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V1926-14 16 de julio de 2014 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · subrogación empresarial

La subrogación empresarial no implica la existencia de más de un pagador para el límite de la obligación de declarar en el IRPF

Se consulta si una trabajadora que sufre una subrogación empresarial por cambio de empresa adjudicataria tiene uno o dos pagadores para determinar su obligación de declarar el IRPF. La DGT responde que, debido a la subrogación de derechos y obligaciones, el nuevo empresario mantiene la condición de mismo empleador y no se considera la existencia de más de un pagador.

La cuestión planteada

A efectos de determinar la obligación de declarar para el período 2013, se pregunta sobre la existencia de uno o dos pagadores como consecuencia de la subrogación empresarial.

El criterio de la DGT

En caso de subrogación empresarial, el cesionario mantiene la condición de mismo empleador para determinar el tipo de retención y la existencia de pagadores. Por tanto, no se produce la existencia de más de un pagador a efectos del límite de la obligación de declarar. El límite para no estar obligado a presentar la declaración se mantiene en 22.000 euros anuales por rendimientos del trabajo.

Implicaciones prácticas

  • La subrogación empresarial no altera el límite de 22.000 euros para la obligación de declarar por rendimientos del trabajo.
  • El nuevo empleador es considerado el mismo pagador para efectos de cómputo de límites de declaración.
  • No se aplica el límite reducido por tener dos pagadores en casos de sucesión de empresa.

Puntos de planificación

  • Valorar la continuidad de la unidad de pagador ante cambios en la adjudicación de contratos de servicios.
  • Analizar la aplicación de los límites de declaración tras procesos de subrogación de derechos y obligaciones laborales.

Checklist

  • Verificar si el cambio de empleador responde a una subrogación empresarial.
  • Comprobar que el nuevo empresario asume la totalidad de los derechos y obligaciones del anterior.
  • Confirmar que los rendimientos del trabajo no superan el límite de 22.000 euros anuales.
  • Validar que no se aplique el límite de dos pagadores en el cálculo de la obligación de declarar.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V1926-14 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 16/07/2014 Normativa Ley 35/2006. Art. 96 Descripción de hechos La consultante es trabajadora del servicio de limpieza de un colegio público en Móstoles. En mayo de 2013 se produce una subrogación empresarial al producirse el cambio de entidad adjudicataria del servicio. Cuestión planteada A efectos de determinar la obligación de declarar para el período 2013, se pregunta sobre la existencia de uno o dos pagadores como consecuencia de la subrogación empresarial. Contestación completa La obligación de declarar se recoge en el artículo 96 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE del día 29), que en el ámbito que aquí interesa —referido únicamente a los rendimientos del trabajo (no consistentes en prestaciones pasivas) y a la existencia de más de un pagador— exime de la obligación de declarar a los contribuyentes cuyos rendimientos no excedan de 22.000 euros anuales, salvo que procedan de más de un pagador, en cuyo caso el límite anterior será de 11.200 euros siempre que las cantidades percibidas del segundo y restantes pagadores, por orden de cuantía, superen en su conjunto la cantidad de 1.500 euros anuales, si no se supera esta cantidad el límite se mantiene en los 22.000 euros. Esta configuración en dos niveles de la obligación de declarar respecto a los rendimientos del trabajo —hasta 22.000 euros y hasta 11.200 euros— encuentra su explicación en el sistema de retenciones aplicable sobre estos rendimientos, sistema que busca una igualdad entre las retenciones practicadas y la cuota impositiva. Evidentemente, esa igualdad sólo puede lograrse en el primero de los niveles referidos, pues la intervención de un único pagador de rendimientos permite alcanzar esa igualdad, operando así la retención como impuesto definitivo, sin necesidad de tener que presentar la declaración del impuesto, pues el ingreso ya se ha efectuado a través de las retenciones. Por el contrario, en el segundo nivel, el hecho de intervenir dos pagadores independientes, que por tanto el uno no tiene en cuenta las retribuciones satisfechas por el otro (por lo que no se ha producido la igualdad, antes referida, entre las retenciones practicadas y la cuota impositiva), ha forzado al legislador a bajar el límite de la obligación de declarar a 11.200 euros. Por tanto, en el presente caso el asunto planteado se concreta en determinar la existencia de uno o más pagadores en relación con los rendimientos percibidos por la consultante por su condición de trabajadora del servicio de limpieza de un colegio público, teniendo en cuenta que en el año 2013 se ha producido una subrogación empresarial, al producirse el cambio de entidad adjudicataria del servicio. Para ello se hace preciso acudir a la normativa del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas reguladora de las retenciones. Tanto la Ley del Impuesto (art. 99.2) como el Reglamento del Impuesto (art. 76.1) al establecer quiénes están obligados a retener o ingresar a cuenta incluyen en primer lugar a “las personas jurídicas y demás entidades”. Por tanto, en el presente caso nos encontramos, en principio, con dos pagadores distintos: las dos entidades mercantiles adjudicatarias durante 2013 del servicio de limpieza. El artículo 24 del Convenio Colectivo de limpieza de edificios y locales de la provincia de Madrid (aplicable cuando se produce la subrogación) dispone en su apartado 1 que “al término de la concesión de una contrata de limpieza, los trabajadores de la empresa contratista saliente pasarán a estar adscritos a la nueva titular de la contrata, quien se subrogará en todos los derechos y obligaciones (…)”, subrogación que según se manifiesta en el escrito de consulta y consta en la documentación aportada se ha producido en el presente caso. Esa subrogación con todos los derechos y obligaciones nos lleva a concluir que, por lo que respecta al Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, el cesionario (el nuevo empresario) mantiene su condición de mismo empleador, a efectos de la determinación del tipo de retención aplicable sobre los rendimientos del trabajo a percibir por los trabajadores procedentes de la empresa cedente. Por tanto, no se produce para estos últimos la existencia de más de un pagador, a efectos del límite determinante de la obligación de declarar respecto a los rendimientos del trabajo, por lo que el límite excluyente de la obligación de presentar declaración en relación con la obtención de rendimientos del trabajo será el recogido en el párrafo a) del artículo 96.2 de la Ley del Impuesto, es decir: 22.000 euros anuales. Lo que comunico a usted con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

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