Una empresa fabricante de envases de plástico pregunta si el certificado de contenido de plástico reciclado (norma UNE-EN 15343:2008) es prueba suficiente para solicitar la devolución del impuesto sin aportar facturas. La DGT indica que la valoración de las pruebas corresponde a los órganos de aplicación del impuesto bajo el principio de valoración libre.
Cuestión planteada En relación con el Impuesto especial sobre los envases de plástico no reutilizables, la consultante desea conocer si, a efectos de solicitar la devolución de este Impuesto, puede admitirse como único medio de prueba admisible en Derecho el certificado acreditativo del porcentaje de material plástico reciclado contenido en cada saca, emitido al amparo de la norma UNE-EN 15343:2008 "Plásticos. Plásticos reciclados. Trazabilidad y evaluación de conformidad del reciclado de plásticos y contenido en reciclado", sin necesidad de aportar las facturas correspondientes al material contenido en cada saca.
La condición de reutilizable de un envase depende de su configuración objetiva y no de la voluntad del usuario. Los contribuyentes pueden acreditar dicha condición con cualquier medio de prueba admisible en derecho. Corresponde a los órganos de aplicación de los tributos valorar la validez y suficiencia de los medios de prueba aportados.
Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.
SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V1438-26 Órgano SG de Impuestos Especiales y de Tributos sobre el Comercio Exterior y sobre el Medio Ambiente Fecha salida 09/06/2026 Normativa Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular. Descripción de hechos La entidad consultante es una empresa que se dedica a la fabricación de envases de plástico a partir de láminas de plástico termoformadas. Dichas láminas son adquiridas en el territorio de aplicación del Impuesto especial sobre los envases de plástico no reutilizables, mediante adquisiciones intracomunitarias y a través de importaciones. Durante el proceso de fabricación, se generan recortes plásticos que posteriormente son triturados y comercializados para su reciclado, envasados en sacas tipo big bag. Cuestión planteada En relación con el Impuesto especial sobre los envases de plástico no reutilizables, la consultante desea conocer si, a efectos de solicitar la devolución de este Impuesto, puede admitirse como único medio de prueba admisible en Derecho el certificado acreditativo del porcentaje de material plástico reciclado contenido en cada saca, emitido al amparo de la norma UNE-EN 15343:2008 "Plásticos. Plásticos reciclados. Trazabilidad y evaluación de conformidad del reciclado de plásticos y contenido en reciclado", sin necesidad de aportar las facturas correspondientes al material contenido en cada saca. Contestación completa La Ley 7/2022, de 8 de abril, de residuos y suelos contaminados para una economía circular (BOE del 9 de abril), en el Capítulo I del Título VII, establece la regulación del Impuesto especial sobre los envases de plástico no reutilizables. De acuerdo con el artículo 67.1 de dicha Ley se trata de “(…) un tributo de naturaleza indirecta que recae sobre la utilización, en el territorio de aplicación del impuesto, de envases no reutilizables que contengan plástico, tanto si se presentan vacíos, como si se presentan conteniendo, protegiendo, manipulando, distribuyendo y presentando mercancías.”. Por su parte, el artículo 68.1 de la Ley regula el ámbito objetivo del Impuesto y, en virtud del mismo: “1. Se incluyen en el ámbito objetivo de este impuesto: a) Los envases no reutilizables que contengan plástico. A estos efectos tienen la consideración de envases todos los artículos diseñados para contener, proteger, manipular, distribuir y presentar mercancías, incluyéndose dentro de estos tanto los definidos en el artículo 2.m) de esta ley, como cualesquiera otros que, no encontrando encaje en dicha definición, estén destinados a cumplir las mismas funciones y que puedan ser objeto de utilización en los mismos términos, salvo que dichos artículos formen parte integrante de un producto y sean necesarios para contener, sustentar o preservar dicho producto durante toda su vida útil y todos sus elementos estén destinados a ser usados, consumidos o eliminados conjuntamente. Se considera que los envases son no reutilizables cuando no han sido concebidos, diseñados y comercializados para realizar múltiples circuitos o rotaciones a lo largo de su ciclo de vida, o para ser rellenados o reutilizados con el mismo fin para el que fueron diseñados. b) Los productos plásticos semielaborados destinados a la obtención de los envases a los que hace referencia la letra a), tales como las preformas o las láminas de termoplástico. c) Los productos que contengan plástico destinados a permitir el cierre, la comercialización o la presentación de envases no reutilizables.”. En este sentido, dado que los contenedores flexibles de carga intermedia están diseñados para contener, proteger, manipular, distribuir y presentar la mercancía, sí que tienen la consideración de envase a efectos de este impuesto. Adicionalmente, para determinar si se incluyen o no dentro del ámbito objetivo del impuesto, hay que analizar todavía si el producto es o no reutilizable, y si contiene o no plástico (hecho este, el de su composición, que en el supuesto planteado no se pone en duda). Para justificar el carácter de reutilizable de estos contenedores, la consultante pregunta si la mera calificación técnica como 6:1 o el etiquetado formal del envase resulta suficiente para considerar el envase como reutilizable, o si por el contrario sería necesario que exista una concepción real y objetiva de reutilización, acreditable mediante elementos técnicos, contractuales o logísticos. En este sentido, para determinar si el producto es reutilizable habrá que atender a lo que se establece en el último párrafo del antes reproducido artículo 68.1.a) de la Ley, esto es, si ha sido concebido, diseñado y comercializado para realizar múltiples circuitos o rotaciones a lo largo de su ciclo de vida, o para ser rellenado o reutilizados con el mismo fin para el que fue diseñado. Por tanto, el hecho de que un envase sea o no reutilizable no depende de la voluntad o comportamiento del sujeto que se sirve de él, sino de su configuración objetiva. En virtud de esto, los contribuyentes del impuesto podrán acreditar dicha condición con cualquier medio de prueba admisible en derecho, incluido la posibilidad de presentar un «certificado UNE-EN 13429:2005 Envases y Embalaje. Reutilización», emitido por una entidad acreditada para ello. No obstante, respecto de los medios de prueba cabe recordar que en el ordenamiento jurídico español rige el principio general de valoración libre y conjunta de todas las pruebas aportadas, quedando descartado como principio general el sistema de prueba legal o tasada. Así, respecto de los medios de prueba posibles que pueda utilizar el obligado tributario, deberá tenerse en cuenta lo dispuesto en materia de prueba en la sección 2ª del capítulo II del título III de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria (BOE de 18 de diciembre). En particular, habrá que estar a lo señalado en su artículo 106.1, el cual establece que “en los procedimientos tributarios serán de aplicación las normas que sobre medios y valoración de prueba se contienen en el Código Civil y en la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil, salvo que la ley establezca otra cosa” y en el artículo 105.1, que en relación con la carga de la prueba establece que “en los procedimientos de aplicación de los tributos quien haga valer su derecho deberá probar los hechos constitutivos del mismo.”. Por consiguiente, le corresponde valorar los medios de prueba aportados por la consultante a los órganos de aplicación de los tributos, careciendo este Centro Directivo de las facultades necesarias para determinar la validez y suficiencia. Por otra parte, la consultante desea conocer si el carácter de reutilizable del envase puede depender de su destino o uso efectivo por parte del adquirente, así como cuáles son las consecuencias de que el destinatario efectivamente no reutilice un envase calificado como reutilizable. Tal y como se ha expuesto anteriormente, la determinación de si un envase de plástico tiene o no la consideración de reutilizable, y en consecuencia, si queda comprendido o excluido del ámbito objetivo de este impuesto, no depende de la voluntad o comportamiento del sujeto que se sirve de él, sino de su configuración objetiva y de la finalidad para la que ha sido concebido, diseñado y comercializado. Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1, del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.