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V1067-14 14 de abril de 2014 · SG de Impuestos sobre las Personas Jurídicas Criterio vigente
Impuesto sobre Sociedades · rama de actividad

La aportación de una actividad de arrendamiento de inmuebles puede acogerse al régimen especial de IS

Una persona física consulta si la aportación de su actividad de arrendamiento de locales a una sociedad puede considerarse una rama de actividad para aplicar el régimen especial de IS. La DGT responde que es posible si el conjunto de elementos constituye una unidad económica autónoma capaz de funcionar por sus propios medios.

La cuestión planteada

Cuestión planteada Si la actividad de arrendamiento de inmuebles puede considerarse una aportación no dineraria o una rama de actividad a los efectos del régimen especial establecido en el capítulo VIII del título VII del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, aprobado por el Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, en cuanto a la no integración en la base imponible del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas de la renta que pudiera manifestarse como consecuencia de las aportaciones de los inmuebles y medios materiales.

El criterio de la DGT

Para que la aportación de una persona física se considere rama de actividad bajo el TRLIS, el patrimonio debe constituir una unidad económica autónoma que permita el desarrollo de una explotación económica. El concepto de rama de actividad no debe equipararse estrictamente a la definición de actividad económica del IRPF, por lo que no es imprescindible cumplir los requisitos de gestión y personal del artículo 27.2 de la LIRPF. Se debe analizar caso por caso si el conjunto patrimonial es capaz de funcionar por sus propios medios y tiene una organización autónoma.

Implicaciones prácticas

  • La aportación de inmuebles requiere demostrar la existencia de una unidad económica autónoma para aplicar el régimen especial de IS.
  • No es obligatorio cumplir con los requisitos de gestión y personal exigidos para la actividad económica en el IRPF.
  • La calificación de rama de actividad depende de la capacidad del conjunto patrimonial para funcionar por sus propios medios.

Puntos de planificación

  • Valorar la autonomía organizativa del conjunto de inmuebles y medios materiales aportados.
  • Analizar la capacidad de la unidad patrimonial para operar como una explotación económica independiente.

Checklist

  • Verificar si el conjunto de bienes constituye una unidad económica autónoma.
  • Comprobar si los elementos aportados permiten el desarrollo de una explotación económica.
  • Evaluar la organización propia de la unidad patrimonial sin depender de la estructura previa del aportante.
  • Documentar la capacidad de funcionamiento por medios propios de la unidad aportada.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V1067-14 Órgano SG de Impuestos sobre las Personas Jurídicas Fecha salida 14/04/2014 Normativa TRLIS RDLeg 4/2004 arts. 94-2, 96-2 Descripción de hechos La persona física consultante realiza, desde hace más de quince años y en el mismo local, la actividad de arrendamiento de oficinas y locales de negocio, con tres personas empleadas a jornada completa y contabilidad conforme al Código de Comercio. La consultante desea aportar a una sociedad de nueva creación la totalidad de los elementos patrimoniales afectos a la actividad (inmuebles en arrendamiento y medios materiales). La nueva sociedad va a residir en territorio español y el aportante recibirá una participación en los fondos propios de la sociedad de, al menos, un cinco por cien. Con la operación descrita se pretende dotar a la sociedad de nueva creación de una mayor solvencia patrimonial a fin de fortalecer la capacidad de financiación en orden a la adquisición de nuevos inmuebles, así como obtener mayores garantías para continuar la actividad por parte de los hijos, al ser más operativo el funcionamiento y la organización a través de una sociedad, por cuanto, además, el aportante ha alcanzado la edad de jubilación. Cuestión planteada Si la actividad de arrendamiento de inmuebles puede considerarse una aportación no dineraria o una rama de actividad a los efectos del régimen especial establecido en el capítulo VIII del título VII del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, aprobado por el Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, en cuanto a la no integración en la base imponible del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas de la renta que pudiera manifestarse como consecuencia de las aportaciones de los inmuebles y medios materiales. Contestación completa El capítulo VIII del título VII del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades (en adelante TRLIS), aprobado por el Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, establece el régimen especial de las fusiones, escisiones, aportaciones de activos, canje de valores y cambio de domicilio social de una sociedad europea o una sociedad cooperativa europea de un Estado miembro a otro de la Unión Europea. Al respecto, el artículo 94.2 del TRLIS establece lo siguiente: “2. El régimen previsto en el presente capítulo se aplicará también a las aportaciones de ramas de actividad, efectuadas por los contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, siempre que lleven su contabilidad de acuerdo con el Código de Comercio.” Por su parte, el apartado 4 del artículo 83 del TRLIS considera rama de actividad “el conjunto de elementos patrimoniales que sean susceptibles de constituir una unidad económica autónoma determinante de una explotación económica, es decir, un conjunto capaz de funcionar por sus propios medios.” Así pues, aquellas operaciones de aportación de personas físicas en las que el patrimonio aportado constituya una unidad económica y permita por si mismo el desarrollo de una explotación económica en sede de la adquirente podrán disfrutar del régimen especial del capítulo VIII del título VII del TRLIS. Ahora bien, tal concepto fiscal no excluye la exigencia, implícita en los conceptos de “rama de actividad” y de “unidad económica”, de que la actividad económica que la adquirente desarrollará de manera autónoma exista también previamente en sede de la transmitente, permitiendo así la identificación de un conjunto patrimonial afectado o destinado a la misma. Así, de acuerdo con el artículo 27.2 del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobado por Ley 35/2006, de 28 de Noviembre (BOE de 29 Noviembre), en adelante LIRPF, “se entenderá que el arrendamiento de inmuebles se realiza como actividad económica, únicamente cuando concurran las siguientes circunstancias: a) Que en el desarrollo de la actividad se cuente, al menos, con un local exclusivamente destinado a llevar a cabo la gestión de la actividad. b) Que para la ordenación de aquélla se utilice, al menos, una persona empleada con contrato laboral y a jornada completa.” Debe tenerse en cuenta que el concepto de “rama de actividad” no es un concepto acuñado autónomamente por el legislador español, sino que se deriva de la trasposición de la Directiva 2009/133/CE, de 19 de octubre de 2009, relativa al régimen fiscal común aplicable a las fusiones, escisiones, escisiones parciales, aportaciones de activos y canjes de acciones realizados entre sociedades de diferentes Estados miembros y al traslado del domicilio social de una SE o un SCE de un Estado miembro a otro. En este sentido la letra j) del artículo 2 de la referida Directiva considera “rama de actividad” el conjunto de elementos de activo y de pasivo de una división de una sociedad que constituyen desde el punto de vista de la organización una explotación autónoma, es decir, un conjunto capaz de funcionar por sus propios medios. Esto significa que el concepto de “rama de actividad” no debe ser equiparado, en todos sus sentidos, al concepto de actividad económica, tal y como lo define el artículo 27 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (LIRPF), y tampoco restringirse a los criterios establecidos en el apartado 2 del referido artículo, para considerar que, en el caso concreto de una actividad de arrendamiento de inmuebles, deban cumplirse los referidos requisitos como condición sine qua non para que la misma tenga la consideración de rama de actividad a los efectos que aquí nos ocupan, teniendo en cuenta que dichos requisitos en ningún caso vienen establecidos en la citada Directiva. Por tanto, una interpretación razonable y acorde con los principios y conceptos reconocidos en la Directiva 2009/133/CE respecto del concepto de “rama de actividad” requiere analizar, caso por caso, la posible existencia de un conjunto patrimonial susceptible de funcionar por sus propios medios, perfectamente identificado en sede de la entidad transmitente y que, desde el punto de vista organizativo, constituya una explotación autónoma, pero sin que, en el supuesto concreto de la realización de una actividad de arrendamiento, se considere imprescindible la aplicación de lo señalado en el artículo 2 del artículo 27 de la LIRPF. De la información proporcionada por el consultante, parece desprenderse que el conjunto de elementos aportados por la persona física consultante conforma una unidad económica autónoma determinante de una explotación económica y, por ende, una rama de actividad, puesto que para el desarrollo de la actividad de arrendamiento de locales cuenta con los medios materiales y humanos necesarios para el desarrollo de dicha actividad, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 83.4 del TRLIS previamente transcrito, por lo que la operación de aportación no dineraria planteada podría acogerse al régimen especial del capítulo VIII del título VII del TRLIS. En efecto, la aportación no dineraria planteada consistiría en la aportación del bloque patrimonial afecto a la actividad empresarial de arrendamiento de locales y oficinas desarrollada por el consultante quien, a su vez, lleva la contabilidad del negocio de acuerdo con los criterios del código de comercio. Por su parte, el artículo 96.2 del TRLIS establece lo siguiente: “2. No se aplicará el régimen establecido en el presente capítulo cuando la operación realizada tenga como principal objetivo el fraude o la evasión fiscal. En particular, el régimen no se aplicará cuando la operación no se efectúe por motivos económicos válidos, tales como la reestructuración o la racionalización de las actividades de las entidades que participan en la operación, sino con la mera finalidad de conseguir una ventaja fiscal. (...).” Este precepto recoge de forma expresa la razón de ser del régimen especial de las operaciones de fusión, escisión, aportación de activos, canje de valores y cambio de domicilio social de una Sociedad Europea o una Sociedad Cooperativa Europea de un Estado miembro a otro de la Unión Europea, que justifica que a las mismas les sea aplicable dicho régimen en lugar del régimen general establecido para esas operaciones en el artículo 15 del TRLIS. El fundamento del régimen especial reside en que la fiscalidad no debe ser un freno ni un estímulo en la toma de decisiones de las empresas sobre operaciones de reorganización, cuando la causa que impulsa su realización se sustenta en motivos económicos válidos, en cuyo caso la fiscalidad quiere tener un papel neutral. Por el contrario, cuando la causa que motiva la realización de dichas operaciones es meramente fiscal, esto es, su finalidad es conseguir una ventaja fiscal al margen de cualquier razón económica diferente, no es de aplicación el régimen especial. De acuerdo con los datos aportados en el escrito de consulta, la operación descrita se realiza con la finalidad de dotar a la sociedad de nueva creación de una mayor solvencia patrimonial a fin de fortalecer la capacidad de financiación en orden a la adquisición de nuevos inmuebles, así como obtener mayores garantías para continuar la actividad por parte de los hijos, al ser más operativo el funcionamiento y la organización a través de una sociedad, por cuanto, además, la aportante ha alcanzado la edad de jubilación. Estos motivos pueden considerarse económicamente válidos a efectos de lo dispuesto en el artículo 96.2 del TRLIS. La presente contestación se realiza conforme a la información proporcionada por la consultante, sin tener en cuenta otras circunstancias no mencionadas y que pudieran tener relevancia en la determinación del propósito principal de la operación proyectada, de tal modo que podrían alterar el juicio de la misma, lo que podrá ser objeto de comprobación administrativa, a la vista de la totalidad de las circunstancias previas, simultáneas y posteriores concurrentes en la operación realizada. Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

Aplicarlo a un caso real

Lo que aquí se publica, aplicado a una empresa o a un caso concreto. La primera reunión es gratuita.

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