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V1822-20 8 de junio de 2020 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · subrogación empresarial

La subrogación empresarial no implica la existencia de dos pagadores para el límite de la obligación de declarar

Se consulta si una subrogación empresarial supone tener dos pagadores para determinar la obligación de presentar la declaración del IRPF. La DGT responde que la empresa cesionaria mantiene la condición de mismo pagador para determinar el tipo de retención y el límite de declaración.

La cuestión planteada

A efectos de determinar la obligación de presentar declaración del IRPF-2019 pregunta sobre la existencia de uno o dos pagadores como consecuencia de la subrogación empresarial.

El criterio de la DGT

En los supuestos de sucesión de empresa, la empresa cesionaria mantiene la condición de mismo pagador a efectos de la determinación del tipo de retención aplicable. Por tanto, para determinar la obligación de declarar según el artículo 96 de la LIRPF, se considera que existe un único pagador. Esto implica que el límite para la obligación de declarar será de 22.000 euros anuales.

Implicaciones prácticas

  • La subrogación empresarial no incrementa el límite de ingresos para la obligación de presentar la declaración del IRPF.
  • El contribuyente debe aplicar el límite de un único pagador de 22.000 euros anuales en lugar del límite por dos pagadores.
  • La empresa cesionaria debe aplicar el tipo de retención correspondiente a un único pagador.

Puntos de planificación

  • Valorar la situación de ingresos totales frente al límite de 22.000 euros tras la subrogación.
  • Analizar la aplicación del tipo de retención por parte de la nueva empresa empleadora.

Checklist

  • Verificar si los ingresos totales anuales superan los 22.000 euros.
  • Comprobar que la empresa cesionaria no ha aplicado el límite de dos pagadores.
  • Confirmar que la sucesión de empresa se ha formalizado conforme a la normativa laboral.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V1822-20 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 08/06/2020 Normativa LIRPF. Ley 35/2006, art. 96. Descripción de hechos La consultante ha percibido en 2019 sus rendimientos del trabajo de dos entidades mercantiles. La existencia de dos pagadores es consecuencia de una subrogación empresarial producida en el 2019. Cuestión planteada A efectos de determinar la obligación de presentar declaración del IRPF-2019 pregunta sobre la existencia de uno o dos pagadores como consecuencia de la subrogación empresarial. Contestación completa Al regular la sucesión de empresa, el artículo 44.1 del texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por el Real Decreto Legislativo 2/2015, de 23 de octubre, (BOE del día 24), dispone que “el cambio de titularidad de una empresa, de un centro de trabajo o de una unidad productiva autónoma no extinguirá por sí mismo la relación laboral, quedando el nuevo empresario subrogado en los derechos y obligaciones laborales y de Seguridad Social del anterior”. Por su parte, en el ámbito tributario, el artículo 42.1 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria (BOE del día 18) determina que "serán responsables solidarios de la deuda tributaria las siguientes personas o entidades: a) (...). c) Las que sucedan por cualquier concepto en la titularidad o ejercicio de explotaciones o actividades económicas, por las obligaciones tributarias contraídas del anterior titular y derivadas de su ejercicio. La responsabilidad también se extenderá a las obligaciones derivadas de la falta de ingreso de las retenciones e ingresos a cuenta practicadas o que se hubieran debido practicar. (...)”. Esta doble incidencia que en los ámbitos laboral y tributario tiene la sucesión de empresa nos lleva a concluir, por lo que respecta al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, que la empresa cesionaria mantiene la condición de mismo pagador, a efectos de la determinación del tipo de retención aplicable sobre los rendimientos del trabajo a percibir por los trabajadores procedentes de la empresa cedente. La obligación de declarar se recoge en el artículo 96 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE del día 29), que en el ámbito que aquí interesa —referido únicamente a los rendimientos del trabajo (no consistentes en prestaciones pasivas) y a la existencia de más de un pagador — exime de la obligación de declarar a los contribuyentes cuyos rendimientos no excedan de 22.000 euros anuales, salvo que procedan de más de un pagador , en cuyo caso el límite anterior será de 14.000 euros siempre que las cantidades percibidas del segundo y restantes pagadores , por orden de cuantía, superen en su conjunto la cantidad de 1.500 euros anuales, si no se supera esta cantidad el límite se mantiene en los 22.000 euros. Esta configuración en dos niveles de la obligación de declarar respecto a los rendimientos del trabajo —hasta 22.000 euros y hasta 14.000 euros— encuentra su explicación en el sistema de retenciones aplicable sobre estos rendimientos, sistema que busca una igualdad entre las retenciones practicadas y la cuota impositiva. Evidentemente, esa igualdad sólo puede lograrse en el primero de los niveles referidos, pues la intervención de un único pagador de rendimientos permite alcanzar esa igualdad, operando así la retención como impuesto definitivo, sin necesidad de tener que presentar la declaración del impuesto, pues el ingreso ya se ha efectuado a través de las retenciones. Por el contrario, en el segundo nivel, el hecho de intervenir dos pagadores independientes, que por tanto el uno no tiene en cuenta las retribuciones satisfechas por el otro (por lo que no se ha producido la igualdad, antes referida, entre las retenciones practicadas y la cuota impositiva), ha forzado al legislador a bajar el límite de la obligación de declarar a 14.000 euros. Al considerarse, según se ha señalado anteriormente, que en los supuestos de sucesión de empresa la cesionaria mantiene la condición de mismo pagador, a efectos de la determinación del tipo de retención aplicable sobre los rendimientos del trabajo a percibir por los trabajadores procedentes de la empresa cedente, la consideración de existencia de un único pagador de rendimientos del trabajo lleva a establecer que el límite determinante de la obligación de declarar será el de 22.000 euros. Lo que comunico a usted con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley General Tributaria.

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