Requisitos para la libertad de amortización: el concepto de elemento nuevo
La aplicación de la libertad de amortización constituye un incentivo fiscal relevante para las empresas y autónomos que buscan optimizar su carga tributaria tras realizar inversiones. Sin embargo, la correcta calificación de los activos adquiridos es determinante para evitar contingencias con la Administración Tributaria.
Qué ha resuelto la DGT
La Dirección General de Tributos ha abordado la cuestión de si un local puede considerarse un elemento nuevo a efectos de la aplicación de la libertad de amortización prevista en el artículo 102 de la Ley del Impuesto sobre Sociedades. El criterio establece que se entiende por elementos nuevos aquellos que se utilizan o se ponen en condiciones de funcionamiento por primera vez.
En este sentido, para que un activo sea elegible para este beneficio, debe cumplir el requisito de ser nuevo, lo que implica que debe entrar en funcionamiento por primera vez en la sede del adquirente. La DGT señala que la determinación de si un inmueble o elemento cumple este requisito es una cuestión de hecho que debe probarse, ya que la Administración no puede determinar dicha condición basándose únicamente en datos genéricos sin una verificación de su estado previo de uso.
Qué significa para ti
Este criterio tiene una incidencia directa tanto en sociedades comerciales como en autónomos o empresarios individuales que tributen por estimación directa. Si tu actividad implica la adquisición de activos para incrementar la plantilla, debes tener especial cuidado con la trazabilidad del elemento adquirido.
No basta con la adquisición de un bien; es necesario acreditar que dicho bien no ha sido utilizado previamente y que su puesta en marcha es inédita en tu explotación. La falta de pruebas sobre la novedad del elemento podría invalidar la aplicación de la libertad de amortización en una inspección.
Qué conviene hacer
Ante la adquisición de activos destinados a la libertad de amortización, es fundamental documentar la condición de novedad del bien. Se recomienda:
- Conservar toda la documentación que acredite que el elemento entra en funcionamiento por primera vez en tu sede.
- Verificar el historial de uso del activo para asegurar que cumple con la definición de elemento nuevo.
- Valorar cada caso particular con un especialista para asegurar que la carga de la prueba sea suficiente ante una posible actuación de la Administración.
Preguntas frecuentes
- ¿Qué se considera un elemento nuevo para la DGT?
- Aquellos que se utilizan o se ponen en condiciones de funcionamiento por primera vez en la sede del adquirente.
- ¿A quién afecta este criterio?
- Afecta a empresas y autónomos que tributen por estimación directa y deseen aplicar la libertad de amortización.