación temporal. La imputación temporal de los rendimientos del trabajo se regula en el artículo 14.1.a) de la LIRPF, que establece, como regla general, que los rendimientos del trabajo se imputan al período impositivo en que son exigibles por su perceptor. Junto a esta regla general, el apartado 2 de dicho artículo contiene ciertas reglas especiales, entre ellas, en sus letras a) y b), dispone lo siguiente: "a) Cuando no se hubiera satisfecho la totalidad o parte de una renta, por encontrarse pendiente de resolución judicial la determinación del derecho a su percepción o su cuantía, los importes no satisfechos se imputarán al período impositivo en que aquélla adquiera firmeza. b) Cuando por circunstancias justificadas no imputables al contribuyente, los rendimientos derivados del trabajo se perciban en períodos impositivos distintos a aquéllos en que fueron exigibles, se imputaran a éstos, practicándose, en su caso, autoliquidación complementaria, sin sanción ni intereses de demora ni recargo alguno. Cuando concurran las circunstancias previstas en el párrafo a) anterior, los rendimientos se considerarán exigibles en el período impositivo en que la resolución judicial adquiera firmeza. La autoliquidación se presentará en el plazo que media entre la fecha en que se perciban y el final del inmediato siguiente plazo de declaraciones por el impuesto". La aplicación de la normativa expuesta al supuesto planteado nos lleva a las siguientes conclusiones sobre la imputación de las cantidades liquidadas en favor de la consultante: 1ª. Procederá imputar al período impositivo en el que la resolución judicial haya adquirido firmeza (2018) los rendimientos comprendidos entre el 1 de enero de 2012 y el 30 de junio de 2015, reconocidos en la resolución judicial (art. 14.2.a) de la LIRPF. 2ª. Los rendimientos no comprendidos en el ámbito de la resolución judicial, esto es los posteriores a 30 de junio de 2015, se imputan en el respectivo período impositivo de su exigibilidad, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 14.2.b) de la LIRPF), antes expuesto. En lo referente a la obligación de practicar retenciones o ingresos a cuenta del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, ésta se encuentra regulada en el artículo 99 de la LIRPF y en los artículos 74 y siguientes del Reglamento del Impuesto, aprobado por Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo (BOE de 31 de marzo). En cuanto al tipo de retención, el artículo 80.1 del Reglamento, establece que: “La retención a practicar sobre los rendimientos del trabajo será el resultado de aplicar a la cuantía total de las retribuciones que se satisfagan o abonen, el tipo de retención que corresponda de los siguientes: 1.º Con carácter general, el tipo de retención que resulte según el artículo 86 de este Reglamento. (…) 5º. El 15 por ciento para los atrasos que correspondan imputar a ejercicios anteriores, salvo cuando resulten de aplicación los tipos previstos en los números 3.º o 4.º de este apartado. (…)”. Respecto a la retención aplicable, a los rendimientos satisfechos en cumplimiento de sentencia, esto es los comprendidos entre el 1 de enero de 2012 y el 30 de junio de 2015, éstos no tienen por sí mismos y a efectos de retenciones la consideración de atrasos, y la retención se determina conforme a lo dispuesto en el procedimiento general aplicable sobre los rendimientos del trabajo. Finalmente la retención de los rendimientos satisfechos no comprendidos en el ámbito de la sentencia, comprendidos entre el 1 de julio de 2015 y 31 de diciembre de 2017, que se perciben en un período impositivo posterior al de su imputación, se practicará aplicando el tipo del 15 por ciento sobre los rendimientos íntegros, tal como se recoge en el artículo 80.1 del Reglamento antes expuesto. Lo que comunico a usted con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria (BOE del día 18).

Reservar primera reunión gratuita