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V0815-14 24 de marzo de 2014 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · indemnización

Los intereses de demora por responsabilidad patrimonial no están exentos en el IRPF

Una persona consultó si la indemnización por negligencia médica y sus intereses de demora estaban exentos de IRPF. La DGT responde que la indemnización por daños personales sí está exenta, pero los intereses de demora no lo están.

La cuestión planteada

Cuestión planteada Si dichos intereses se encuentran exentos en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas.

El criterio de la DGT

La indemnización por daños personales derivados del funcionamiento de servicios públicos está exenta según el artículo 7 q) de la LIRPF. Sin embargo, los intereses de demora no son exentos por no ser parte de la indemnización y para no extender la exención por analogía. Estos intereses tributan como ganancias patrimoniales. Si el periodo de demora es inferior a un año, tributan en la base imponible general; si es superior a un año, tributan en la base imponible del ahorro.

Implicaciones prácticas

  • La exención de la indemnización por daños personales no se extiende a los intereses de demora percibidos.
  • Los intereses de demora deben integrarse en la base imponible del contribuyente.
  • La calificación tributaria de los intereses depende de la duración del periodo de demora.

Puntos de planificación

  • Valorar la duración del periodo de demora para determinar la base imponible aplicable.
  • Analizar la correcta segregación entre el principal de la indemnización y los intereses devengados.

Checklist

  • Identificar la parte de la cuantía correspondiente a la indemnización por daños personales.
  • Separar los intereses de demora del importe principal de la indemnización.
  • Verificar si el periodo de demora es inferior o superior a un año.
  • Aplicar la base imponible general si la demora es inferior a un año.
  • Aplicar la base imponible del ahorro si la demora supera un año.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V0815-14 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 24/03/2014 Normativa LIRPF, Ley 35/2006. Artículo 7 q). Descripción de hechos Por sentencia del Tribunal Superior de Justicia de las Islas Baleares se le ha reconocido a la consultante el derecho al cobro de una indemnización por responsabilidad patrimonial debido a una negligencia médica más los intereses de demora correspondientes. Cuestión planteada Si dichos intereses se encuentran exentos en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. Contestación completa De acuerdo con los datos aportados, a la consultante se le ha reconocido el derecho a la percepción de una indemnización por responsabilidad patrimonial de una Administración Pública (autonómica en este caso) por el funcionamiento de su Servicio de Salud más los intereses devengados a partir de la fecha de la reclamación administrativa. Al respecto, el artículo 7 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de no Residentes y sobre el Patrimonio, en adelante LIRPF, donde se recogen las rentas exentas, incluye en su párrafo q) como tales las siguientes: “Las indemnizaciones satisfechas por las Administraciones públicas por daños personales como consecuencia del funcionamiento de los servicios públicos, cuando vengan establecidas de acuerdo con los procedimientos previstos en el Real Decreto 429/1993, de 26 de marzo, por el que se regula el Reglamento de los procedimientos de las Administraciones públicas en materia de responsabilidad patrimonial”. Por tanto, en cuanto la propia indemnización responda a los daños personales (físicos, psíquicos y morales) sufridos por la consultante como consecuencia del funcionamiento de los servicios públicos, la misma se encontraría amparada por la exención recogida en el artículo 7 q) de la Ley del Impuesto. Cuestión distinta son los intereses de demora. Estos intereses no se corresponden con el concepto indemnizatorio exento del artículo 7 q) de la Ley del Impuesto, sino que tratan de compensar al perjudicado por el retraso en el abono de la indemnización. Por tanto, estos intereses no pueden quedar amparados por la exención, pues su admisión en el ámbito de ésta supondría extenderlo más allá de sus términos estrictos, lo que contravendría lo dispuesto en el artículo 14 de la Ley General Tributaria (Ley 58/2003), a saber: “No se admitirá la analogía para extender más allá de sus términos estrictos el ámbito del hecho imponible, de las exenciones y demás beneficios o incentivos fiscales”. Respecto a la calificación de estos intereses cabe señalar que en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas los intereses percibidos por el contribuyente tienen diferente calificación, en función de su naturaleza remuneratoria o indemnizatoria. Los intereses remuneratorios constituyen la contraprestación, bien de la entrega de un capital que debe ser reintegrado en el futuro, bien del aplazamiento en el pago, otorgado por el acreedor o pactado por las partes. Estos intereses tributarán en el impuesto como rendimientos del capital mobiliario, salvo cuando, de acuerdo con lo previsto en el artículo 25.5 de la Ley del Impuesto, proceda calificarlos como rendimientos de la actividad empresarial o profesional. Por otro lado, los intereses indemnizatorios tienen como finalidad resarcir al acreedor por los daños y perjuicios derivados del incumplimiento de una obligación o el retraso en su correcto cumplimiento. Estos intereses, debido a su carácter indemnizatorio, no pueden calificarse como rendimientos del capital mobiliario. En consecuencia, a tenor de lo dispuesto en los artículos 25.5 y 33.1 de la misma ley, han de tributar como ganancias patrimoniales. Una vez establecida la calificación de ganancias patrimoniales respecto a estos intereses de demora, el siguiente paso es determinar el período de imputación. A la imputación temporal de las ganancias patrimoniales se refiere el artículo 14.1 c) de la Ley del Impuesto estableciendo que “se imputarán al período impositivo en que tenga lugar la alteración patrimonial”. Conforme con lo anterior, y teniendo en cuenta que los intereses abarcan el respectivo período que comprende el retraso, la alteración patrimonial sólo puede entenderse producida cuando los mismos se reconocen, es decir, cuando se cuantifican y se acuerda su abono. A todo lo expuesto hay que añadir que tradicionalmente, con la normativa del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas anterior a la actualmente vigente, en cuanto estos intereses indemnizaran un período superior a un año, este Centro mantenía como criterio interpretativo que su integración procedía realizarla en la parte especial de la renta del período impositivo; desaparecido este concepto en la Ley 35/2006, el mantenimiento de una continuidad en la aplicación de este criterio interpretativo, unido a la inclusión en la renta del ahorro de los intereses que constituyen rendimientos del capital mobiliario, nos llevan a concluir que los intereses de demora procederá integrarlos en la base imponible del ahorro, en aplicación del artículo 49.1,b) de la Ley del Impuesto. En relación con lo expuesto en el párrafo anterior procede realizar una matización y que resulta aplicable a partir de 1 de enero de 2013, debido a la modificación del artículo 46.b) de la Ley 35/2006 realizada por la Ley 16/2012, de 27 de diciembre, por la que se adoptan diversas medidas tributarias dirigidas a la consolidación de las finanzas públicas y al impulso de la actividad económica (BOE del día 28): los intereses de demora que indemnicen un período no superior a un año formarán parte de la renta general, procediendo su integración en la base imponible general. Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

Aplicarlo a un caso real

Lo que aquí se publica, aplicado a una empresa o a un caso concreto. La primera reunión es gratuita.

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