Un contribuyente consulta si puede seguir deduciéndose las cuotas de un préstamo de su vivienda habitual tras separarse de su pareja sin estar casados. La DGT responde que no es posible porque la ley exige que la separación sea judicial o matrimonial.
Cuestión planteada Posibilidad de practicar, por parte del consultante, la deducción por inversión en vivienda habitual a partir de haberse dictado las señaladas Medidas, por las cantidades que satisfaga del indicado préstamo.
Para mantener la deducción por inversión en vivienda habitual tras dejar de ser la residencia propia, es necesario que la vivienda siga siendo la residencia de los hijos comunes y del progenitor con quien conviven. Además, este cambio de situación debe derivar de nulidad matrimonial, divorcio o separación judicial. Al no existir vínculo matrimonial en el caso consultado, no se cumplen los requisitos legales.
Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.
SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V3011-20 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 06/10/2020 Normativa Ley 35/2006 Art. 68.1.1º y DT 18ª RD 439/2007 Art. 54.1 Descripción de hechos El consultante y su pareja, sin haber contraído matrimonio, se separan. Hasta ese momento han residido en la vivienda privativa que el consultante adquirió en 2012 y por la que en todo momento ha satisfecho la totalidad de cada cuota del préstamo con el que financió su adquisición. En virtud de las Medidas Provisionales Previas del Auto Judicial, el hijo común junto con su ex pareja, a quién se le atribuye su guardia y custodia, seguirán residiendo en la vivienda de exclusiva propiedad del consultante. Cuestión planteada Posibilidad de practicar, por parte del consultante, la deducción por inversión en vivienda habitual a partir de haberse dictado las señaladas Medidas, por las cantidades que satisfaga del indicado préstamo. Contestación completa Se parte de la premisa de que, al consultante, conforme lo manifestado, le es de aplicación, con respecto de la vivienda objeto de consulta, el régimen transitorio para continuar aplicando la deducción por inversión en vivienda habitual a partir del ejercicio 2013, regulado por la disposición transitoria decimoctava de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobada por la Ley 35/2006, de 28 de noviembre (BOE de 29 de noviembre), en adelante LIRPF. Siendo así, la deducción por inversión en vivienda habitual se recoge en los artículos 68.1, 70, 78 y disposición transitoria decimotercera, letra c), de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobada por la Ley 35/2006, de 28 de noviembre (BOE de 29 de noviembre), en adelante LIRPF, siendo el primero de ellos, concretamente en su número 1º, donde se establece la configuración general de la deducción estableciendo que, con arreglo a determinados requisitos y circunstancias, los contribuyentes podrán deducirse un determinado porcentaje de “las cantidades satisfechas en el período de que se trate por la adquisición o rehabilitación de la vivienda que constituya o vaya a constituir la residencia habitual del contribuyente”. Para los supuestos de nulidad matrimonial, divorcio o separación judicial, la Ley del Impuesto establece una salvedad, al disponer en el último párrafo del artículo 68.1.1º lo siguiente: “En los supuestos de nulidad matrimonial, divorcio o separación judicial, el contribuyente podrá seguir practicando esta deducción, en los términos que reglamentariamente se establezcan, por las cantidades satisfechas en el período impositivo para la adquisición de la que fue durante la vigencia del matrimonio su vivienda habitual, siempre que continúe teniendo esta condición para los hijos comunes y el progenitor en cuya compañía queden.” Por tanto, para que un contribuyente continúe teniendo derecho a practicar la deducción una vez la vivienda habitual adquirida por él deja de constituir su residencia habitual, es requisito necesario el haber tenido un vínculo familiar concreto con los que mantienen su residencia en la misma y que dicho hecho haya sido motivado por cualquiera de los tres supuestos tasados (nulidad matrimonial, divorcio o separación judicial). En el presente caso, el consultante y su pareja han acordado la separación provisional sin haber contraído matrimonio. En el mismo, no concurre ninguna de tales circunstancias, por lo que el consultante no tiene derecho a seguir practicando la deducción por inversión en vivienda habitual. Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.