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V3142-20 20 de octubre de 2020 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · comunidad de bienes

Los rendimientos de una comunidad de bienes que desarrolla una actividad económica se atribuyen como rendimientos de actividades económicas

Se consulta sobre la calificación de las rentas atribuidas a los miembros de una comunidad de bienes que desarrolla una actividad comercial. La DGT responde que estas rentas mantienen la naturaleza de rendimientos de actividades económicas para cada comunero.

La cuestión planteada

Cuestión planteada Calificación de las rentas atribuidas a los comuneros por la comunidad de bienes.

El criterio de la DGT

Las comunidades de bienes no son contribuyentes del IRPF, sino agrupaciones que atribuyen rentas a sus miembros. Si la entidad ordena por cuenta propia medios de producción o recursos humanos, los rendimientos atribuidos mantienen su carácter de rendimientos de actividades económicas. La contratación de terceros para tareas de gerencia o ejecución no impide que los comuneros ejerzan las funciones de ordenación propias de su condición de empresarios. Los rendimientos se atribuyen según los pactos aplicables o, en su defecto, por partes iguales.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V3142-20 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 20/10/2020 Normativa LIRPF, 35/2006, Art. 8, 86, 88 y 89. Descripción de hechos La consultante es una de los dos miembros de una comunidad de bienes constituida en 2002 que cuenta con personal asalariado y desarrolla la actividad de comercio al por mayor de vinos y vinagres del país. Uno de los comuneros se va a jubilar, dejando de trabajar en la comunidad. Cuestión planteada Calificación de las rentas atribuidas a los comuneros por la comunidad de bienes. Contestación completa Las comunidades de bienes no constituyen contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas sino que se configuran como una agrupación de los mismos que se atribuyen las rentas generadas en la entidad, tal como establece el artículo 86 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de los no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE de 29 de noviembre). Añade el artículo 88 del mismo texto legal que las rentas atribuidas tendrán la naturaleza derivada de la actividad o fuente de donde procedan, para cada uno de los socios o comuneros. Lo anterior supone que en el supuesto de una comunidad de bienes que desarrolle una actividad económica los rendimientos atribuidos mantendrán ese mismo carácter de rendimientos de actividades económicas, siempre que, la ordenación por cuenta propia de medios de producción y (o) de recursos humanos con la finalidad de intervenir en la producción o distribución de bienes o servicios -elementos definitorios de una actividad económica- corresponda a la entidad. Con ello se quiere decir que todos los comuneros deben intervenir en la ordenación de los factores de producción, y los efectos jurídicos y económicos de la actividad deben recaer sobre todos ellos. Al respecto, debe tenerse en cuenta que, en actividades de carácter empresarial o no profesional como es la realizada en este caso, el empresario puede desarrollar por sí mismo las tareas propias de la gerencia y las de producción o comercialización en que consiste la actividad empresarial desarrollada, pero también puede contratar a terceros, bajo una relación laboral o de otro tipo, para que actúen como encargados del negocio, con facultades gerenciales o administrativas, o a otros empleados o auxiliares para la ejecución material de las tareas en que consiste el negocio, sin que la contratación de terceros implique que el titular de la actividad económica deje de desarrollar las tareas de ordenación propias de dicha titularidad. Es decir, el hecho de que parte de los comuneros desarrollen dichas actividades, no implica que el resto no ejerza las funciones de ordenación que son propias a su condición de empresarios, por lo que, a falta de otros datos, debe concluirse que los dos comuneros de la entidad son titulares de la actividad económica desarrollada, atribuyéndose los rendimientos de la actividad económica a cada uno de ellos en la proporción que les corresponda y sin que en consecuencia dichos rendimientos tengan la naturaleza de rendimientos de capital ni de gasto deducible para el cálculo del rendimiento de la actividad económica desarrollada por la entidad. Tales rentas se atribuirán a los comuneros de acuerdo con lo establecido en el artículo 89.3 de la Ley del Impuesto, según las normas o pactos aplicables en cada caso y, si estos no constaran a la Administración tributaria en forma fehaciente, se atribuirán por partes iguales. Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

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