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V0297-15 26 de enero de 2015 · SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Criterio vigente
IRPF · Renta · rendimiento neto

Se pueden deducir las primas de un seguro de responsabilidad civil tras el cese de la actividad profesional

Un arquitecto que pasó de autónomo a trabajador por cuenta ajena pregunta si puede deducir el seguro de responsabilidad civil derivado de su actividad anterior. La DGT responde que sí es deducible por mantener la naturaleza de gasto de la actividad económica.

La cuestión planteada

Cuestión planteada Si puede considerar gasto fiscalmente deducible en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas el importe de la prima satisfecha por el seguro suscrito.

El criterio de la DGT

Los gastos por primas de seguro de responsabilidad civil son deducibles para determinar el rendimiento neto de la actividad económica, aunque se paguen tras el cese de la misma, siempre que sean consecuencia del ejercicio de dicha actividad. Esta deducción es aplicable siempre que los gastos no hayan sido objeto de deducción mediante dotaciones a la provisión para riesgos y gastos en el Impuesto sobre Sociedades.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V0297-15 Órgano SG de Impuestos sobre la Renta de las Personas Físicas Fecha salida 26/01/2015 Normativa LIRPF, Ley 35/2006, artículo 28. Descripción de hechos El consultante ejerció la actividad profesional de arquitecto hasta el 31 de diciembre de 2012, pasando a partir de ese momento a ejercer su actividad a través de una sociedad limitada. No obstante, como consecuencia de los proyectos y obras realizadas hasta la fecha de cese de su actividad como profesional autónomo, está obligada a mantener suscrito un seguro de responsabilidad civil durante un periodo de diez años. Cuestión planteada Si puede considerar gasto fiscalmente deducible en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas el importe de la prima satisfecha por el seguro suscrito. Contestación completa En primer lugar, debemos precisar que partimos de la hipótesis de que el consultante desempeña su trabajo de arquitecto como trabajador por cuenta ajena en la sociedad limitada anteriormente citada, no desarrollando como persona física ningún tipo de actividad económica. A efectos de determinar los gastos deducibles para determinar el rendimiento de una actividad económica se hace preciso acudir al artículo 28.1 de la Ley 35/2006, de 28 de noviembre, del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas y de modificación parcial de las leyes de los Impuestos sobre Sociedades, sobre la Renta de los no Residentes y sobre el Patrimonio (BOE de 29 de noviembre) -en adelante LIRPF-, donde se establece que “el rendimiento neto de las actividades económicas se determinará según las normas del Impuesto sobre Sociedades, sin perjuicio de las reglas especiales contenidas en este artículo, en el artículo 30 de esta Ley para la estimación directa, y en el artículo 31 de esta Ley para la estimación objetiva”. Por su parte, el artículo 10.3 del texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades, aprobado por el Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo (BOE de 11 de marzo), dispone que “en el método de estimación directa la base imponible se calculará corrigiendo, mediante la aplicación de los preceptos establecidos en esta Ley, el resultado contable determinado de acuerdo con las normas previstas en el Código de Comercio, en las demás leyes relativas a dicha determinación y en las disposiciones que se dicten en desarrollo de las citadas normas”. Conforme a lo anterior, cabe señalar que, aunque el consultante ya no desarrolle de manera efectiva la actividad económica, el hecho de que el pago de las primas de seguro de responsabilidad civil sea consecuencia del ejercicio de dicha actividad supone que tales gastos, posteriores al cese, mantienen esa misma naturaleza y, por tanto, se consideran deducibles para determinar el rendimiento neto de la actividad. Lo anterior resulta aplicable siempre que los referidos gastos no hubieran sido objeto de deducción a través de las dotaciones a la provisión para riesgos y gastos que se recoge en la normativa del Impuesto sobre Sociedades. Ahora bien, aunque se declare este gasto dentro del concepto de rendimientos de actividades económicas, el consultante al no ejercer actividad económica no estará obligado a darse de alta en el censo de empresarios por la actividad de arquitecto, ni cumplir las obligaciones formales exigidas en el IRPF a los empresarios (libros registros, pagos fraccionados, etc.). Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria.

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