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V1305-20 7 de mayo de 2020 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · ganancia patrimonial

La indemnización por falta de disposición de vivienda y sus intereses tributan como ganancias patrimoniales

El consultante recibió una indemnización de 30.000€ y sus intereses por una sentencia judicial tras no poder disponer de su vivienda. La DGT responde que tanto la indemnización como los intereses deben tributar como ganancias patrimoniales.

La cuestión planteada

Tributación en el IRPF de la indemnización y los intereses.

El criterio de la DGT

La indemnización por el perjuicio económico de no poder disponer de la vivienda constituye una ganancia patrimonial al incorporar dinero al patrimonio. Los intereses de dicha sentencia, al tener carácter indemnizatorio y no remuneratorio, también se califican como ganancias patrimoniales. La indemnización se integra en la base imponible general, mientras que los intereses se integran en la base imponible del ahorro. La imputación temporal de ambos conceptos se produce en el período impositivo en que la sentencia adquiera firmeza o cuando se cuantifiquen los intereses.

Implicaciones prácticas

  • La indemnización por falta de disposición de vivienda se integra en la base imponible general.
  • Los intereses de la sentencia se integran en la base imponible del ahorro.
  • El devengo tributario ocurre en el ejercicio en que la sentencia adquiere firmeza o se cuantifican los intereses.

Ejemplo

La indemnización de 30.000€ tributa en la base general y los intereses generados tributan en la base del ahorro.

Puntos de planificación

  • Valorar el impacto de la integración de la indemnización en la base imponible general del ejercicio de la sentencia.
  • Analizar la correcta separación de los intereses en la base del ahorro para optimizar la carga tributaria.

Checklist

  • Verificar la fecha de firmeza de la sentencia judicial.
  • Confirmar la cuantificación exacta de los intereses devengados.
  • Distinguir la parte de la indemnización destinada a la base general de la parte de intereses para la base del ahorro.
  • Comprobar que la imputación temporal coincide con el ejercicio de la firmeza o cuantificación.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V1305-20 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 07/05/2020 Normativa LIRPF, Ley 35/2006, Art. 33 Descripción de hechos Según indica en su escrito el consultante, en 2019 percibió una indemnización de 30.000€ en ejecución de sentencia judicial que condenaba a una constructora a abonarle 500€ mensuales desde 2012 a 2016, más intereses, por no poder disponer de la vivienda. Cuestión planteada Tributación en el IRPF de la indemnización y los intereses. Contestación completa El hecho de no encontrarse amparada la indemnización por supuesto alguno de no sujeción o de exención existente en la normativa vigente y su no calificación expresa como rendimientos nos conduce al ámbito de las ganancias y pérdidas patrimoniales. La determinación legal del concepto de ganancias y pérdidas patrimoniales se recoge en el artículo 33 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE del día 29), que en su apartado 1 establece que “son ganancias y pérdidas patrimoniales las variaciones en el valor del patrimonio del contribuyente que se pongan de manifiesto con ocasión de cualquier alteración en la composición de aquél, salvo que por esta Ley se califiquen como rendimientos”. Por tanto, la indemnización percibida por no poder disponer de la vivienda —entendiendo que lo que se indemniza es el perjuicio económico sufrido por esa falta de disposición— comporta la incorporación de dinero al patrimonio del consultante dando lugar a la existencia de una ganancia patrimonial. A la imputación temporal de las pérdidas y ganancias patrimoniales se refiere el artículo 14.1 c) de la Ley del Impuesto estableciendo que “se imputarán al período impositivo en que tenga lugar la alteración patrimonial”, circunstancia que en el presente caso se entiende producida en el período impositivo en que haya adquirido firmeza la sentencia condenatoria que establece la indemnización de 500€ mensuales en favor del consultante. Adicionalmente, procede señalar —respecto a esta ganancia patrimonial— que al no proceder de una transmisión su cuantificación viene dada por el propio importe indemnizatorio, sin minoración de gastos, tal como resulta de lo dispuesto en el artículo 34.1,b) de la Ley del Impuesto, integrándose además —desde su consideración como renta general, en cuanto ganancia patrimonial no procedente de una transmisión— en la base imponible general en la forma que se recoge en el artículo 48 de la misma ley: “La base imponible general será el resultado de sumar los siguientes saldos: a) El saldo resultante de integrar y compensar entre sí, sin limitación alguna, en cada período impositivo, los rendimientos y las imputaciones de renta a que se refiere el artículo 45 de esta Ley. b) El saldo positivo resultante de integrar y compensar, exclusivamente entre sí, en cada período impositivo, las ganancias y pérdidas patrimoniales, excluidas las previstas en el artículo siguiente. Si el resultado de la integración y compensación a que se refiere este párrafo arrojase saldo negativo, su importe se compensará con el saldo positivo de las rentas previstas en el párrafo a) de este artículo, obtenido en el mismo período impositivo, con el límite del 25 por ciento de dicho saldo positivo. Si tras dicha compensación quedase saldo negativo, su importe se compensará en los cuatro años siguientes en el mismo orden establecido en los párrafos anteriores. La compensación deberá efectuarse en la cuantía máxima que permita cada uno de los ejercicios siguientes y sin que pueda practicarse fuera del plazo de cuatro años mediante la acumulación a pérdidas patrimoniales de ejercicios posteriores”. Por lo que respecta a los intereses a que da lugar la sentencia, cabe indicar que en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas los intereses percibidos por el contribuyente tienen diferente calificación, en función de su naturaleza remuneratoria o indemnizatoria. Los intereses remuneratorios constituyen la contraprestación, bien de la entrega de un capital que debe ser reintegrado en el futuro, bien del aplazamiento en el pago, otorgado por el acreedor o pactado por las partes. Estos intereses tributarán en el impuesto como rendimientos del capital mobiliario, salvo cuando, de acuerdo con lo previsto en el artículo 25 de la Ley del Impuesto proceda calificarlos como rendimientos de la actividad empresarial o profesional. Por su parte, los intereses indemnizatorios tienen como finalidad resarcir al acreedor por los daños y perjuicios derivados del incumplimiento de una obligación o el retraso en su correcto cumplimiento. Estos intereses, debido a su carácter indemnizatorio, no pueden calificarse como rendimientos del capital mobiliario. En consecuencia, a tenor de lo dispuesto en los artículos 25 y 33.1, los intereses objeto de consulta han de tributar como ganancia patrimonial. Una vez determinada la calificación como ganancia patrimonial, el siguiente paso es determinar su imputación temporal, imputación que —como ya se ha referido anteriormente respecto a la indemnización— procederá realizarla al período impositivo en que tenga lugar la alteración patrimonial. Por tanto, la imputación de los intereses vendrá determinada por el período impositivo de firmeza de la sentencia si su cuantificación finalizase con esta; por el contrario, si siguieran generándose intereses con posterioridad a la sentencia, la alteración patrimonial solo puede entenderse producida cuando los intereses se reconozcan, es decir, cuando se cuantifiquen y se acuerde su abono. Una vez determinada la calificación como ganancias patrimoniales y su imputación temporal, el siguiente paso es determinar cómo se realiza su integración en la liquidación del Impuesto. Tradicionalmente, con la normativa del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas anterior a la actualmente vigente, en cuanto estos intereses indemnizaran un período superior a un año, este Centro mantenía como criterio interpretativo que su integración procedía realizarla en la parte especial de la renta del período impositivo; desaparecido este concepto en la Ley 35/2006, el mantenimiento de una continuidad en la aplicación de este criterio interpretativo, unido a la inclusión en la renta del ahorro de los intereses que constituyen rendimientos del capital mobiliario, llevan a concluir que los intereses objeto de consulta procederá integrarlos (cualquiera que sea el período que abarquen) en la base imponible del ahorro, en aplicación del artículo 49.1,b) de la Ley del Impuesto. Finalmente, cabe terminar señalando que la incorporación de la indemnización y los intereses en la declaración del impuesto deberá realizarse conforme a las calificaciones anteriores; a ello debe añadirse —al plantearse en el escrito de consulta— que no procede acompañar la presentación de la declaración con documentación alguna relacionada con la cuestión planteada, y que para cualquier duda sobre la determinación de las casillas a cumplimentar en su declaración del IRPF deberá dirigirse al Departamento de Gestión Tributaria de la Agencia Estatal de Administración Tributaria, por tratarse de un asunto de su competencia. Lo que comunico a usted con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria (BOE del día 18).

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