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V1318-14 16 de mayo de 2014 · SG de Impuestos sobre las Personas Jurídicas Criterio vigente
Impuesto sobre Sociedades · aportación no dineraria

La aportación de cuotas ideales de una comunidad de bienes puede acogerse al régimen especial de aportaciones no dinerarias

Se consulta si la aportación de cuotas de participación en una comunidad de bienes de fincas rústicas puede usar el régimen especial de aportaciones no dinerarias. La DGT responde que, si la cuota ideal es una aportación no dineraria especial y se cumplen los requisitos de afectación a actividad económica y participación mínima, es posible.

La cuestión planteada

Cuestión planteada Si la operación descrita puede acogerse al régimen fiscal especial del capítulo VIII, del título VII del Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades aprobado por Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de Marzo.

El criterio de la DGT

La aportación de la cuota ideal de un comunero se considera una aportación no dineraria especial según el artículo 94.1 del TRLIS. Para acogerse al régimen especial, cada aportante debe mantener una participación de al menos el 5% en la entidad adquirente y los elementos deben estar afectos a actividades económicas. Si la actividad es desarrollada por una sociedad civil que lleva contabilidad según el Código de Comercio, se cumplen los requisitos de afectación. Además, la operación debe tener motivos económicos válidos para no incurrir en el supuesto de fraude o evasión fiscal del artículo 96.2 del TRLIS.

Implicaciones prácticas

  • La aportación de la cuota ideal de una comunidad de bienes califica como aportación no dineraria especial.
  • Es obligatorio que cada comunero mantenga una participación mínima del 5% en la sociedad adquirente.
  • Los elementos aportados deben estar afectos a actividades económicas para cumplir el requisito de afectación.
  • La operación requiere la existencia de motivos económicos válidos para evitar la calificación de fraude o evasión fiscal.

Puntos de planificación

  • Valorar el porcentaje de participación que cada comunero mantendrá en la entidad tras la aportación.
  • Analizar la naturaleza de la afectación de los bienes para asegurar su vinculación a actividades económicas.
  • Documentar los motivos económicos que justifican la operación frente a posibles inspecciones.

Checklist

  • Verificar que cada aportante conserve al menos un 5% de participación en la sociedad.
  • Comprobar la afectación de las cuotas a actividades económicas.
  • Confirmar que la sociedad civil lleve contabilidad según el Código de Comercio si se pretende acreditar la afectación.
  • Asegurar la existencia de razones económicas que sustenten la operación.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V1318-14 Órgano SG de Impuestos sobre las Personas Jurídicas Fecha salida 16/05/2014 Normativa TRLIS RD Leg 4/2004, arts: 94 y 96.2. Descripción de hechos Las personas físicas F y A son propietarios de un conjunto de fincas rústicas, tanto de carácter privativo como ganancial, destinadas a la explotación agrícola, desarrollando en ellas su actividad agrícola desde hace más de 30 años. Los consultantes constituyeron en diciembre de 2012 una Sociedad Civil Privada con la finalidad de explotar agrícolamente las fincas rústicas propiedad de los socios de la misma y el inicio de las operaciones se llevó a cabo el 1 de Enero de 2013. En el momento de su constitución la participación se reparte entre el matrimonio con una participación del 70,8% de la persona física F y del 29,2% restante de la persona física A. Las fincas rústicas se encuentran inscritas en el Registro de la Propiedad, a nombre de sus titulares como personas físicas. La sociedad civil tiene en plantilla a lo largo del año entre 3 y 6 trabajadores que realizan labores del campo, y además uno de los hijos, con contrato indefinido, presta sus servicios dirigiendo la actividad de la misma. Se encuentra dada de alta en el Régimen General de IVA y en el régimen de estimación directa normal en el IRPF. Así mismo, la sociedad civil lleva su contabilidad con arreglo a lo dispuesto en el Código de Comercio. Se está considerando realizar, la aportación de las fincas rústicas y demás activos y pasivos afectos a la explotación agrícola a una sociedad de nueva creación, en la que figurarán las personas físicas A y F como accionistas de referencia y sus 3 hijos con un capital mínimo. Los motivos económicos que impulsan la realización de esta operación de reestructuración son: -Facilitar la continuidad de la actividad que hasta la fecha vienen desarrollando los consultantes, y que no se extinga una vez que haya fallecido alguno de los socios partícipes. -Facilitar la unidad de decisión en cuanto a la gestión y efectiva dirección de la empresa, unificando políticas productivas y de consecución de mejores precios en función de volúmenes de compras y ventas. Cuestión planteada Si la operación descrita puede acogerse al régimen fiscal especial del capítulo VIII, del título VII del Texto Refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades aprobado por Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de Marzo. Contestación completa El Código Civil regula la comunidad de bienes en el Título III del Libro II, artículos 392 y siguientes. El artículo 392 del Código Civil dispone que hay comunidad de bienes “cuando la propiedad de una cosa o un derecho pertenece pro indiviso a varias personas”, añadiendo que la comunidad de bienes se regirá por el contrato o por sus disposiciones específicas y a falta de ellas por las prescripciones contenidas en el Código Civil. El artículo 393 se refiere a las respectivas cuotas de los partícipes en la comunidad, de tal forma que, mientras la proindivisión subsista, si bien no se puede apreciar la cuota concreta en cada momento, a cada uno de los comuneros le corresponde una cuota abstracta o ideal de la comunidad de bienes. El artículo 399 del Código Civil establece que: “todo condueño tendrá la plena propiedad de su parte y la de los frutos y utilidades que le correspondan, pudiendo en su consecuencia enajenarla, cederla o hipotecarla, y aún sustituir otro en su aprovechamiento, salvo si se tratare de derechos personales. Pero el efecto de la enajenación o de la hipoteca con relación a los condueños estará limitado a la porción que se le adjudique en la división al cesar la comunidad.” Los partícipes podrán, pues, transmitir su cuota abstracta o ideal, que se concretará en la transmisión de su parte en la propiedad de la cosa o derecho perteneciente pro indiviso a varias personas. En el ámbito fiscal, el capítulo VIII del título VII del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades (en adelante TRLIS), aprobado por Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, regula el régimen fiscal especial de las operaciones de fusión, escisión, aportación de activos y canje de valores y cambio de domicilio social de una Sociedad Europea o Sociedad Cooperativa Europea de un Estado miembro a otro de la Unión Europea. Al respecto, el artículo 94 del TRLIS establece que: “1. El régimen previsto en el presente capítulo se aplicará, a opción del sujeto pasivo de este impuesto o del contribuyente del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, a las aportaciones no dinerarias en las que concurran los siguiente requisitos: a) Que la entidad que recibe la aportación sea residente en territorio español o realice actividades en este por medio de un establecimiento permanente al que se afecten los bienes aportados. b) Que una vez realizada la aportación, el sujeto pasivo aportante de este impuesto o el contribuyente del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas participe en los fondos propios de la entidad que recibe la aportación en, al menos, el cinco por ciento. c) Que, en el caso de aportación de acciones o participaciones sociales por contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, se tendrán que cumplir además de los requisitos señalados en los párrafos a) y b), los siguientes: 1º. Que la entidad de cuyo capital sean representativos sea residente en territorio español y que a dicha entidad no le sean de aplicación el régimen especial de agrupaciones de interés económico, españolas o europeas, y de uniones temporales de empresas, previstos en esta Ley, ni tenga como actividad principal la gestión de un patrimonio mobiliario o inmobiliario en los términos previstos en el artículo 4.Ocho.Dos de la Ley 19/1991, de 6 de junio, del Impuesto sobre el Patrimonio y no cumpla los demás requisitos establecidos en el cuarto párrafo del apartado 1 del artículo 116 de esta Ley. 2º. Que representen una participación de, al menos, un cinco por cineto de los fondos propios de la entidad. 3º. Que se posean de manera ininterrumpida por el aportante durante el año anterior a la fecha del documento público en que se formalice la aportación. d) Que, en el caso de aportación de elementos patrimoniales distintos de los mencionados en el párrafo c) por contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, dichos elementos estén afectos a actividades económicas cuya contabilidad se lleve con arreglo a lo dispuesto en el Código de Comercio. 2. El régimen previsto en el presente capítulo se aplicará también a las aportaciones de ramas de actividad, efectuadas por los contribuyentes del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, siempre que lleven su contabilidad de acuerdo con el Código de Comercio. 3. Los elementos patrimoniales aportados no podrán ser valorados, a efectos fiscales, por un valor superior a su valor normal de mercado.” A estos efectos, el artículo 83.4 del TRLIS considera rama de actividad “el conjunto de elementos patrimoniales que sean susceptibles de constituir una unidad económica autónoma determinante de una explotación económica, es decir, un conjunto capaz de funcionar por sus propios medios.” Así pues, aquellas operaciones de aportación de personas físicas en las que el patrimonio aportado constituya una unidad económica y permita por sí mismo el desarrollo de una explotación económica en sede de la adquirente podrán disfrutar del régimen especial del capítulo VIII del título VII del TRLIS, con arreglo a lo dispuesto en el artículo 94.2 del TRLIS. Ahora bien, tal concepto fiscal no excluye la exigencia, implícita en los conceptos “rama de actividad” y de “unidad económica” de que la actividad económica que la adquirente desarrollará de manera autónoma exista también previamente en sede de la transmitente, permitiendo así la identificación de un conjunto patrimonial afectado o destinado a la misma. En consecuencia, si el patrimonio transmitido determina la existencia de una explotación económica en sede de la persona física transmitente, que se transmite en su conjunto a la entidad adquirente, de tal manera que ésta pueda seguir realizando la misma actividad en condiciones análogas, la operación cumpliría los requisitos formales del artículo 94.2 del TRLIS para acogerse al régimen fiscal especial del capítulo VIII del título VII del TRLIS. En el supuesto concreto planteado, ninguna de las aportaciones no dinerarias, individualmente realizadas por cada uno de los comuneros, de sus respectivas cuotas ideales en la comunidad de bienes podría subsumirse en el presupuesto de hecho recogido en el artículo 94.2 del TRLIS dado que ninguna de las mencionadas transmisiones tendría por objeto un conjunto de elementos patrimoniales constitutivos cada una de ellas de una rama de actividad. Por el contrario, cada una de las aportaciones, individualmente consideradas determina la aportación de una alícuota de la propiedad de los bienes pertenecientes en pro indiviso a los diferentes condueños por lo que cada una de las mencionadas aportaciones tendría la consideración de aportación no dineraria especial a efectos de lo previsto en el artículo 94.1 del TRLIS. En consecuencia, la aportación por cada uno de los partícipes de su respectiva cuota de participación en la comunidad de bienes podría acogerse al régimen fiscal mencionado, siempre que se cumplan los requisitos señalados en las letras a) y b) del apartado 1 del artículo 94 del TRLIS y siempre que la aportación de la cuota ideal suponga la aportación de elementos patrimoniales afectos a actividades empresariales (artículo 94.1.d) del TRLIS). En particular, la letra b) del artículo 94.1 del TRLIS, exige que, una vez realizada la aportación, el sujeto aportante participe en el capital de la entidad que recibe la aportación en más de un 5%. Este requisito debe cumplirse de manera individual en todos los aportantes y en cada aportación realizada, de tal manera que cada uno de los comuneros tenga participaciones de al menos el 5% del capital de la entidad beneficiaria una vez realizada la aportación. En el supuesto concreto planteado, dicho requisito parece cumplirse, si bien en el escrito de consulta únicamente se manifiesta que en .la sociedad de nueva creación figurarán las personas físicas A y F como accionistas de referencia y sus 3 hijos con un capital mínimo. Respecto a los requisitos exigidos para que los elementos aportados estén afectos a actividades económicas y al requisito de llevar la contabilidad ajustada a lo dispuesto en el Código de Comercio, hay que entender que las obligaciones corresponden, en el supuesto concreto planteado, a la sociedad civil. Por tanto, es la sociedad civil la que está obligada a desarrollar una actividad económica y a llevar una contabilidad ajustada a lo dispuesto en el Código de Comercio. En el escrito de consulta se manifiesta que las fincas rústicas así como el resto de elementos, de los cuales son cotitulares los comuneros, están afectos a la actividad de explotación agrícola, la cual es llevada a cabo a través de una sociedad civil que dispone de los medios materiales y humanos para el desarrollo de esta actividad. No obstante, estas circunstancias son cuestiones de hecho que deberán probarse por el consultante, de acuerdo con lo establecido en los artículos 105 y 106 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria. Como consecuencia de lo anterior, teniendo en cuenta que la sociedad civil lleva su contabilidad con arreglo al Código de Comercio, la aportación de las cuotas de participación de cada partícipe en la comunidad de bienes tendrá la consideración de aportación no dineraria especial a que se refiere el artículo 94.1 del TRLIS y, por tanto podrá acogerse al régimen fiscal especial del capítulo VIII del título VII del TRLIS. Por su parte, el artículo 96.2 del TRLIS establece que: “2. No se aplicará el régimen establecido en el presente capítulo cuando la operación realizada tenga como principal objetivo el fraude o la evasión fiscal. En particular, el régimen no se aplicará cuando la operación no se efectúe por motivos económicos válidos, tales como la reestructuración o la racionalización de las actividades de las entidades que participan en la operación, sino con la mera finalidad de conseguir una ventaja fiscal. (...)” Este precepto recoge de forma expresa la razón de ser del régimen especial de las operaciones de fusión, escisión, aportación de activos, canje de valores y cambio de domicilio social de una Sociedad Europea o una Sociedad Cooperativa Europea de un Estado miembro a otro de la Unión Europea, que justifica que a las mismas les sea aplicable dicho régimen en lugar del régimen general establecido para esas operaciones en el artículo 15 del TRLIS. El fundamento del régimen especial reside en que la fiscalidad no debe ser un freno ni un estímulo en la toma de decisiones de las empresas sobre operaciones de reorganización, cuando la causa que impulsa su realización se sustenta en motivos económicos válidos, en cuyo caso la fiscalidad quiere tener un papel neutral. Por el contrario, cuando la causa que motiva la realización de dichas operaciones es meramente fiscal, esto es, su finalidad es conseguir una ventaja fiscal al margen de cualquier razón económica diferente, no es de aplicación el régimen especial. De acuerdo con los datos aportados en el escrito de consulta, la operación descrita se realiza con la finalidad de facilitar la continuidad de la actividad que hasta la fecha vienen desarrollando los consultantes y que no se extinga una vez que haya fallecido alguno de los socios partícipes, facilitar la unidad de decisión en cuanto a la gestión y efectiva dirección de la empresa y unificar políticas productivas y de consecución de mejores precios en función de volúmenes de compras y ventas. Estos motivos se pueden considerar económicamente válidos a los efectos de lo previsto en el artículo 96.2 del TRLIS. La presente contestación se realiza conforme a la información proporcionada por el consultante, sin tener en cuenta otras circunstancias no mencionadas y que pudieran tener relevancia en la determinación del propósito principal de la operación proyectada, de tal modo que podrían alterar el juicio de la misma, lo que podrá ser objeto de comprobación administrativa, a la vista de la totalidad de las circunstancias previas, simultáneas y posteriores concurrentes en la operación realizada. Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

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Lo que aquí se publica, aplicado a una empresa o a un caso concreto. La primera reunión es gratuita.

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