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V2202-14 7 de agosto de 2014 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · indemnización

La indemnización por pérdida de valor de participaciones sociales tributa como ganancia patrimonial en el IRPF

Se consulta si una indemnización de 215.000 euros por la pérdida de valor de unas participaciones sociales está exenta en el IRPF. La DGT responde que no es una indemnización por daños personales, sino un daño patrimonial que debe tributar como ganancia patrimonial.

La cuestión planteada

Cuestión planteada Tributación de la indemnización en el IRPF.

El criterio de la DGT

La indemnización por daños y perjuicios debido a la pérdida de valor de participaciones sociales no es una renta exenta por daños personales, sino una ganancia patrimonial. Al no derivar de una transmisión, se cuantifica por el total del importe percibido y se integra en la base imponible general. La imputación temporal se realiza en el período impositivo en que la sentencia judicial haya adquirido firmeza.

Implicaciones prácticas

  • La indemnización por pérdida de valor de participaciones sociales tributa como ganancia patrimonial en la base imponible general.
  • El importe percibido se integra íntegramente sin posibilidad de aplicar la exención por daños personales.
  • La obligación tributaria nace en el ejercicio en que la sentencia judicial adquiere firmeza.

Ejemplo

Una indemnización de 215.000 euros por pérdida de valor de participaciones sociales tributa como ganancia patrimonial en el ejercicio de firmeza de la sentencia.

Puntos de planificación

  • Valorar el impacto de la integración en la base imponible general sobre la carga fiscal total.
  • Analizar el momento de la firmeza de la sentencia para la correcta imputación en el periodo impositivo.

Checklist

  • Verificar si la indemnización deriva de un daño patrimonial o personal.
  • Confirmar la fecha de firmeza de la sentencia judicial.
  • Comprobar la integración del importe total en la base imponible general del IRPF.
  • Validar que no se aplique erróneamente la exención por daños personales.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V2202-14 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 07/08/2014 Normativa Ley 35/2006. Art. 7 Descripción de hechos Por sentencia judicial se reconoce una indemnización de 215.000 euros en favor del consultante, en reparación del daño sufrido por la pérdida de valor de unas participaciones sociales de una entidad. La indemnización corresponde abonarla a una persona física socia de la entidad y a una persona jurídica. Cuestión planteada Tributación de la indemnización en el IRPF. Contestación completa Con un carácter general, la regulación de las rentas exentas se recoge en el artículo 7 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE del día 29). De los distintos supuestos que se recogen en el mencionado artículo el único que pudiera tener relación con el caso planteado sería el incluido en su párrafo d), que declara rentas exentas “las indemnizaciones como consecuencia de responsabilidad civil por daños personales, en la cuantía legal o judicialmente reconocida”. Respecto a la posible aplicación de la referida exención, procede contestar negativamente ya que no se corresponde con la indemnización exenta del artículo 7, d), sino con una indemnización de daños y perjuicios por la pérdida de valor de las participaciones sociales de una entidad, daños que se corresponden con un perjuicio económico causado al consultante, es decir, daños patrimoniales pero no los daños personales (físicos, psíquicos o morales) que ampara la exención. Descartada la aplicación de la exención referida y no estando amparada la indemnización por ningún otro supuesto de exención o no sujeción establecido legalmente, su calificación —a efectos de determinar su tributación en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas— no puede ser otra que la de ganancia patrimonial, pues la percepción de la indemnización comporta una alteración en la composición del patrimonio del contribuyente (incorporación de dinero) que da lugar a una variación (ganancia) en su valor, correspondiéndose así con el concepto de ganancias y pérdidas patrimoniales que establece el artículo 33.1 de la Ley del Impuesto: “Son ganancias y pérdidas patrimoniales las variaciones en el valor del patrimonio del contribuyente que se pongan de manifiesto con ocasión de cualquier alteración en la composición de aquél, salvo que por esta Ley se califiquen como rendimientos”. A su vez, al no proceder la ganancia patrimonial de una transmisión, su cuantificación deberá realizarse por el total importe percibido como indemnización, sin minoración alguna, tal como resulta de lo dispuesto en el artículo 34.1,b) de la Ley del Impuesto, donde se determina que “el importe de las ganancias o pérdidas patrimoniales será en los demás supuestos (distintos del de transmisión), el valor de mercado de los elementos patrimoniales o partes proporcionales en su caso”. Una vez calificada la indemnización como ganancia patrimonial, el hecho de no proceder esta ganancia de una transmisión de elementos patrimoniales conlleva su consideración como renta general (así lo determina el artículo 45 de la Ley 35/2006), por lo que su integración se realizará en la base imponible general, tal como resulta de lo dispuesto en el artículo 48 de la misma ley. Por lo que respecta a la imputación temporal de la indemnización, a las pérdidas y ganancias patrimoniales se refiere el artículo 14.1 c) de la Ley del Impuesto estableciendo que “se imputarán al período impositivo en que tenga lugar la alteración patrimonial”, circunstancia que en el presente caso cabe entenderse producida en el período impositivo en que haya adquirido firmeza la sentencia judicial que establece la indemnización. Lo que comunico a usted con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria (BOE del día 18).

Aplicarlo a un caso real

Lo que aquí se publica, aplicado a una empresa o a un caso concreto. La primera reunión es gratuita.

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