Evolución del criterio de la DGT
Criterio vigente
La vivienda habitual se define por la residencia continuada durante al menos tres años o por haber sido la residencia en los dos años anteriores a la transmisión. El empadronamiento no es un elemento suficiente por sí solo para acreditar la residencia o la vivienda habitual. La acreditación de la residencia es una cuestión de hecho que el contribuyente debe probar mediante cualquier medio admitido en Derecho.
La posición de la DGT se mantiene constante en todo el periodo analizado. Desde 2014, la Administración sostiene que el empadronamiento no es prueba suficiente para acreditar la residencia habitual. La doctrina se ha consolidado reafirmando que la residencia es una cuestión de hecho que requiere otros medios de prueba.
Puntos de inflexión
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Precisa que el empadronamiento o el traslado del domicilio fiscal no son suficientes por sí solos para acreditar la residencia.
Análisis basado en 41 de 43 consultas con criterio disponible. Actualizado 23 de septiembre de 2026.