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V2057-20 23 de junio de 2020 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · ganancia patrimonial

La donación de una finca rústica afecta a una actividad económica puede generar una ganancia patrimonial en el IRPF

Un contribuyente consulta cómo declarar la donación de una finca rústica afecta a su actividad agrícola a su hija, dado que el yerno será quien explote la finca. La DGT explica que la donación genera una ganancia o pérdida patrimonial, pero advierte que no se podrá aplicar la exención de la transmisión de empresas si la donataria no tiene derecho a la exención en el Impuesto sobre el Patrimonio.

La cuestión planteada

Cómo debe declarar dicha operación en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

El criterio de la DGT

La donación de un inmueble genera una ganancia o pérdida patrimonial por la diferencia entre los valores de adquisición y transmisión. Si la transmisión es lucrativa, no se computarán pérdidas patrimoniales. Para que no se estime ganancia en la transmisión de empresas o participaciones, debe cumplirse la exención en el Impuesto sobre el Patrimonio, la cual requiere que la actividad se ejerza de forma habitual, personal y directa por el sujeto pasivo. Si la hija no realiza la actividad, no tendrá derecho a dicha exención y no se aplicará la exención del artículo 33.3.c) de la LIRPF.

Implicaciones prácticas

  • La donación de la finca rústica tributará por la diferencia entre el valor de adquisición y el de transmisión.
  • No se podrán computar pérdidas patrimoniales al tratarse de una transmisión lucrativa.
  • La exención por transmisión de empresas no es aplicable si la donataria no cumple los requisitos de habitualidad, personalidad y directividad en la actividad.

Puntos de planificación

  • Valorar si la donataria cumplirá los requisitos de ejercicio habitual, personal y directo de la actividad económica.
  • Analizar el impacto fiscal de la ganancia patrimonial resultante de la donación.

Checklist

  • Verificar si la donataria ejerce la actividad económica de forma habitual.
  • Comprobar que la actividad es ejercida de forma personal por la donataria.
  • Confirmar que la gestión de la actividad es directa por parte de la donataria.
  • Evaluar el cumplimiento de los requisitos de la exención en el Impuesto sobre el Patrimonio.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V2057-20 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 23/06/2020 Normativa LIRPF, Ley 35/2006, Art. 33 a 36. Descripción de hechos El consultante va a donar a su hija una finca rústica que se encuentra afecta a una actividad económica agrícola desarrollada por él. Su hija no continuará el ejercicio de la actividad, sino que será el cónyuge de ella, es decir, el yerno del donante quién explotará la finca ya que es empresario autónomo del sector agrícola. Cuestión planteada Cómo debe declarar dicha operación en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Contestación completa De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 33.1 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE de 29 de noviembre), en adelante LIRPF, la donación de un inmueble generará en el donante una ganancia o pérdida patrimonial, al producirse una variación en el valor de su patrimonio puesta de manifiesto con ocasión de una alteración en su composición. Esta ganancia o pérdida patrimonial vendrá determinada por la diferencia entre los valores de adquisición y de transmisión, según dispone el artículo 34 de la Ley del Impuesto, valores que vienen definidos en los artículos 35 y 36 de la citada Ley. Por su parte, el artículo 35 establece lo siguiente: “1. El valor de adquisición estará formado por la suma de: a) El importe real por el que dicha adquisición se hubiere efectuado. b) El coste de las inversiones y mejoras efectuadas en los bienes adquiridos y los gastos y tributos inherentes a la adquisición, excluidos los intereses, que hubieran sido satisfechos por el adquirente. En las condiciones que reglamentariamente se determinen, este valor se minorará en el importe de las amortizaciones. 2. El valor de transmisión será el importe real por el que la enajenación se hubiese efectuado. De este valor se deducirán los gastos y tributos a que se refiere el párrafo b) del apartado 1 en cuanto resulten satisfechos por el transmitente. Por importe real del valor de enajenación se tomará el efectivamente satisfecho, siempre que no resulte inferior al normal de mercado, en cuyo caso prevalecerá éste.” Y el artículo 36: “Cuando la adquisición o la transmisión hubiera sido a título lucrativo se aplicarán las reglas del artículo anterior, tomando por importe real de los valores respectivos aquéllos que resulten de la aplicación de las normas del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, sin que puedan exceder del valor de mercado. (...)”. Si de esta cuantificación resultase una ganancia patrimonial, su importe se deberá integrar en la base imponible del ahorro, conforme a lo previsto en el artículo 49 de la Ley del Impuesto. Si, por el contrario, resultase una pérdida patrimonial, no se computaría a efectos del IRPF, al establecer el artículo 33.5.c) de la misma Ley que no se computarán como pérdidas patrimoniales las derivadas de transmisiones lucrativas por actos ínter vivos o liberalidades. No obstante, el artículo 33.3 de la Ley del Impuesto señala que: “3. Se estimará que no existe ganancia o pérdida patrimonial en los siguientes supuestos: (…). c) Con ocasión de las transmisiones lucrativas de empresas o participaciones a las que se refiere el apartado 6 del artículo 20 de la Ley 29/1987, de 18 de diciembre, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones. Los elementos patrimoniales que se afecten por el contribuyente a la actividad económica con posterioridad a su adquisición deberán haber estado afectos ininterrumpidamente durante, al menos, los cinco años anteriores a la fecha de la transmisión.” Al respecto, el artículo 20.6 de la Ley 29/1987, de 18 de diciembre, del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones (BOE de 19 de diciembre), establece lo siguiente: "En los casos de transmisión de participaciones "inter vivos", en favor del cónyuge, descendientes o adoptados, de una empresa individual, un negocio profesional o de participaciones en entidades del donante a los que sea de aplicación la exención regulada en el apartado octavo del artículo 4 de la Ley 19/1991, de 6 de junio, del Impuesto sobre el Patrimonio, se aplicará una reducción en la base imponible para determinar la liquidable del 95 por 100 del valor de adquisición, siempre que concurran las condiciones siguientes: a) Que el donante tuviese sesenta y cinco o más años o se encontrase en situación de incapacidad permanente, en grado de absoluta o gran invalidez. b) Que, si el donante viniere ejerciendo funciones de dirección, dejara de ejercer y de percibir remuneraciones por el ejercicio de dichas funciones desde el momento de la transmisión. A estos efectos, no se entenderá comprendida entre las funciones de dirección la mera pertenencia al Consejo de Administración de la sociedad. c) En cuanto al donatario, deberá mantener lo adquirido y tener derecho a la exención en el Impuesto sobre el Patrimonio durante los diez años siguientes a la fecha de la escritura pública de donación, salvo que falleciera dentro de este plazo. Asimismo, el donatario no podrá realizar actos de disposición y operaciones societarias que, directa o indirectamente, puedan dar lugar a una minoración sustancial del valor de la adquisición. Dicha obligación también resultará de aplicación en los casos de adquisiciones "mortis causa" a que se refiere la letra c) del apartado 2 de este artículo. En el caso de no cumplirse los requisitos a que se refiere el presente apartado, deberá pagarse la parte del impuesto que se hubiera dejado de ingresar como consecuencia de la reducción practicada y los intereses de demora.”. Dicho artículo exige, como condición previa para la aplicación de la reducción que contempla en la base imponible, la exención prevista en el artículo 4. Ocho de la Ley 19/1991, de 6 de junio (BOE de 7 de junio), del Impuesto sobre el Patrimonio, para la empresa familiar, negocio profesional o participaciones en entidades de que se trate: A este respecto, dicho artículo establece que: “4. Estarán exentos de este Impuesto: (…). Ocho. Uno. Los bienes y derechos de las personas físicas necesarios para el desarrollo de su actividad empresarial o profesional, siempre que ésta se ejerza de forma habitual, personal y directa por el sujeto pasivo y constituya su principal fuente de renta. A efectos del cálculo de la principal fuente de renta, no se computarán ni las remuneraciones de las funciones de dirección que se ejerzan en las entidades a que se refiere el número dos de este apartado, ni cualesquiera otras remuneraciones que traigan su causa de la participación en dichas entidades. También estarán exentos los bienes y derechos comunes a ambos miembros del matrimonio, cuando se utilicen en el desarrollo de la actividad empresarial o profesional de cualquiera de los cónyuges, siempre que se cumplan los requisitos del párrafo anterior. (…)”. En el caso planteado el donante debe cumplir con el requisito previo de que los bienes que pretende donar están exentos en su Impuesto sobre el Patrimonio. Una vez cumplido el requisito previo, en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones se exige que el donante cumpla unos requisitos y los donatarios otros; respecto a los requisitos que tiene que cumplir el donante- tener más de 65 años y no ejercer- nada se dice en el escrito de la consulta. Además los bienes que done deben componer una unidad empresarial. Respecto a los donatarios, deberán mantener lo adquirido y tener derecho a la exención en el Impuesto sobre el Patrimonio durante los diez años siguientes a la fecha de la escritura pública de donación, salvo que fallecieran dentro de este plazo. La exención sólo procederá respecto de quien ejerza la actividad de forma “habitual, personal y directa”; si la actividad no la realiza la hija, sino que la realiza el yerno del donante, la hija no tendrá derecho a la exención del Impuesto sobre Patrimonio y, por lo tanto, no podrá aplicarse la bonificación del artículo 20.6 de la LISD. Ello implicará de igual forma que no resulte de aplicación lo dispuesto en el artículo 33.3.c) de la LIRPF. Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

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