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V1228-17 18 de mayo de 2017 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · ganancias y pérdidas patrimoniales

Los gastos de tratamiento de un hijo no pueden computarse como pérdidas patrimoniales

Se consulta si los pagos realizados a un centro de desintoxicación para un hijo menor de edad pueden considerarse pérdidas patrimoniales. La DGT responde que estos importes son gastos de consumo y no pérdidas patrimoniales.

La cuestión planteada

Cuestión planteada Posibilidad de considerar como pérdida patrimonial los importes abonados a un centro de tratamiento de trastornos y desintoxicación de un hijo menor de edad.

El criterio de la DGT

Según el artículo 33.1 y 33.5 de la Ley 35/2006, las pérdidas patrimoniales son variaciones en el valor del patrimonio por alteraciones en su composición, excluyendo las debidas al consumo. El pago de gastos de tratamiento para un hijo se configura como un supuesto de aplicación de renta al consumo como gastos familiares. Por tanto, no puede efectuarse su cómputo como pérdida patrimonial.

Implicaciones prácticas

  • Los gastos de tratamiento médico o terapéutico de familiares no constituyen una reducción del patrimonio.
  • Dichos desembolsos se clasifican como gastos de consumo y no son deducibles como pérdidas patrimoniales en el IRPF.

Puntos de planificación

  • Valorar la correcta clasificación de los gastos familiares en la declaración de la renta.
  • Analizar la naturaleza de los desembolsos realizados por motivos de salud de dependientes.

Checklist

  • Verificar que el gasto no derive de una alteración en la composición del patrimonio.
  • Confirmar que el importe no corresponda a un gasto de consumo o familiar.
  • Comprobar la exclusión de gastos de tratamiento médico de la base de pérdidas patrimoniales.
  • Revisar la aplicación de los artículos 33.1 y 33.5 de la Ley 35/2006 en la liquidación.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V1228-17 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 18/05/2017 Normativa Ley 35/2006, art. 33 Descripción de hechos Se corresponde con la cuestión planteada. Cuestión planteada Posibilidad de considerar como pérdida patrimonial los importes abonados a un centro de tratamiento de trastornos y desintoxicación de un hijo menor de edad. Contestación completa La determinación legal del concepto de ganancias y pérdidas patrimoniales se recoge en el artículo 33 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE del día 29), que en su apartado 1 establece que “son ganancias y pérdidas patrimoniales las variaciones en el valor del patrimonio del contribuyente que se pongan de manifiesto con ocasión de cualquier alteración en la composición de aquél, salvo que por esta Ley se califiquen como rendimientos”. A continuación, los apartados siguientes de este mismo artículo 33 se dedican a matizar el alcance de esta configuración, apartados de los que procede referir aquí el número 5, donde se establece lo siguiente: “No se computarán como pérdidas patrimoniales las siguientes: a) Las no justificadas. b) Las debidas al consumo. c) Las debidas a transmisiones lucrativas por actos ínter vivos o a liberalidades. d) Las debidas a pérdidas en el juego obtenidas en el período impositivo que excedan de las ganancias obtenidas en el juego en el mismo período. En ningún caso se computarán las pérdidas derivadas de la participación en los juegos a que se refiere la disposición adicional trigésima tercera de esta Ley. e) (…)”. Desde esta consideración legal de las pérdidas patrimoniales, el pago de los gastos objeto de consulta se configura como un supuesto de aplicación de renta al consumo del contribuyente como gastos familiares, por lo que no puede efectuarse su cómputo como pérdida patrimonial. En este punto, procede mencionar (en cuanto cabe entenderlo aplicable en el presente caso) lo dispuesto en el artículo 231-5 del libro segundo del Código Civil de Cataluña, relativo a la persona y la familia, aprobado por la Ley 25/2010, de 29 de julio (DOGC del día 5 de agosto), donde se establece lo siguiente: “1. Son gastos familiares los necesarios para el mantenimiento de la familia, de acuerdo con los usos y el nivel de vida familiar, especialmente los siguientes: a) Los originados en concepto de alimentos, en el sentido más amplio, de acuerdo con la definición que de ellos hace el presente código. b) Los gastos ordinarios de conservación, mantenimiento y reparación de las viviendas o demás bienes de uso de la familia. c) Las atenciones de previsión, las médicas y las sanitarias. 2. Son gastos familiares los alimentos a que se refiere el artículo 237-1 de los hijos no comunes que convivan con los cónyuges, y los gastos originados por los demás parientes que convivan con ellos, salvo, en ambos casos, que no lo necesiten. 3. No son gastos familiares los derivados de la gestión y defensa de los bienes privativos, salvo los que tienen conexión directa con el mantenimiento familiar. Tampoco son gastos familiares los que responden al interés exclusivo de uno de los cónyuges”. Finalmente, procede recordar que las circunstancias personales y familiares del contribuyente tienen un reconocimiento general en la Ley del Impuesto a través del mínimo personal y familiar. Lo que comunico a usted con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria (BOE del día 18).

Aplicarlo a un caso real

Lo que aquí se publica, aplicado a una empresa o a un caso concreto. La primera reunión es gratuita.

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