Ir al contenido
Volver al índice
V2478-14 23 de septiembre de 2014 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · subrogación empresarial

No es necesario presentar la declaración de IRPF si los rendimientos del trabajo no superan los 22.000 euros tras una subrogación empresarial

Se consulta si una persona con dos pagadores debido a una subrogación empresarial está obligada a presentar la declaración de IRPF. La DGT responde que, en estos casos, el nuevo empresario mantiene la condición de mismo empleador, por lo que no se considera la existencia de más de un pagador.

La cuestión planteada

Se consulta respecto de la obligación de presentar declaración por el IRPF.

El criterio de la DGT

En supuestos de subrogación empresarial, el cesionario mantiene la condición de mismo empleador para determinar el tipo de retención aplicable. Por tanto, no se produce la existencia de más de un pagador a efectos del límite de la obligación de declarar. El límite para no estar obligado a presentar la declaración será de 22.000 euros anuales por rendimientos del trabajo, siempre que ninguno esté sujeto a tipo fijo de retención.

Implicaciones prácticas

  • La subrogación empresarial no altera el límite de 22.000 euros para la obligación de declarar.
  • El cesionario es considerado el mismo empleador para el cómputo de pagadores.
  • No se activa la obligación de declarar por tener dos pagadores si la subrogación es el único motivo del cambio.

Puntos de planificación

  • Valorar si existen otros rendimientos del trabajo ajenos a la subrogación que puedan elevar los ingresos por encima del límite.
  • Comprobar si algún rendimiento del trabajo está sujeto a tipo fijo de retención.

Checklist

  • Verificar que los rendimientos totales del trabajo no superen los 22.000 euros.
  • Confirmar que ningún rendimiento del trabajo esté sujeto a tipo fijo de retención.
  • Asegurar que el cambio de empleador se deba exclusivamente a una subrogación empresarial.
  • Comprobar que no existan otros pagadores distintos al cesionario.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V2478-14 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 23/09/2014 Normativa Ley 35/2006. LIRPF. Arts. 96 y 99.2; Real Decreto 439/2007. RIRPF. Art. 76.1. Descripción de hechos El consultante recibió en el ejercicio 2013 rendimientos del trabajo procedentes de dos pagadores, consecuencia de una subrogación empresarial. Cuestión planteada Se consulta respecto de la obligación de presentar declaración por el IRPF. Contestación completa La obligación de declarar se recoge en el artículo 96 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE del día 29), que en el ámbito que aquí interesa —referido únicamente a los rendimientos del trabajo (no consistentes en prestaciones pasivas) y a la existencia de más de un pagador— exime de la obligación de declarar a los contribuyentes cuyos rendimientos no excedan de 22.000 euros anuales, salvo que procedan de más de un pagador, en cuyo caso el límite anterior será de 11.200 euros siempre que las cantidades percibidas del segundo y restantes pagadores, por orden de cuantía, superen en su conjunto la cantidad de 1.500 euros anuales, si no se supera esta cantidad el límite se mantiene en los 22.000 euros. Esta configuración en dos niveles de la obligación de declarar respecto a los rendimientos del trabajo —hasta 22.000 euros y hasta 11.200 euros— encuentra su explicación en el sistema de retenciones aplicable sobre estos rendimientos, sistema que busca una igualdad entre las retenciones practicadas y la cuota impositiva. Evidentemente, esa igualdad sólo puede lograrse en el primero de los niveles referidos, pues la intervención de un único pagador de rendimientos permite alcanzar esa igualdad, operando así la retención como impuesto definitivo, sin necesidad de tener que presentar la declaración del impuesto, pues el ingreso ya se ha efectuado a través de las retenciones. Por el contrario, en el segundo nivel, el hecho de intervenir dos pagadores independientes, que por tanto el uno no tiene en cuenta las retribuciones satisfechas por el otro (por lo que no se ha producido la igualdad, antes referida, entre las retenciones practicadas y la cuota impositiva), ha forzado al legislador a bajar el límite de la obligación de declarar a 11.200 euros. Por tanto, en el presente caso el asunto planteado se concreta en determinar la existencia de uno o dos pagadores en relación con los rendimientos del trabajo percibidos por la consultante en el año 2013, año en que se ha visto afectada por una subrogación empresarial efectuada conforme a lo dispuesto en el artículo 44 del texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, aprobado por el Real Decreto Legislativo 1/1995, de 24 de marzo (BOE del día 29), regulador de la sucesión de empresa, y que en su apartado 1 establece que “el cambio de titularidad de una empresa, de un centro de trabajo o de una unidad productiva autónoma no extinguirá por sí mismo la relación laboral, quedando el nuevo empresario subrogado en los derechos y obligaciones laborales y de Seguridad Social del anterior”. Para ello se hace preciso acudir a la normativa del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas reguladora de las retenciones. Tanto la Ley del Impuesto (artículo 99.2) como el Reglamento del Impuesto aprobado por Reglamento del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas aprobado por Real Decreto 439/ 2007, de 30 de marzo (BOE de 31 de marzo), (artículo 76.1) al establecer quiénes están obligados a retener o ingresar a cuenta incluyen en primer lugar a “las personas jurídicas y demás entidades”. Por tanto, en el presente caso nos encontramos, en principio, con dos pagadores distintos: las dos entidades titulares durante 2013 del centro de trabajo donde viene prestando sus servicios el consultante. Ahora bien, este Centro viene manteniendo como criterio interpretativo que en cuanto en los supuestos de subrogación empresarial la empresa cesionaria esté obligada a subrogarse (en todos los derechos y obligaciones) en los contratos de los trabajadores, por lo que respecta al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, el cesionario (el nuevo empresario) mantiene su condición de mismo empleador, a efectos de la determinación del tipo de retención aplicable sobre los rendimientos del trabajo a percibir por los trabajadores “procedentes” de la empresa cedente. Por tanto, no se produciría para estos últimos la existencia de más de un pagador, a efectos del límite determinante de la obligación de declarar respecto a los rendimientos del trabajo, por lo que el límite excluyente de la obligación de presentar declaración en relación con la obtención de rendimientos del trabajo (y siempre que ninguno de estos rendimientos estuviera sujeto a tipo fijo de retención) será el recogido en el párrafo a) del transcrito artículo 96.2 de la Ley del Impuesto, es decir: 22.000 euros anuales. Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

Reservar primera reunión gratuita