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V3380-15 3 de noviembre de 2015 · SG de Impuestos sobre las Personas Jurídicas Criterio vigente
Impuesto sobre Sociedades · actividad económica

El arrendamiento de inmuebles puede ser actividad económica aun subcontratando la gestión a terceros

Una entidad consultó si su actividad de arrendamiento de un centro comercial calificaba como actividad económica al no tener empleados propios. La DGT respondió que sí, ya que la subcontratación de la gestión puede suplir el requisito de tener personal propio.

La cuestión planteada

Si la actividad de arrendamiento de inmuebles que se desarrolla con los medios descritos con anterioridad puede calificarse como actividad económica a los efectos del Impuesto sobre Sociedades.

El criterio de la DGT

Para que el arrendamiento de inmuebles sea actividad económica según el artículo 5.1 de la LIS, se requiere al menos una persona empleada con contrato laboral y jornada completa. No obstante, en supuestos donde la gestión se subcontrata a terceros especializados, se deben entender cumplidos los requisitos de actividad económica aun cuando los medios humanos no sean propios.

Implicaciones prácticas

  • La subcontratación de la gestión integral permite calificar el arrendamiento de inmuebles como actividad económica.
  • Se evita la calificación de la actividad como mera gestión de patrimonio para efectos del Impuesto sobre Sociedades.
  • La ausencia de personal con contrato laboral propio no impide el cumplimiento de los requisitos de actividad económica.

Puntos de planificación

  • Valorar la estructura de gestión de los inmuebles para determinar su calificación fiscal.
  • Analizar la suficiencia de los contratos de subcontratación para acreditar la organización de la actividad.

Checklist

  • Verificar que la gestión del inmueble está delegada en terceros especializados.
  • Comprobar que la subcontratación cubre las funciones necesarias para la explotación del inmueble.
  • Asegurar que existe una organización de medios que sustituya la falta de personal propio.
  • Revisar la documentación contractual que respalda la gestión externa.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V3380-15 Órgano SG de Impuestos sobre las Personas Jurídicas Fecha salida 03/11/2015 Normativa LIS, Ley 27/2014 arts: 5.1 Descripción de hechos La entidad consultante es una entidad española que se dedica al desarrollo, a la gestión y tenencia, así como al arrendamiento de un centro comercial, así como la contratación o subcontratación de actividades para la urbanización de terrenos. En el ejercicio de su actividad económica, ha formalizado un contrato de gerencia y un contrato de gestión y comercialización del inmueble con la entidad C, (el gestor),. De acuerdo con los contratos de gestión, el gestor se obliga a conferir a la consultante en cuanto a la gestión patrimonial, la comercialización de los locales y las zonas comunes del inmueble, y en particular, a entre otras actividades: -Facturar y cobrar rentas fijas y/o variables y cantidades asimiladas, cálculo, emisión y envío a los arrendatarios de la Galería y zonas comunes de las facturas por rentas y contribución a los gastos comunes de funcionamiento del Centro Comercial. -Verificación del cumplimiento de las obligaciones formales del contrato, en particular de las obligaciones de pago de rentas y otras cantidades, del mantenimiento y suficiencia de los seguros de responsabilidad civil, incendio y daños relativos a los locales arrendados, del pago y depósito de fianzas y de la entrega y devolución de avales. -Seguimiento administrativo de la relación propietario-arrendatario y negociaciones. -Gestión de procesos contenciosos. -Actualización de la renta de los contratos. -Comercialización de todos los locales de la Galería, identificando y contactando a los potenciales arrendatarios, negociando con ellos las condiciones de los contratos de arrendamiento de los locales. El Gestor dispone de los medios materiales y humanos necesarios para prestar al consultante los servicios que se ha comprometido a prestarle conforme al contrato de Gestión firmado. Cuestión planteada Si la actividad de arrendamiento de inmuebles que se desarrolla con los medios descritos con anterioridad puede calificarse como actividad económica a los efectos del Impuesto sobre Sociedades. Contestación completa El artículo 5 de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, (en adelante LIS), regula el concepto de actividad económica y entidad patrimonial, así: “1. Se entenderá por actividad económica la ordenación por cuenta propia de los medios de producción y de recursos humanos o de uno de ambos con la finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios. En el caso de arrendamiento de inmuebles, se entenderá que existe actividad económica únicamente cuando para su ordenación se utilice, al menos, una persona empleada con contrato laboral y jornada completa. En el supuesto de entidades que formen parte del mismo grupo de sociedades según los criterios establecidos en el artículo 42 del Código de Comercio, con independencia de la residencia y de la obligación de formular cuentas anuales consolidadas, el concepto de actividad económica se determinará teniendo en cuenta a todas las que formen parte del mismo. 2. A los efectos de lo previsto en esta Ley, se entenderá por entidad patrimonial y que, por tanto, no realiza una actividad económica, aquella en la que más de la mitad de su activo esté constituido por valores o no esté afecto, en los términos del apartado anterior, a una actividad económica. El valor del activo, de los valores y de los elementos patrimoniales no afectos a una actividad económica será el que se deduzca de la media de los balances trimestrales del ejercicio de la entidad o, en caso de que sea dominante de un grupo según los criterios establecidos en el artículo 42 del Código de Comercio, con independencia de la residencia y de la obligación de formular cuentas anuales consolidadas, de los balances consolidados.(..).” El artículo 5 define actividad económica como la ordenación por cuenta propia de los medios de producción y de recursos humanos con la finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios, entendiendo que para el caso de arrendamiento de inmuebles existirá actividad económica cuando para su ordenación se utilice, al menos, una persona empleada con contrato laboral y a jornada completa. En el ámbito del Impuesto sobre Sociedades, debe tenerse en cuenta la autonomía del concepto de actividad económica frente al mismo concepto regulado para otras figuras impositivas. En este sentido, el preámbulo de la LIS justifica la nueva inclusión de una definición de actividad económica, hasta entonces referenciada al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, ante la necesidad de que el Impuesto sobre Sociedades, que grava por excelencia las rentas procedentes de actividades económicas, contenga una definición adaptada a la propia naturaleza de las personas jurídicas. Por tanto, la interpretación del concepto de actividad económica en el ámbito del Impuesto sobre Sociedades debe realizarse a la luz del funcionamiento empresarial societario, y puede diferir de la interpretación que se realice del mismo en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, por cuanto el mismo concepto puede tener finalidades diferentes y específicas en cada figura impositiva. En este sentido, precisamente, el artículo 3 del Código Civil, de aplicación en la interpretación de las normas tributarias, señala que “las normas se interpretarán según el sentido propio de sus palabras, en relación con el contexto, los antecedentes históricos y legislativos, y la realidad social del tiempo en que han de ser aplicadas, atendiendo fundamentalmente al espíritu y finalidad de aquéllas.”. En el caso concreto del arrendamiento de inmuebles, la LIS establece que dicha actividad tiene la condición de económica cuando para su ordenación se utilice, al menos, una persona empleada con contrato laboral y jornada completa. No obstante, la realidad económica pone de manifiesto situaciones empresariales en las que una entidad posee un patrimonio inmobiliario relevante, para cuya gestión se requeriría al menos una persona contratada, realizando la entidad, por tanto, una actividad económica en los términos establecidos en el artículo 5 de la LIS y, sin embargo, ese requisito se ve suplido por la subcontratación de esa gestión a otras sociedades especializadas. Esta situación es la que se produce en el presente caso, en la medida en que la entidad tiene externalizada su gestión y tal y como se señala en el escrito de consulta, la actividad de arrendamiento de inmuebles requiere, dada la dimensión de la actividad a desarrollar por la consultante y el volumen e importancia de sus ingresos, de la disposición de una organización empresarial, teniendo en cuenta que se trata de un centro comercial con un elevado número de arrendatarios. Asimismo, la gestión de bienes inmuebles de cierta importancia se subcontrata con terceros profesionalmente dedicados a la gestión de activos, sustituyendo a la contratación de un empleado por cuanto este modelo resulta más eficiente. En conclusión, de los datos señalados en la consulta planteada, en este supuesto se deben entender cumplidos los requisitos señalados en el artículo 5.1 de la LIS a los efectos de determinar que la entidad desarrolla una actividad económica, aun cuando los medios materiales y humanos necesarios para intervenir en el mercado no son propios sino subcontratados a una entidad ajena al grupo mercantil. Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

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