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V0517-14 25 de febrero de 2014 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · imputación temporal

Las rentas del trabajo percibidas por sentencia judicial se imputan al año en que la resolución adquiere firmeza

Un contribuyente recibió en 2013 pagos por complementos mal aplicados entre 2004 y 2007 tras una sentencia judicial. La DGT responde que estas cantidades deben declararse en el ejercicio en que la sentencia sea firme.

La cuestión planteada

Imputación temporal de las cantidades percibidas por sentencia judicial.

El criterio de la DGT

Los rendimientos del trabajo que no se satisficieron por estar pendiente una resolución judicial se imputan al período impositivo en que la resolución adquiera firmeza. En este caso, las cantidades correspondientes a 2004-2007 deben imputarse a 2013. Asimismo, procede la reducción del 40% por tener un período de generación superior a dos años y no ser rentas periódicas. Al coincidir el cobro con el año de imputación, no se consideran atrasos para la retención.

Implicaciones prácticas

  • La declaración de rentas del trabajo obtenidas por vía judicial debe realizarse en el ejercicio en que la sentencia sea firme.
  • Las cantidades percibidas por este concepto permiten aplicar la reducción del 40% si el periodo de generación supera los dos años y no son rentas periódicas.
  • La retención aplicada no se trata como atrasos al coincidir el cobro con el ejercicio de imputación.

Ejemplo

Las cantidades correspondientes a los ejercicios 2004-2007 deben imputarse íntegramente al ejercicio 2013 tras la firmeza de la resolución.

Puntos de planificación

  • Valorar el impacto de la imputación de rentas acumuladas en la base imponible del ejercicio de firmeza de la sentencia.
  • Analizar la concurrencia de los requisitos para la reducción del 40% en rentas de generación de periodos largos.

Checklist

  • Verificar la fecha de firmeza de la resolución judicial para determinar el ejercicio de imputación.
  • Comprobar que el periodo de generación de las rentas sea superior a dos años para aplicar la reducción del 40%.
  • Confirmar que las cantidades no tengan carácter de rentas periódicas.
  • Validar que la retención aplicada sea coherente con el ejercicio de imputación de la renta.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V0517-14 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 25/02/2014 Normativa LIRPF. Ley 35/2006, art. 14 y 17 RIRPF. RD 439/2007, art. 82-88 Descripción de hechos De acuerdo a Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, de fecha 07/05/2013, se abona al consultante en diciembre del mismo año cantidades correspondientes a un complemento mal aplicado durante los años 2004 a 2007. Cuestión planteada - Imputación temporal de las cantidades percibidas por sentencia judicial. - Aplicación del porcentaje de reducción del 40% a que se refiere el artículo 18.2 de la Ley del Impuesto. - Retenciones a aplicar. Contestación completa La imputación temporal de las rentas se recoge en el artículo 14 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio, publicada en el BOE del día 29, que en su apartado 1 establece como regla general para los rendimientos del trabajo, calificación que en el presente caso debe considerarse respecto a las prestaciones que traen causa en concepto de “complementos”, según el artículo 17.1 de la Ley del Impuesto, su imputación al período impositivo en que son exigibles por el perceptor. Ahora bien, junto con esta regla general el apartado 2 incluye unas reglas especiales de imputación temporal, reglas de las que procede mencionar aquí las recogidas en las letras a) y b) y que, respectivamente, establecen lo siguiente: “a) Cuando no se hubiera satisfecho la totalidad o parte de una renta, por encontrarse pendiente de resolución judicial la determinación del derecho a su percepción o su cuantía, los importes no satisfechos se imputarán al período impositivo en que aquélla adquiera firmeza. b) Cuando por circunstancias justificadas no imputables al contribuyente, los rendimientos derivados del trabajo se perciban en períodos impositivos distintos a aquéllos en que fueron exigibles, se imputarán a éstos, practicándose, en su caso, autoliquidación complementaria, sin sanción ni intereses de demora ni recargo alguno. Cuando concurran las circunstancias previstas en el párrafo a) anterior, los rendimientos se considerarán exigibles en el período impositivo en que la resolución judicial adquiera firmeza. La autoliquidación se presentará en el plazo que media entre la fecha en que se perciban y el final del inmediato siguiente plazo de declaraciones por el impuesto.” La aplicación de la normativa expuesta al supuesto planteado nos lleva a la siguiente conclusión sobre la imputación de las cantidades percibidas a que da lugar la sentencia judicial como consecuencia del reconocimiento a su percepción: - Procederá imputar al período impositivo en el que la resolución judicial haya adquirido firmeza (2013), pues es el año en el que se dicta la Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (7 de mayo de 2013), los rendimientos que comprende el periodo de tiempo (2004-2007). A lo que hay que añadir la aplicación de la reducción del 40 por 100 que el artículo 18.2 de la Ley del Impuesto establece para los rendimientos del trabajo con período de generación superior a dos años y que no se obtengan de forma periódica o recurrente, pues el periodo de generación de los rendimientos que se satisfacen es superior a dos años (2004-2007), como antes se indicó. Se hace preciso señalar a este respecto, dado que se perciben cantidades que corresponden a ejercicios anteriores, aún en plazo superior a cuatro años, que el derecho de la Administración a la exigencia del tributo no ha prescrito respecto a dichas percepciones, en aplicación de lo dispuesto en el artículo 14.2.a), de la Ley antes mencionada, que establece cuando deben declararse las citadas cantidades. Por otra parte, la prestación objeto de consulta resulta imputable, como antes se indicó, al período impositivo 2013, por lo que su abono efectuado en 2013, esto es en el mismo período impositivo al de su imputación temporal, comporta -a efectos de la práctica de la correspondiente retención- la no consideración como atrasos, por lo que el tipo de retención aplicable sobre su cuantía total será el resultante conforme al procedimiento general para determinar el importe de la retención, previsto en los artículos 82 a 88 del Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobado por el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo (BOE del día 31). Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria (BOE de 18 de diciembre).

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