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V0043-16 8 de enero de 2016 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · rendimientos del trabajo

Las retribuciones de administrador son rendimientos del trabajo y los gastos deben estar vinculados a la actividad

Un abogado y administrador único consulta qué gastos son deducibles en su actividad profesional y si puede recibir una nómina por sus tareas de administración. La DGT responde que las retribuciones por el cargo de administrador son rendimientos del trabajo y que la deducibilidad de los gastos depende de su vinculación con los ingresos.

La cuestión planteada

Se consulta qué gastos de la actividad profesional realizada por el consultante tendrían la naturaleza de gastos deducibles para el cálculo del rendimiento neto de su actividad y si puede la sociedad fijar una nómina al consultante por las tareas de administración realizados por éste.

El criterio de la DGT

Las retribuciones percibidas por el ejercicio de funciones de administrador se consideran rendimientos del trabajo según la LIRPF. Para que los gastos de la actividad económica sean deducibles, deben estar correlacionados con la obtención de ingresos, estar correctamente imputados en el periodo, registrados contablemente y estar debidamente justificados. La deducibilidad queda condicionada a la acreditación de dicha vinculación con la actividad.

Implicaciones prácticas

  • Las remuneraciones por funciones de administración deben tributar como rendimientos del trabajo y no como rendimientos de actividades económicas.
  • La deducibilidad de los gastos profesionales exige acreditar la correlación directa con la obtención de ingresos.
  • Todo gasto debe cumplir con los requisitos de imputación temporal, registro contable y justificación documental.

Puntos de planificación

  • Valorar la correcta clasificación tributaria de las retribuciones percibidas por el cargo de administrador.
  • Analizar la vinculación de los gastos operativos con la generación de ingresos de la actividad profesional.

Checklist

  • Verificar que las retribuciones de administrador se declaren como rendimientos del trabajo.
  • Comprobar la existencia de justificantes que acrediten la vinculación de los gastos con la actividad.
  • Asegurar el registro contable íntegro de todos los gastos deducidos.
  • Confirmar que los gastos se imputan en el periodo correspondiente al devengo.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V0043-16 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 08/01/2016 Normativa LIRPF, Ley 35/2006, artículos 17, 27 y 41. Descripción de hechos El consultante es abogado, socio y administrador único de una sociedad de responsabilidad limitada profesional dedicada a la abogacía y en la que el consultante presta sus servicios profesionales y desarrolla tareas de administración. Cuestión planteada Se consulta qué gastos de la actividad profesional realizada por el consultante tendrían la naturaleza de gastos deducibles para el cálculo del rendimiento neto de su actividad y si puede la sociedad fijar una nómina al consultante por las tareas de administración realizados por éste. Contestación completa Se parte de la consideración, como manifiesta el consultante, de que los rendimientos percibidos de la sociedad por los servicios profesionales prestados a ella tienen la naturaleza de rendimientos de actividades económicas a efectos del Impuesto. En lo que respecta a las actividades correspondientes al cargo de administrador, la totalidad de las retribuciones percibidas por el ejercicio de las funciones propias de dicho cargo deben entenderse comprendidas, a efectos del Impuesto sobre la Renta de las Personas físicas, en los rendimientos del trabajo previstos en la letra e), del apartado 2, del artículo 17 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las Leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE de 29 de noviembre de 2006) –en adelante LIRPF-, que establece que en todo caso tendrán la consideración de rendimientos del trabajo “Las retribuciones de los administradores y miembros de los Consejos de Administración, de las Juntas que hagan sus veces y demás miembros de otros órganos representativos”. En cuanto a los gastos deducibles para el cálculo de los rendimientos netos de actividades económicas, debe indicarse que, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo el artículo 28.1 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de los no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE de 29 de noviembre), establece que “el rendimiento neto de las actividades económicas se determinará según las normas del Impuesto sobre Sociedades, sin perjuicio de las reglas especiales contenidas en este artículo, en el artículo 30 de esta Ley para la estimación directa, y en el artículo 31 de esta Ley para la estimación objetiva.”. Esta remisión genérica a las normas del Impuesto sobre Sociedades para la determinación del rendimiento neto de actividades económicas, nos lleva al artículo 10 de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades (BOE de 28 de noviembre), cuyo apartado 3 establece: “3. En el método de estimación directa, la base imponible se calculará, corrigiendo, mediante la aplicación de los preceptos establecidos en esta Ley, el resultado contable determinado de acuerdo con las normas previstas en el Código de Comercio, en las demás leyes relativas a dicha determinación y en las disposiciones que se dicten en desarrollo de las citadas normas.”. Por su parte, el artículo 15 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades dispone que no tendrán la consideración de gastos fiscalmente deducibles: “e) Los donativos y liberalidades. No se entenderán comprendidos en esta letra e) los gastos por atenciones a clientes o proveedores ni los que con arreglo a los usos y costumbres se efectúen con respecto al personal de la empresa ni los realizados para promocionar, directa o indirectamente, la venta de bienes y prestación de servicios, ni los que se hallen correlacionados con los ingresos. No obstante, los gastos por atenciones a clientes o proveedores serán deducibles con el límite del 1 por ciento del importe neto de la cifra de negocios del período impositivo. Tampoco se entenderán comprendidos en esta letra e) las retribuciones a los administradores por el desempeño de funciones de alta dirección, u otras funciones derivadas de un contrato de carácter laboral con la entidad.”. De acuerdo con lo anterior, la deducibilidad de los gastos está condicionada por el principio de su correlación con los ingresos, de tal suerte que aquéllos respecto de los que se acredite que se han ocasionado en el ejercicio de la actividad, que estén relacionados con la obtención de los ingresos, serán deducibles, en los términos previstos en los preceptos legales antes señalados, mientras que cuando no exista esa vinculación o no se probase suficientemente no podrían considerarse como fiscalmente deducibles de la actividad económica. Además del requisito de que el gasto esté vinculado a la actividad económica desarrollada, deberán los gastos, para su deducción, cumplir los requisitos de correcta imputación temporal, de registro en la contabilidad o en los libros registros que el contribuyente deba llevar, así como estar convenientemente justificados. Esta correlación deberá probarse por cualquiera de los medios generalmente admitidos en derecho, siendo competencia de los correspondientes servicios de la Agencia Estatal de la Administración Tributaria la valoración de las pruebas aportadas. Conforme a todo lo anterior, y sin entrar en la casuística de los gastos en los que el consultante puede incurrir en la prestación de su actividad profesional -tanto la desarrollada en nombre y por cuenta de la sociedad, como la prestada, en su caso, de forma individual o al margen de la sociedad-, la consideración de gasto deducible a efectos de la determinación del rendimiento neto de la actividad requerirá que se cumplan los requisitos antes expuestos. Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

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