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V2302-18 7 de agosto de 2018 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · ganancia patrimonial

Se puede aplicar la exención por vivienda habitual de mayores de 65 años aunque se cambie el régimen económico matrimonial después

Un contribuyente casado en gananciales pregunta si puede beneficiarse de la exención por la venta de su vivienda habitual si cambia su régimen matrimonial a separación de bienes tras la venta. La DGT responde que la exención se aplica a la parte de la ganancia que le corresponde al contribuyente en el momento de la transmisión.

La cuestión planteada

Si, en caso de modificar el régimen matrimonial al de separación de bienes después de la citada transmisión, el consultante puede beneficiarse íntegramente de la exención del artículo 33.4.b) de la Ley del Impuesto.

El criterio de la DGT

La ganancia patrimonial por la transmisión de una vivienda ganancial se atribuye al 50% a cada cónyuge. El contribuyente mayor de 65 años puede aplicar la exención del artículo 33.4.b) de la LIRPF sobre la mitad de la ganancia que le corresponde, independientemente de que modifiquen su régimen económico matrimonial al de separación de bienes con posterioridad a la transmisión.

Implicaciones prácticas

  • La exención por vivienda habitual de mayores de 65 años se determina según la titularidad de la ganancia en el momento de la transmisión.
  • El cambio posterior al régimen de separación de bienes no anula el derecho a la exención sobre la parte de la ganancia atribuida al contribuyente.

Puntos de planificación

  • Valorar el momento de la transmisión frente al momento del cambio de régimen económico matrimonial.
  • Analizar la titularidad de la ganancia patrimonial en el momento exacto de la enajenación.

Checklist

  • Verificar la titularidad de la vivienda en el momento de la venta.
  • Confirmar que el contribuyente tiene más de 65 años en la fecha de la transmisión.
  • Comprobar la atribución de la ganancia patrimonial según el régimen económico vigente al transmitir.
  • Asegurar que la exención se aplique únicamente sobre la cuota de ganancia que corresponde al contribuyente.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V2302-18 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 07/08/2018 Normativa LIRPF, Ley 35/2006. Artículos 11 y 33.4.b) Descripción de hechos El consultante y su cónyuge, casados en régimen de gananciales, procedieron a la venta de su vivienda habitual, teniendo en el momento de la transmisión 65 y 61 años respectivamente. Cuestión planteada Si, en caso de modificar el régimen matrimonial al de separación de bienes después de la citada transmisión, el consultante puede beneficiarse íntegramente de la exención del artículo 33.4.b) de la Ley del Impuesto. Contestación completa En primer lugar, se debe hacer constar que únicamente se va a proceder a contestar las cuestiones planteadas por el consultante y no las relativas a su cónyuge dado que ésta no consta como consultante. Al respecto, el artículo 88 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria, dispone que las consultas han de ser formuladas por los obligados tributarios respecto al régimen, la clasificación o la calificación tributaria que en cada caso les corresponda. La transmisión de la vivienda de carácter ganancial generará en el consultante y en su cónyuge una ganancia o pérdida patrimonial, al producirse una variación en el valor de su patrimonio que se pone de manifiesto con ocasión de una alteración en su composición, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 33.1 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE de 29 de noviembre), en adelante LIRPF. Con respecto a la atribución de la ganancia o pérdida patrimonial, debe mencionarse el apartado 5 del artículo 11 de la LIRPF que establece lo siguiente: “Las ganancias y pérdidas patrimoniales se considerarán obtenidas por los contribuyentes que sean titulares de los bienes, derechos y demás elementos patrimoniales de que provengan según las normas sobre titularidad jurídica establecidas para los rendimientos del capital en el apartado 3 anterior. Las ganancias patrimoniales no justificadas se atribuirán en función de la titularidad de los bienes o derechos en que se manifiesten. Las adquisiciones de bienes y derechos que no se deriven de una transmisión previa, como las ganancias en el juego, se considerarán ganancias patrimoniales de la persona a quien corresponda el derecho a su obtención o que las haya ganado directamente”. Por su parte, el referido apartado 3 establece lo siguiente: “Los rendimientos del capital se atribuirán a los contribuyentes que sean titulares de los elementos patrimoniales, bienes o derechos, de que provengan dichos rendimientos según las normas sobre titularidad jurídica aplicables en cada caso y en función de las pruebas aportadas por aquéllos o de las descubiertas por la Administración. En su caso, serán de aplicación las normas sobre titularidad jurídica de los bienes y derechos contenidas en las disposiciones reguladoras del régimen económico del matrimonio, así como en los preceptos de la legislación civil aplicables en cada caso a las relaciones patrimoniales entre los miembros de la familia. La titularidad de los bienes y derechos que conforme a las disposiciones o pactos reguladores del correspondiente régimen económico matrimonial, sean comunes a ambos cónyuges, se atribuirá por mitad a cada uno de ellos, salvo que se justifique otra cuota de participación. Cuando no resulte debidamente acreditada la titularidad de los bienes o derechos, la Administración tributaria tendrá derecho a considerar como titular a quien figure como tal en un registro fiscal u otros de carácter público”. Conforme con lo dispuesto en los preceptos anteriores, en el caso planteado, en el que el consultante está casado en régimen de gananciales cabe concluir que la ganancia patrimonial obtenida por la transmisión de la vivienda de carácter ganancial procederá atribuirla al consultante y a su cónyuge a partes iguales. Sentado lo anterior, debe mencionarse el apartado 4.b) del artículo 33 de la LIRPF que establece que estarán exentas del Impuesto las ganancias patrimoniales que se pongan de manifiesto “con ocasión de la transmisión de su vivienda habitual por mayores de 65 años o por personas en situación de dependencia severa o de gran dependencia de conformidad con la Ley de promoción de la autonomía personal y atención a las personas en situación de dependencia”. Por su parte, el concepto de vivienda habitual se recoge en la disposición adicional vigésima tercera de la de la LIRPF y, en su desarrollo, en el artículo 41 bis del Reglamento del Impuesto sobre la renta de las Personas Físicas, aprobado por el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo (BOE de 31 de marzo), en adelante RIRPF, que dispone lo siguiente: “1. A los efectos previstos en los artículos 7.t), 33.4.b), y 38 de la Ley del Impuesto se considera vivienda habitual del contribuyente la edificación que constituya su residencia durante un plazo continuado de, al menos, tres años. No obstante, se entenderá que la vivienda tuvo el carácter de habitual cuando, a pesar de no haber transcurrido dicho plazo, se produzca el fallecimiento del contribuyente o concurran otras circunstancias que necesariamente exijan el cambio de domicilio, tales como celebración de matrimonio, separación matrimonial, traslado laboral, obtención del primer empleo, o cambio de empleo, u otras análogas justificadas. 2. Para que la vivienda constituya la residencia habitual del contribuyente debe ser habitada de manera efectiva y con carácter permanente por el propio contribuyente, en un plazo de doce meses, contados a partir de la fecha de adquisición o terminación de las obras. No obstante, se entenderá que la vivienda no pierde el carácter de habitual cuando se produzcan las siguientes circunstancias: Cuando se produzca el fallecimiento del contribuyente o concurran otras circunstancias que necesariamente impidan la ocupación de la vivienda, en los términos previstos en el apartado 1 de este artículo. Cuando éste disfrute de vivienda habitual por razón de cargo o empleo y la vivienda adquirida no sea objeto de utilización, en cuyo caso el plazo antes indicado comenzará a contarse a partir de la fecha del cese. Cuando la vivienda hubiera sido habitada de manera efectiva y permanente por el contribuyente en el plazo de doce meses, contados a partir de la fecha de adquisición o terminación de las obras, el plazo de tres años previsto en el apartado anterior se computará desde esta última fecha. 3. A los exclusivos efectos de la aplicación de las exenciones previstas en los artículos 33.4. b) y 38 de la Ley del Impuesto, se entenderá que el contribuyente está transmitiendo su vivienda habitual cuando, con arreglo a lo dispuesto en este artículo, dicha edificación constituya su vivienda habitual en ese momento o hubiera tenido tal consideración hasta cualquier día de los dos años anteriores a la fecha de transmisión”. Conforme con tal regulación, si la vivienda transmitida tiene la consideración de vivienda habitual de acuerdo con el artículo 41 bis del RIRPF en el momento de su transmisión o hubiera tenido tal consideración en cualquier día dentro de los dos años anteriores a dicha transmisión, el contribuyente mayor de 65 años podrá exonerar de gravamen la ganancia patrimonial puesta de manifiesto en la transmisión de la vivienda. Por tanto, el consultante mayor de 65 años podrá aplicar la exención a la ganancia patrimonial que le corresponde puesta de manifiesto en la transmisión de su vivienda habitual (que según lo expuesto anteriormente será el 50 por ciento del total de la ganancia obtenida en dicha transmisión, correspondiéndole el 50 por ciento restante a su cónyuge), en virtud del artículo 33.4.b) de la LIRPF, y ello con independencia de que con posterioridad a la transmisión modifiquen su régimen económico matrimonial al de separación de bienes. Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

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