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V0321-17 7 de febrero de 2017 · SG de Fiscalidad Internacional Criterio vigente
IRPF · Renta · régimen especial de trabajadores desplazados

No se puede aplicar el régimen especial de impatriados si no existe una relación laboral con la empresa

Un socio único y administrador de una sociedad española, que traslada su residencia desde el Reino Unido, consulta si puede acogerse al régimen especial de trabajadores desplazados por realizar labores de director comercial con contrato y retribución. La DGT responde que no es posible porque no existe una relación laboral con la sociedad, al ser el consultante el socio que posee el control efectivo de la misma.

La cuestión planteada

Cuestión planteada Si puede aplicar el Régimen Especial de Trabajadores Impatriados por ser los servicios de director comercial independientes de los del cargo de administrador.

El criterio de la DGT

Para aplicar el régimen especial del artículo 93.1.b).1º de la LIRPF, debe existir una relación laboral con un empleador en España. En este caso, al ser el consultante socio único y poseer el control efectivo de la sociedad, sus servicios no constituyen una relación laboral según la normativa de la Seguridad Social. Por tanto, no se cumple la condición de desplazamiento por contrato de trabajo ni la de administrador sin participación.

Implicaciones prácticas

  • La titularidad de la sociedad y el control efectivo impiden la calificación de relación laboral.
  • El régimen especial de impatriados queda excluido si el contribuyente es socio único y administrador.
  • La realización de funciones de director comercial no convalida la falta de vínculo laboral subordinado.

Puntos de planificación

  • Valorar la estructura de control y propiedad de la entidad en España.
  • Analizar la naturaleza de la relación jurídica entre el profesional y la sociedad.

Checklist

  • Verificar la ausencia de control efectivo sobre la sociedad española.
  • Comprobar la existencia de una relación laboral de subordinación real.
  • Confirmar que el desplazamiento se produce mediante un contrato de trabajo.
  • Asegurar que no concurren las condiciones de socio con capacidad de decisión.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V0321-17 Órgano SG de Fiscalidad Internacional Fecha salida 07/02/2017 Normativa Art. 93 Ley 35/2006, del IRPF Descripción de hechos El consultante es socio único y administrador de la Entidad X con domicilio social en España. El cargo de administrador es gratuito según marcan los Estatutos sociales. Fue residente fiscal en Reino Unido hasta el año 2015 pero en febrero de 2016 traslada su residencia a España, realizando trabajos para la Sociedad X como director comercial, con contrato de trabajo y percibiendo una nómina mensual por ello. Cotiza en Régimen Especial de Trabajadores Autónomos como administrador de la Entidad X. Cuestión planteada Si puede aplicar el Régimen Especial de Trabajadores Impatriados por ser los servicios de director comercial independientes de los del cargo de administrador. Si es concluyente a estos efectos que el cargo de administrador sea gratuito. Contestación completa El consultante es socio único y administrador de una sociedad limitada con domicilio en España y constituida el 18 de abril de 2009. Según se estableció en los Estatutos de la sociedad, el cargo de administrador es gratuito. Hasta el año 2015, el consultante ha residido en Reino Unido. En febrero de 2016 ha trasladado su residencia a España. Realiza para la sociedad trabajos de Director Comercial, teniendo firmado con ésta un contrato y percibiendo de la misma una retribución. Cotiza en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos. Plantea el escrito de consulta si es posible optar por el régimen fiscal especial aplicable a los trabajadores desplazados a territorio español previsto en el artículo 93 de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Dicho régimen especial de tributación aplicable a los trabajadores desplazados a territorio español está regulado en el artículo 93 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE de 29 de noviembre), en adelante LIRPF, y desarrollado por los artículos 113 a 120 del Reglamento del Impuesto, aprobado por el Real Decreto 439/2007, de 30 de marzo (BOE de 31 de marzo), en adelante RIRPF. El artículo 93 de la LIRPF, en su redacción dada, con efectos desde 1 de enero de 2015, por el apartado cincuenta y nueve del artículo primero de la Ley 26/2014, de 27 de noviembre, por la que se modifican la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, el texto refundido de la Ley del Impuesto sobre la Renta de no Residentes, aprobado por el Real Decreto Legislativo 5/2004, de 5 de marzo, y otras normas tributarias (BOE de 28 de noviembre), establece lo siguiente: “1. Las personas físicas que adquieran su residencia fiscal en España como consecuencia de su desplazamiento a territorio español podrán optar por tributar por el Impuesto sobre la Renta de no Residentes, con las reglas especiales previstas en el apartado 2 de este artículo, manteniendo la condición de contribuyentes por el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, durante el período impositivo en que se efectúe el cambio de residencia y durante los cinco períodos impositivos siguientes, cuando, en los términos que se establezcan reglamentariamente, se cumplan las siguientes condiciones: a) Que no hayan sido residentes en España durante los diez períodos impositivos anteriores a aquel en el que se produzca su desplazamiento a territorio español. b) Que el desplazamiento a territorio español se produzca como consecuencia de alguna de las siguientes circunstancias: 1.º Como consecuencia de un contrato de trabajo, con excepción de la relación laboral especial de los deportistas profesionales regulada por el Real Decreto 1006/1985, de 26 de junio. Se entenderá cumplida esta condición cuando se inicie una relación laboral, ordinaria o especial distinta de la anteriormente indicada, o estatutaria con un empleador en España, o cuando el desplazamiento sea ordenado por el empleador y exista una carta de desplazamiento de este. 2.º Como consecuencia de la adquisición de la condición de administrador de una entidad en cuyo capital no participe o, en caso contrario, cuando la participación en la misma no determine la consideración de entidad vinculada en los términos previstos en el artículo 18 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades. c) Que no obtenga rentas que se calificarían como obtenidas mediante un establecimiento permanente situado en territorio español. El contribuyente que opte por la tributación por el Impuesto sobre la Renta de no Residentes quedará sujeto por obligación real en el Impuesto sobre el Patrimonio. El Ministro de Hacienda y Administraciones Públicas establecerá el procedimiento para el ejercicio de la opción mencionada en este apartado. 2. La aplicación de este régimen especial implicará, en los términos que se establezcan reglamentariamente, la determinación de la deuda tributaria del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas con arreglo a las normas establecidas en el texto refundido de la Ley del Impuesto sobre la Renta de no Residentes, aprobado por el Real Decreto Legislativo 5/2004, de 5 de marzo, para las rentas obtenidas sin mediación de establecimiento permanente con las siguientes especialidades: (…)”. Por tanto, entre las condiciones para la aplicación del régimen especial, se exige –artículo 93.1.b).1º de la LIRPF- que el desplazamiento a territorio español se produzca como consecuencia de “un contrato de trabajo, con excepción de la relación laboral especial de los deportistas profesionales regulada por el Real Decreto 1006/1985, de 26 de junio”; añadiendo, dicho artículo, que “se entenderá cumplida esta condición cuando se inicie una relación laboral, ordinaria o especial distinta de la anteriormente indicada, o estatutaria con un empleador en España, o cuando el desplazamiento sea ordenado por el empleador y exista una carta de desplazamiento de este”. Es decir, se requiere la existencia de una relación de causalidad entre el desplazamiento a España y el inicio de la relación laboral. En cuanto a dicho requisito de iniciación de una relación laboral, cabe indicar que el artículo 1.2 c) de la Ley 20/2007, de 11 de julio, del Estatuto del trabajo autónomo (BOE de 25 de septiembre), declara expresamente incluidos en el ámbito de aplicación del Estatuto, es decir, excluye de la relación laboral, a “quienes ejerzan las funciones de dirección y gerencia que conlleva el desempeño del cargo de consejero o administrador, o presten otros servicios para una sociedad mercantil capitalista, a título lucrativo y de forma habitual, personal y directa, cuando posean el control efectivo, directo o indirecto de aquélla, en los términos previstos en la disposición adicional vigésima séptima del texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/1994, de 20 de julio”, y que dicha disposición adicional vigésima séptima establece, en cuanto a la existencia de control efectivo, que “se entenderá, en todo caso, que se produce tal circunstancia, cuando las acciones o participaciones del trabajador supongan, al menos, la mitad del capital social”. Aunque el citado texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social ha sido derogado por el Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social (BOE de 31 de octubre), con entrada en vigor el 2 de enero de 2016, el nuevo texto refundido, en su artículo 305, contiene igual previsión en cuanto a la existencia de control efectivo, de forma que declara expresamente comprendidos en el Régimen Especial de la Seguridad Social de los Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos, entre otros, a: “b) Quienes ejerzan las funciones de dirección y gerencia que conlleva el desempeño del cargo de consejero o administrador, o presten otros servicios para una sociedad de capital, a título lucrativo y de forma habitual, personal y directa, siempre que posean el control efectivo, directo o indirecto, de aquella. Se entenderá, en todo caso, que se produce tal circunstancia, cuando las acciones o participaciones del trabajador supongan, al menos, la mitad del capital social.”. De acuerdo con dicha normativa, y según los datos aportados, en el caso objeto de consulta no existe una relación laboral entre el consultante y la sociedad de la que es socio único y administrador, por lo que no se cumple la condición prevista en el artículo 93.1.b) 1º de la LIRPF y, dado que tampoco se cumple la condición del artículo 93.1.b) 2º, el consultante no podrá optar por el citado régimen especial del artículo 93 de la LIRPF. En relación con la segunda cuestión formulada, atendiendo al caso concreto planteado, no resulta relevante que el cargo de administrador se ejerza de forma gratuita atendiendo a lo establecido en los estatutos de la sociedad. Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

Aplicarlo a un caso real

Lo que aquí se publica, aplicado a una empresa o a un caso concreto. La primera reunión es gratuita.

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