Ir al contenido
Volver al índice
V2174-16 19 de mayo de 2016 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · reducción de capital

La reducción de capital sin valores restantes genera una pérdida patrimonial en la base del ahorro

Unos contribuyentes perdieron sus acciones tras una reducción de capital a cero sin participar en la nueva emisión. La DGT determina que, al no quedar acciones para repartir el valor de adquisición, se produce una pérdida patrimonial.

La cuestión planteada

Cuestión planteada Tributación de la operación a efectos del IRPF.

El criterio de la DGT

Cuando una reducción de capital amortiza valores y no quedan otros valores homogéneos para distribuir el valor de adquisición, la diferencia debe calificarse como pérdida patrimonial. Esta pérdida se imputa en el ejercicio de la reducción y se integra en la base imponible del ahorro. El criterio se basa en que la naturaleza de la diferencia no cambia por la inexistencia de valores restantes.

Implicaciones prácticas

  • La inexistencia de valores tras la reducción de capital no impide la calificación de la operación como pérdida patrimonial.
  • La diferencia entre el valor de adquisición y el valor de reducción se integra directamente en la base imponible del ahorro.
  • La pérdida debe imputarse en el ejercicio fiscal en el que se produce la reducción de capital.

Puntos de planificación

  • Valorar el impacto de la reducción de capital en la base imponible del ahorro del ejercicio.
  • Analizar la posibilidad de participar en nuevas emisiones para evitar la pérdida de valores homogéneos.

Checklist

  • Verificar si la reducción de capital ha resultado en la amortización total de los valores.
  • Comprobar si existen valores homogéneos restantes para distribuir el valor de adquisición.
  • Confirmar que la diferencia se ha integrado correctamente en la base imponible del ahorro.
  • Validar que la imputación de la pérdida se realiza en el ejercicio correspondiente a la reducción.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V2174-16 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 19/05/2016 Normativa Ley 35/2006, arts. 14, 33 y 49 Descripción de hechos Los consultantes eran titulares de un paquete de acciones de una sociedad que, en 2014, acordó una reducción de capital a cero vía amortización de la totalidad de las acciones y, simultáneamente, dio de alta el mismo número de acciones con un código de valor y un nominal distinto, dando de baja, sin compensación, las acciones de los clientes que no suscribieran las nuevas acciones. Los consultantes no acudieron a la ampliación. Cuestión planteada Tributación de la operación a efectos del IRPF. Contestación completa El artículo 33.3.a) de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE del 29 de noviembre), en la redacción vigente a partir del ejercicio 2015, dispone lo siguiente: "Se estimará que no existe ganancia o pérdida patrimonial a) En reducciones del capital. Cuando la reducción de capital, cualquiera que sea su finalidad, dé lugar a la amortización de valores o participaciones, se considerarán amortizadas las adquiridas en primer lugar, y su valor de adquisición se distribuirá proporcionalmente entre los restantes valores homogéneos que permanezcan en el patrimonio del contribuyente. Cuando la reducción de capital no afecte por igual a todos los valores o participaciones propiedad del contribuyente, se entenderá referida a las adquiridas en primer lugar. Cuando la reducción de capital tenga por finalidad la devolución de aportaciones, el importe de ésta o el valor normal de mercado de los bienes o derechos percibidos minorará el valor de adquisición de los valores o participaciones afectadas, de acuerdo con las reglas del párrafo anterior, hasta su anulación. El exceso que pudiera resultar se integrará como rendimiento del capital mobiliario procedente de la participación en los fondos propios de cualquier tipo de entidad, en la forma prevista para la distribución de la prima de emisión, salvo que dicha reducción de capital proceda de beneficios no distribuidos, en cuyo caso la totalidad de las cantidades percibidas por este concepto tributará de acuerdo con lo previsto en la letra a) del artículo 25.1 de esta Ley. A estos efectos, se considerará que las reducciones de capital, cualquiera que sea su finalidad, afectan en primer lugar a la parte del capital social que no provenga de beneficios no distribuidos, hasta su anulación. (…)” De acuerdo con el mencionado precepto, el valor de adquisición de la participación afectada por la reducción de capital se distribuirá proporcionalmente entre los restantes valores homogéneos que permanezcan en el patrimonio del contribuyente, por lo que dicho importe, al aumentar el valor de adquisición de los valores restantes, se configura como un componente negativo de la ganancia o pérdida patrimonial que se obtenga en la futura transmisión de dichos valores, y que tributará en la base imponible del ahorro (artículo 49 de la Ley del Impuesto). Aunque el artículo 33.3.a) de la Ley del Impuesto no contemple expresamente el supuesto del valor de adquisición no anulado que no pueda distribuirse proporcionalmente entre los restantes valores homogéneos que permanezcan en el patrimonio del contribuyente, al no existir éstos, es criterio de este Centro Directivo (V0225-12) que la naturaleza de dicha diferencia a efectos del Impuesto no queda alterada por la circunstancia de la existencia o inexistencia de valores homogéneos restantes, por lo que en caso de su inexistencia, debe calificarse como pérdida patrimonial, que se imputará en el ejercicio en que se produce la reducción de capital, de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 14.1c) de la Ley del Impuesto. La pérdida patrimonial generada se integrará en la base imponible del ahorro, en la forma prevista en el artículo 49 de la Ley del Impuesto, que dispone lo siguiente: “1. La base imponible del ahorro estará constituida por el saldo positivo de sumar los siguientes saldos: a) El saldo positivo resultante de integrar y compensar, exclusivamente entre sí, en cada período impositivo, los rendimientos a que se refiere el artículo 46 de esta Ley. Si el resultado de la integración y compensación arrojase saldo negativo, su importe sólo se podrá compensar con el positivo que se ponga de manifiesto durante los cuatro años siguientes. b) El saldo positivo resultante de integrar y compensar, exclusivamente entre sí, en cada período impositivo, las ganancias y pérdidas patrimoniales obtenidas en el mismo a que se refiere el artículo 46 de esta Ley. Si el resultado de la integración y compensación arrojase saldo negativo, su importe sólo se podrá compensar con el positivo que se ponga de manifiesto durante los cuatro años siguientes. 2. Las compensaciones previstas en el párrafo anterior deberán efectuarse en la cuantía máxima que permita cada uno de los ejercicios siguientes y sin que puedan practicarse fuera del plazo a que se refiere el párrafo anterior mediante la acumulación a rentas negativas de ejercicios posteriores.” Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

Email
Contacto