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V3978-15 15 de diciembre de 2015 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · comunidad de propietarios

La indemnización recibida por una comunidad de propietarios se califica como ganancia o pérdida patrimonial

Una comunidad de propietarios recibió una indemnización tras una sentencia judicial por deficiencias de insonorización. La DGT determina que estas rentas se atribuyen a los propietarios y se consideran ganancias o pérdidas patrimoniales.

La cuestión planteada

Cuestión planteada Tributación de la indemnización.

El criterio de la DGT

Las rentas de la comunidad de propietarios se atribuyen a los socios según las normas del IRPF. La indemnización tiene la naturaleza de ganancia o pérdida patrimonial, computándose la diferencia entre la cantidad percibida y la parte proporcional del valor de adquisición del daño. Solo hay ganancia si el importe supera el coste de las reparaciones. La imputación temporal se realiza en el ejercicio en que la resolución judicial cuantificadora adquiere firmeza.

Implicaciones prácticas

  • La comunidad de propietarios no tributa como entidad, sino que la renta se atribuye directamente a cada propietario.
  • La cuantía imponible se determina restando el coste de las reparaciones del importe de la indemnización percibida.
  • El devengo tributario ocurre en el ejercicio fiscal en que la sentencia judicial que fija la cuantía sea firme.

Puntos de planificación

  • Valorar el impacto fiscal de la indemnización en la declaración de la renta de cada propietario.
  • Analizar la fecha de firmeza de la resolución judicial para determinar el ejercicio de imputación.

Checklist

  • Verificar la fecha de firmeza de la sentencia judicial cuantificadora.
  • Recabar las facturas de las reparaciones realizadas para determinar el valor de adquisición del daño.
  • Calcular la parte proporcional de la indemnización y de los costes de reparación para cada propietario.
  • Confirmar que la naturaleza de la renta se trate como ganancia o pérdida patrimonial en el IRPF.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V3978-15 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 15/12/2015 Normativa Ley 35/2006. Art. 8, 33 y 37 Descripción de hechos La Comunidad de Propietarios consultante demandó a la inmobiliaria por deficiencias en la insonorización de las viviendas, obteniendo sentencia favorable en la que se condenaba a la demandada a ejecutar a su cargo las obras necesarias de insonorización para la eliminación de ruidos, conforme a la normativa. Al no haberse llevado a cabo las obras, la demandante opta por reclamar el resarcimiento de daños y perjuicios (conforme al artículo 706.1 de la Ley de Enjuiciamiento Civil), cuantificándose su importe por auto judicial en 1.048.901,72 €, auto que adquiere firmeza en 2015. Ese mismo año ambas partes firman un acuerdo solicitando al juzgado la suspensión de la ejecución y pactando en 1.096.550,91 € la indemnización, importe del que 328.398,00 € se recibirán en 2016. Cuestión planteada Tributación de la indemnización. Contestación completa Al comportar las comunidades de propietarios reguladas en la Ley de Propiedad Horizontal —a efectos del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas— la existencia de una comunidad de bienes en cuanto a la obtención de rentas por la entidad, para analizar el tratamiento tributario de la indemnización obtenida por una comunidad de propietarios se hace preciso acudir en primer lugar al artículo 8.3 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE del día 29), donde se determina que las rentas correspondientes a las sociedades civiles, tengan o no personalidad jurídica, herencias yacentes, comunidades de bienes y demás entidades a que se refiere el artículo 35.4 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria (BOE del día 18), se atribuirán a los socios, herederos, comuneros o partícipes, respectivamente, de acuerdo con lo establecido en la sección 2.ª del título X de esta Ley. Por su parte, la mencionada sección 2ª en sus artículos 88 y 89 establece lo siguiente: - Artículo 88. “Las rentas de las entidades en régimen de atribución de rentas atribuidas a los socios, herederos, comuneros o partícipes tendrán la naturaleza derivada de la actividad o fuente de donde procedan para cada uno de ellos”. - Artículo 89. “1. Para el cálculo de las rentas a atribuir a cada uno de los socios, herederos, comuneros o partícipes, se aplicarán las siguientes reglas: 1.ª Las rentas se determinarán con arreglo a las normas de este Impuesto, y no serán aplicables las reducciones previstas en los artículos 23.2, 23.3, 26.2 y 32 de esta Ley, con las siguientes especialidades: (…). 3. Las rentas se atribuirán a los socios, herederos, comuneros o partícipes según las normas o pactos aplicables en cada caso y, si éstos no constaran a la Administración tributaria en forma fehaciente, se atribuirán por partes iguales. (…)”. Al determinarse las rentas de la comunidad de propietarios con arreglo a las normas del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, la calificación tributaria de la indemnización no puede ser otra que la ganancia o pérdida patrimonial, en cuanto se corresponde con el concepto que de las mismas establece el artículo 33.1 de la Ley del Impuesto: “Las variaciones en el valor del patrimonio del contribuyente que se pongan de manifiesto con ocasión de cualquier alteración en la composición de aquél, salvo que por esta ley se califiquen como rendimientos”. Desde esta consideración, la determinación de su valoración viene dada por lo dispuesto en el artículo 37.1.g) de la misma ley, en el cual se dispone que cuando la alteración en el valor del patrimonio proceda “de indemnizaciones o capitales asegurados por pérdidas o siniestros en elementos patrimoniales, se computará como ganancia o pérdida patrimonial la diferencia entre la cantidad percibida y la parte proporcional del valor de adquisición que corresponda al daño. Cuando la indemnización no fuese en metálico, se computará la diferencia entre el valor de mercado de los bienes, derechos o servicios recibidos y la parte proporcional del valor de adquisición que corresponda al daño. Sólo se computará ganancia patrimonial cuando se derive un aumento en el valor del patrimonio del contribuyente”. Conforme con lo expuesto y, en particular, teniendo en cuenta la última frase del precepto anterior (sólo se computará ganancia patrimonial cuando se derive un aumento en el valor del patrimonio del contribuyente), este centro viene manteniendo el criterio (consultas nº 2081-01, V1998-05, V1669-07, V0117-10, V1058-11, V1869-11, V0824-13, V1171-14 y V0037-15, entre otras) que en la medida que la indemnización percibida coincida con el coste de reparación no procede computar ganancia o pérdida patrimonial alguna; variaciones patrimoniales que sí se producen cuando no se da esa equivalencia entre indemnización y coste de reparación. Por tanto, en cuanto el coste de las reparaciones que se realicen se corresponda con el importe indemnizatorio percibido no se produciría ganancia o pérdida patrimonial, circunstancia que no se podría afirmar si dicho importe no se destina a realizar las reparaciones que se indemnizan o respecto a la parte del mismo que no cumpla esa finalidad. De producirse una ganancia patrimonial, en los términos indicados en el párrafo anterior, para determinar su imputación temporal hay que tener en cuenta lo dispuesto en el artículo 14.2.a) de la Ley del Impuesto, según el cual “cuando no se hubiera satisfecho la totalidad o parte de una renta, por encontrarse pendiente de resolución judicial la determinación del derecho a su percepción o su cuantía, los importes no satisfechos se imputarán al período impositivo en que aquélla adquiera firmeza”. En consecuencia, procederá imputar la ganancia patrimonial al período impositivo en que la resolución judicial cuantificadora de la indemnización haya adquirido firmeza (2015) y ello con independencia del momento en que la comunidad de propietarios proceda al reparto de la indemnización. A su vez, el exceso indemnizatorio acordado el 23 de septiembre de 2015 sobre lo fijado en la resolución judicial (44.649,19 €) también procederá imputarlo al período impositivo 2015, pues al establecerse el pago del último importe de la indemnización (328.398,00 €) antes del día 15 de enero de 2016 no resulta aplicable la regla de imputación temporal de las operaciones a plazos. Lo que comunico a ustedes con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria (BOE del día 18).

Aplicarlo a un caso real

Lo que aquí se publica, aplicado a una empresa o a un caso concreto. La primera reunión es gratuita.

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