Un cónyuge donó la nuda propiedad de su parte de la vivienda al otro, manteniendo únicamente el usufructo. Se consultó si podía seguir deduciéndose las cantidades del préstamo hipotecario.
Cuestión planteada Posibilidad por parte del cónyuge A, al mantener el usufructo sobre una mitad indivisa, de practicar la deducción por inversión en vivienda habitual, por las cantidades satisfechas por el préstamo hipotecario.
Para aplicar la deducción por inversión en vivienda habitual, el contribuyente debe haber adquirido al menos una parte indivisa de su pleno dominio. Al no ser titular del pleno dominio de ninguna parte indivisa sobre la vivienda, el usufructuario no tiene derecho a practicar la deducción, aunque la vivienda sea su residencia habitual.
Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.
SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V1783-22 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 27/07/2022 Normativa Ley 35/2006 Art. 68.1.1º y DT 18ª Descripción de hechos Los cónyuges, en régimen de separación de bienes, adquiere en 2010 al 50 por ciento su vivienda habitual. En 2020 el cónyuge A dona la nuda propiedad correspondiente a su parte indivisa al cónyuge B, conservando el usufructo, y sigue pagando el préstamo hipotecario. Cuestión planteada Posibilidad por parte del cónyuge A, al mantener el usufructo sobre una mitad indivisa, de practicar la deducción por inversión en vivienda habitual, por las cantidades satisfechas por el préstamo hipotecario. Contestación completa En primer lugar, se parte de la premisa que a la vivienda objeto de consulta le es de aplicación el régimen transitorio regulado por la disposición transitoria decimoctava de la Ley del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, aprobada por la Ley 35/2006, de 28 de noviembre (BOE de 29 de noviembre), en adelante LIRPF, que permite continuar aplicando la deducción por inversión en vivienda habitual a partir del ejercicio 2013, conforme con la normativa vigente a 31 de diciembre de 2012, a pesar de haber sido suprimida dicha deducción con efectos 1 de enero de 2013 por la Ley 16/2012, de 27 de diciembre, por la que se adoptan diversas medidas tributarias dirigidas a la consolidación de las finanzas públicas y al impulso de la actividad económica (BOE de 28 de diciembre). Siendo de aplicación el régimen transitorio, la deducción por inversión en vivienda habitual vigente a 31 de diciembre de 2012 se recoge en los artículos 68.1, 70 y 78 de la LIRPF, siendo el primero de ellos, concretamente en su número 1º, donde se establece la configuración general de la deducción disponiendo que, con arreglo a determinados requisitos y circunstancias, los contribuyentes podrán deducirse un determinado porcentaje “de las cantidades satisfechas en el período de que se trate por la adquisición o rehabilitación de la vivienda que constituya o vaya a constituir la residencia habitual del contribuyente”. A continuación, fija la base máxima de deducción en 9.040 euros anuales, la cual “estará constituida por las cantidades satisfechas para la adquisición o rehabilitación de la vivienda, incluidos los gastos originados que hayan corrido a cargo del adquirente y, en el caso de financiación ajena, la amortización, los intereses, (…), y demás gastos derivados de la misma. (…)”. Conforme a ello, para practicar la deducción se requiere la concurrencia en el contribuyente de dos requisitos: adquisición de vivienda, al menos de una determinada parte indivisa de su pleno dominio, y que dicha vivienda constituya o vaya a constituir su residencia habitual. Y, por tanto, con independencia de cómo se instrumente su financiación, del estado civil del contribuyente y, en su caso, del régimen económico matrimonial. No siendo titular del pleno dominio, respecto de, al menos, alguna parte indivisa sobre la vivienda no tiene derecho a practicar la deducción por inversión en vivienda habitual, aunque esta siga constituyendo su residencia habitual. Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.