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V1870-18 26 de junio de 2018 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · rendimiento neto del trabajo

No se puede aplicar el incremento de gastos deducibles por discapacidad si no se es trabajador en activo

Un contribuyente con discapacidad solicita saber si puede aplicar el aumento de gastos deducibles por discapacidad estando en situación de desempleo. La DGT responde que no es posible porque el beneficio requiere ser trabajador en activo.

La cuestión planteada

Cuestión planteada Aplicación del aumento de gastos deducibles de los rendimientos del trabajo para trabajadores activos con discapacidad.

El criterio de la DGT

Para aplicar el incremento de gastos deducibles por discapacidad, es necesario ser trabajador en activo y tener el grado de discapacidad exigido. Se entiende por trabajador en activo a quien percibe rentas como consecuencia de la prestación efectiva de servicios retribuidos por cuenta ajena. Al estar en situación de desempleo, no se cumple el requisito de trabajador en activo.

Implicaciones prácticas

  • La situación de desempleo impide la aplicación del incremento de gastos deducibles por discapacidad.
  • El beneficio fiscal requiere la percepción de rentas por prestación efectiva de servicios retribuidos por cuenta ajena.
  • El grado de discapacidad por sí solo no habilita la deducción si no concurre la condición de trabajador en activo.

Puntos de planificación

  • Valorar el impacto de la pérdida de la condición de trabajador en activo sobre la carga fiscal personal.
  • Analizar la situación de la renta en periodos de transición entre empleo y desempleo.

Checklist

  • Verificar la condición de trabajador en activo durante el periodo impositivo.
  • Comprobar la percepción de rentas por servicios retribuidos por cuenta ajena.
  • Confirmar la acreditación del grado de discapacidad exigido.
  • Contrastar la naturaleza de las rentas percibidas con el concepto de prestación efectiva de servicios.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V1870-18 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 26/06/2018 Normativa Ley 35/2006. LIRPF. Art. 19.2. Descripción de hechos El consultante, que tiene reconocido un grado de discapacidad superior al 33 por ciento, fue despedido por su empresa en el año 2013, en el ámbito de un procedimiento de despido colectivo, percibiendo la indemnización por despido de forma fraccionada, a través de un seguro. En la actualidad se encuentra en situación de desempleo. Cuestión planteada Aplicación del aumento de gastos deducibles de los rendimientos del trabajo para trabajadores activos con discapacidad. Contestación completa El artículo 19 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE de 29 de noviembre), en adelante LIRPF, regula el rendimiento neto del trabajo, disponiendo lo siguiente: "1. El rendimiento neto del trabajo será el resultado de disminuir el rendimiento íntegro en el importe de los gastos deducibles. 2. Tendrán la consideración de gastos deducibles exclusivamente los siguientes: (…). f) En concepto de otros gastos distintos de los anteriores, 2.000 euros anuales. Tratándose de contribuyentes desempleados inscritos en la oficina de empleo que acepten un puesto de trabajo que exija el traslado de su residencia habitual a un nuevo municipio, en las condiciones que reglamentariamente se determinen, se incrementará dicha cuantía, en el periodo impositivo en el que se produzca el cambio de residencia y en el siguiente, en 2.000 euros anuales adicionales. Tratándose de personas con discapacidad que obtengan rendimientos del trabajo como trabajadores activos, se incrementará dicha cuantía en 3.500 euros anuales. Dicho incremento será de 7.750 euros anuales, para las personas con discapacidad que siendo trabajadores activos acrediten necesitar ayuda de terceras personas o movilidad reducida, o un grado de discapacidad igual o superior al 65 por ciento. Los gastos deducibles a que se refiere esta letra f) tendrán como límite el rendimiento íntegro del trabajo una vez minorado por el resto de gastos deducibles previstos en este apartado.”. Por lo tanto, para la aplicación de la citada reducción como gastos deducibles en concepto de trabajador activo discapacitado se requiere que concurran simultáneamente, durante cualquier día del período impositivo, las siguientes circunstancias: 1. Ser trabajador en activo. 2. Tener el grado de discapacidad exigido, que deberá acreditarse conforme a lo previsto en el artículo 72 del Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobado por el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo (BOE de 31 de marzo), en adelante RIRPF. En este sentido, el Tribunal Económico–Administrativo Central, en Resolución de fecha 6 de noviembre de 2008, en cuya virtud se acuerda en Recurso Extraordinario de Alzada para la Unificación de Criterio se refiere al concepto de trabajador activo señalando que “la expresión “trabajador en activo” recogida en la normativa reguladora del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas no engloba a cualquier perceptor de rentas del trabajo sino que, debe entenderse como aquél que percibe este tipo de rentas como consecuencia de la prestación efectiva de sus servicios retribuidos, por cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y dirección de otra persona, física o jurídica, denominada empleador o empresario”. Habida cuenta de que los criterios del TEAC recogidos en la citada Resolución de fecha 6 de noviembre de 2008, vinculan a este Centro Directivo de conformidad con el artículo 242 de la ya citada Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria, se concluye que de la información contenida en el escrito de consulta se deduce que el consultante no tiene la consideración de “trabajador activo”, puesto que en dicho escrito se afirma que fue despedido y en la actualidad se encuentra en situación de desempleo y, por tanto, no se cumpliría en este caso el requisito exigido de percibir rendimientos del trabajo como consecuencia de la prestación efectiva de sus servicios retribuidos, por cuenta ajena y dentro del ámbito de organización y dirección de un empleador o empresario. Por tanto, dado que el consultante no tiene la consideración de “trabajador activo” no tendrá derecho a la aplicación del incremento del gasto a que se refiere el artículo 19.2.f) de la Ley del impuesto. Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

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