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V1354-26 3 de junio de 2026 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · ganancias y pérdidas patrimoniales

La pérdida por pago de costas judiciales se imputa en el ejercicio en que la sentencia sea firme

Se consulta cuándo debe declararse la pérdida patrimonial derivada de una condena en costas judiciales. La DGT responde que dicha pérdida debe imputarse en el periodo impositivo en que la sentencia adquiere firmeza.

La cuestión planteada

Cuestión planteada Imputación temporal de la pérdida patrimonial correspondiente al pago de las costas judiciales.

El criterio de la DGT

El pago de las costas procesales constituye una pérdida patrimonial y no un gasto de consumo. La alteración patrimonial se entiende producida en el periodo impositivo en que la sentencia condenatoria haya adquirido firmeza. Esta pérdida se integra en la base imponible general siguiendo las reglas de compensación de la Ley del IRPF.

Implicaciones prácticas

  • La pérdida patrimonial no se imputa en el momento del desembolso efectivo de las costas.
  • El hecho imponible se produce únicamente cuando la sentencia judicial adquiere firmeza.
  • La pérdida se integra en la base imponible general para su compensación según la normativa del IRPF.

Puntos de planificación

  • Valorar el momento de la firmeza de las sentencias judiciales para la correcta imputación de pérdidas.
  • Analizar la integración de estas pérdidas en la base imponible general del ejercicio correspondiente.

Checklist

  • Verificar la fecha de firmeza de la sentencia condenatoria en costas.
  • Confirmar que la pérdida se imputa en el ejercicio de la firmeza y no en el del pago.
  • Comprobar la correcta integración de la pérdida en la base imponible general.
  • Validar la aplicación de las reglas de compensación de pérdidas según la LIRPF.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V1354-26 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 03/06/2026 Normativa LIRPF. Ley 35/2006. Arts. 14 y 33. Descripción de hechos El 3 de mayo de 2023 se dictó sentencia por el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo por el que se desestimaba la demanda interpuesta por el consultante y se le imponían las costas del procedimiento. El día 24 del mismo mes se declaró la firmeza de la resolución mediante diligencia de ordenación. Mediante diligencia de ordenación de 18 de febrero de 2026 se dio traslado al consultante de la tasación de costas practicada por la Abogacía del Estado. Abonó dicha cuantía el 24 de febrero de 2026. Cuestión planteada Imputación temporal de la pérdida patrimonial correspondiente al pago de las costas judiciales. Contestación completa El artículo 33.1 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE del día 29), define las ganancias y pérdidas patrimoniales como “las variaciones en el valor del patrimonio del contribuyente que se pongan de manifiesto con ocasión de cualquier alteración en la composición de aquél, salvo que por esta Ley se califiquen como rendimientos”. En el ámbito particular de un contribuyente (circunstancia que cabe entender concurrente en el presente caso y desde la que se articula esta contestación), al margen por tanto del ejercicio de cualquier actividad económica, la condena al pago de las costas procesales de un procedimiento judicial encuentra acomodo en esta definición de ganancias y pérdidas patrimoniales, dando lugar a la existencia de una pérdida para el contribuyente obligado —por sentencia judicial— al pago de los gastos de defensa jurídica en que ha incurrido la parte vencedora en el proceso, pérdida que queda al margen de lo dispuesto en el apartado 5 del mismo artículo 33, apartado que en su letra b) excluye del cómputo como pérdidas patrimoniales “las debidas al consumo”, pues queda claro queel pago de las costas procesales de la parte vencedora en un procedimiento judicial no se corresponde con un gasto de aplicación de renta al consumo del contribuyente. A la imputación temporal de las pérdidas y ganancias patrimoniales se refiere el artículo 14.1.c) de la Ley del Impuesto estableciendo que “se imputarán al período impositivo en que tenga lugar la alteración patrimonial”, circunstancia que en el presente caso (condena en costas) se entiende producida en el período impositivo en que haya adquirido firmeza la sentencia condenatoria. En cuanto a la integración de esta pérdida en la liquidación del impuesto, partiendo de su consideración como renta general (conforme a lo dispuesto en el artículo 45 de la Ley del Impuesto), será en la base imponible general donde se proceda a su integración, en la forma y con los límites establecidos en el artículo 48 de la citada ley, esto es: “La base imponible general será el resultado de sumar los siguientes saldos: a) El saldo resultante de integrar y compensar entre sí, sin limitación alguna, en cada período impositivo, los rendimientos y las imputaciones de renta a que se refiere el artículo 45 de esta Ley. b) El saldo positivo resultante de integrar y compensar, exclusivamente entre sí, en cada período impositivo, las ganancias y pérdidas patrimoniales, excluidas las previstas en el artículo siguiente. Si el resultado de la integración y compensación a que se refiere este párrafo arrojase saldo negativo, su importe se compensará con el saldo positivo de las rentas previstas en el párrafo a) de este artículo, obtenido en el mismo período impositivo, con el límite del 25 por ciento de dicho saldo positivo. Si tras dicha compensación quedase saldo negativo, su importe se compensará en los cuatro años siguientes en el mismo orden establecido en los párrafos anteriores. La compensación deberá efectuarse en la cuantía máxima que permita cada uno de los ejercicios siguientes y sin que pueda practicarse fuera del plazo de cuatro años mediante la acumulación a pérdidas patrimoniales de ejercicios posteriores”. Lo que comunico a usted con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria (BOE del día 18).

Aplicarlo a un caso real

Lo que aquí se publica, aplicado a una empresa o a un caso concreto. La primera reunión es gratuita.

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