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V1410-23 25 de mayo de 2023 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · vivienda habitual

El acoso vecinal no exime automáticamente del plazo de tres años de residencia para la exención por reinversión

Un contribuyente pregunta si el acoso y amenazas de un vecino que afectaron la salud de su pareja permiten considerar su vivienda como habitual sin cumplir los tres años de residencia. La DGT responde que el cambio de domicilio debe ser necesariamente exigido por la circunstancia y que, en principio, este caso parece una decisión voluntaria.

La cuestión planteada

Si las circunstancias descritas anteriormente son causa eximente del plazo de 3 años de residencia que exige la Ley para considerar la vivienda como habitual y en caso afirmativo si se puede beneficiar de la exención por reinversión.

El criterio de la DGT

Para excepcionar el plazo de tres años de residencia, la circunstancia debe exigir necesariamente el cambio de domicilio, de modo que el contribuyente no pueda elegir. El acoso vecinal no está contemplado específicamente en la normativa como causa que exija obligatoriamente el cambio. La Administración Tributaria deberá valorar si la gravedad y el alcance temporal de los hechos descritos obligan de forma perentoria al cambio de domicilio o si es una decisión voluntaria.

Implicaciones prácticas

  • El acoso vecinal no constituye una causa automática para omitir el requisito de residencia de tres años.
  • La exención por reinversión queda sujeta a la acreditación de que el cambio de domicilio fue una necesidad imperativa y no una elección.
  • La Administración Tributaria tiene potestad para evaluar la gravedad y temporalidad de los hechos para determinar la obligatoriedad del traslado.

Puntos de planificación

  • Valorar la capacidad de acreditar la imposibilidad de permanecer en la vivienda original.
  • Analizar la naturaleza de los hechos que motivan el traslado para determinar su carácter perentorio.

Checklist

  • Verificar si el cambio de domicilio fue una exigencia necesaria o una decisión voluntaria.
  • Recabar pruebas documentales sobre la gravedad y el alcance temporal del conflicto vecinal.
  • Comprobar si se cumple el plazo de tres años de residencia en la vivienda vendida.
  • Evaluar si los hechos descritos obligan de forma perentoria al abandono de la vivienda.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V1410-23 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 25/05/2023 Normativa LIRPF. Ley 35/2006, art. 38. RD 439/2007, arts. 41 y 41bis. Descripción de hechos En el año 2022 el consultante vendió la vivienda en la que había residido de forma continuada un año. El motivo de la venta radica en el acoso y amenazas que su pareja sentimental recibía por parte de uno de los vecinos de la comunidad, afectando a la salud de esta e incluso acudiendo a la vía judicial con sentencias condenatorias que acreditan la situación, así como informes médicos. Quiere adquirir en la actualidad una nueva vivienda que les sirva de residencia habitual dentro del plazo de 2 años desde la transmisión de la anterior. Cuestión planteada Si las circunstancias descritas anteriormente son causa eximente del plazo de 3 años de residencia que exige la Ley para considerar la vivienda como habitual y en caso afirmativo si se puede beneficiar de la exención por reinversión. Contestación completa La exención por reinversión en vivienda habitual se establece en el artículo 38 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobada por la Ley 35/2006, de 28 de noviembre (BOE de 29 de noviembre), en adelante LIRPF, desarrollándose en el artículo 41 del Reglamento del Impuesto, aprobado por el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo (BOE del 31), en adelante RIRPF. El artículo 41.1 del Reglamento del Impuesto, entre otros, dispone: “1. Podrán gozar de exención las ganancias patrimoniales que se pongan de manifiesto en la transmisión de la vivienda habitual del contribuyente cuando el importe total obtenido se reinvierta en la adquisición de una nueva vivienda habitual, en las condiciones que se establecen en este artículo. Cuando para adquirir la vivienda transmitida el contribuyente hubiera utilizado financiación ajena, se considerará, exclusivamente a estos efectos, como importe total obtenido el resultante de minorar el valor de transmisión en el principal del préstamo que se encuentre pendiente de amortizar en el momento de la transmisión. (…) Para la calificación de la vivienda como habitual, se estará a lo dispuesto en el artículo 41 bis de este Reglamento.” El artículo 41 bis, en desarrollo de la disposición adicional vigésima tercera de la LIRPF, regula el concepto de vivienda habitual a efectos de determinadas exenciones, el cual, entre otros, dispone: “1. A los efectos previstos en los artículos 7.t), 33.4.b), y 38 de la Ley del Impuesto se considera vivienda habitual del contribuyente la edificación que constituya su residencia durante un plazo continuado de, al menos, tres años. No obstante, se entenderá que la vivienda tuvo el carácter de habitual cuando, a pesar de no haber transcurrido dicho plazo, se produzca el fallecimiento del contribuyente o concurran otras circunstancias que necesariamente exijan el cambio de domicilio, tales como celebración de matrimonio, separación matrimonial, traslado laboral, obtención del primer empleo, o cambio de empleo, u otras análogas justificadas. 2. Para que la vivienda constituya la residencia habitual del contribuyente debe ser habitada de manera efectiva y con carácter permanente por el propio contribuyente, en un plazo de doce meses, contados a partir de la fecha de adquisición o terminación de las obras. (…) Cuando la vivienda hubiera sido habitada de manera efectiva y permanente por el contribuyente en el plazo de doce meses, contados a partir de la fecha de adquisición o terminación de las obras, el plazo de tres años previsto en el apartado anterior se computará desde esta última fecha. 3. A los exclusivos efectos de la aplicación de las exenciones previstas en los artículos 33.4. b) y 38 de la Ley del Impuesto, se entenderá que el contribuyente está transmitiendo su vivienda habitual cuando, con arreglo a lo dispuesto en este artículo, dicha edificación constituya su vivienda habitual en ese momento o hubiera tenido tal consideración hasta cualquier día de los dos años anteriores a la fecha de transmisión.” De dicha redacción se desprende que, salvo en el caso de fallecimiento, en el que la exención opera de forma automática, ante la concurrencia de concretas circunstancias, estas han de exigir “necesariamente” el cambio de domicilio o el no poder llegar a ocupar la vivienda adquirida, según proceda. Teniendo que existir una relación directa entre la causa y el efecto. Señalar que, la LIRPF cita también como circunstancia la obtención de “empleo más ventajoso” (disposición adicional vigésima tercera). La expresión reglamentaria "circunstancias que necesariamente exijan el cambio de domicilio" comporta una obligatoriedad en dicho cambio. El término “necesariamente” es un adverbio de modo que, de acuerdo con el Diccionario de la Real Academia, significa con o por necesidad o precisión. A su vez, el término “necesidad” puede indicar todo aquello a lo que es imposible substraerse, faltar o resistir. Aún es más esclarecedor el sustantivo precisión, incluido en la definición de “necesariamente”, pues supone obligación o necesidad indispensable que fuerza y precisa a ejecutar una cosa. Por último, confirma lo anterior una de las definiciones de “necesario”: dícese de lo que se hace y ejecuta obligado de otra cosa, como opuesto a voluntario y espontáneo. En consecuencia, la aplicación de esta norma requiere plantearse si ante una determinada situación, cambiar de domicilio es una opción para el contribuyente o queda al margen de su voluntad o conveniencia; es decir, que el hecho de que concurra una de las circunstancias enumeradas u otras análogas no es determinante por sí solo, ni supone sin más, una excepción a la exigencia del plazo general de residencia efectiva durante tres años. En el primero de los casos, es decir, si el contribuyente mantiene la posibilidad de elegir, no se estará en presencia de una circunstancia que permita excepcionar el plazo de tres años, y, por tanto, si el contribuyente decide cambiar de domicilio, no por ello la vivienda alcanzará la consideración de habitual. En la misma línea, puede afirmarse que si se prueba la concurrencia de circunstancias análogas a las enumeradas por la normativa se podrá excepcionar el plazo de tres años, siempre que las mismas exijan también el cambio de domicilio. Llegados a este punto, es necesario determinar si las circunstancias concretas que concurren en cada caso, descritas por la consultante, exigen el cambio de domicilio. En el presente caso el consultante manifiesta que dicho cambio ha venido provocado por el acoso continuo por parte de un vecino a su pareja sentimental, provocando incluso problemas de salud que puede acreditar mediante informes médicos. Asimismo, indica que la situación llegó a tal punto de tener que interponer una demanda judicial que terminó siendo estimatoria. A este respecto, cabe señalar que tales circunstancias no son contempladas específicamente por la normativa del Impuesto entre aquellas que necesariamente exigen el cambio de domicilio, sin que ésta Subdirección General pueda entrar a valorar los efectos que tales circunstancias implican. Habría que valorar el alcance temporal así como la gravedad de los problemas vecinales, la inseguridad que pudieran causar tanto en el consultante como en su pareja así como las demás circunstancias de difícil convivencia, sin que pueda entenderse que, a priori, son de carácter permanente o absolutamente perentorias de tal manera que, bien de forma aislada o en su conjunto –de forma agravante–, impliquen por sí mismas y en todos los supuestos la exigencia del cambio de domicilio; debiendo considerarse que, en principio, constituye una decisión voluntaria del consultante, no operando la excepción a la obligación de permanencia continuada en la vivienda durante, al menos, tres años, requeridos para alcanzar la consideración de habitual. No obstante, tratándose de una cuestión de hecho, éste Centro Directivo no puede entrar a valorar los efectos que dicha circunstancia y sus peculiaridades implican dado que queda fuera del ámbito de sus competencias. La valoración de necesidad corresponde efectuarla, en todo caso, a los órganos de gestión e inspección de la Administración Tributaria. Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

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