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V1412-19 12 de junio de 2019 · SG de Impuestos sobre el Consumo Criterio vigente
IVA · prestación única

Los servicios de alojamiento y manutención en una cacería tributan al 21% si son accesorios a la actividad cinegética

Una empresa organiza cacerías incluyendo alojamiento y manutención y pregunta qué tipo de IVA se aplica. La DGT determina que si estos servicios son accesorios a la organización de la cacería, tributan al 21%, pero si se prestan de forma independiente sin estar vinculados a la actividad cinegética, tributan al 10%.

La cuestión planteada

Cuestión planteada - Tipo impositivo aplicable a efectos del Impuesto sobre el Valor Añadido.

El criterio de la DGT

La organización de cacerías es una prestación única que incluye el alojamiento y la manutención como elementos accesorios, por lo que tributan al 21%. No obstante, si el alojamiento o la manutención se prestan de forma independiente a la actividad cinegética, constituyen prestaciones con entidad propia y tributan al 10%.

Implicaciones prácticas

  • La integración de alojamiento y manutención en un paquete de cacería obliga a aplicar el tipo general del 21%.
  • La desvinculación de los servicios de hostelería de la actividad cinegética permite la aplicación del tipo reducido del 10%.
  • La naturaleza accesoria de los servicios determina el tipo impositivo aplicable a la totalidad de la prestación.

Puntos de planificación

  • Valorar la segmentación de facturación entre servicios cinegéticos y servicios de hostelería.
  • Analizar la estructura de los paquetes de servicios ofrecidos para determinar su carácter accesorio o independiente.

Checklist

  • Verificar si el alojamiento y la manutención se facturan de forma conjunta con la cacería.
  • Comprobar si los servicios de hostelería tienen entidad propia fuera de la actividad cinegética.
  • Evaluar la vinculación contractual entre la organización de la cacería y los servicios de alojamiento.
  • Revisar la aplicación del tipo impositivo según la composición del servicio prestado.

Por qué importa

Esta consulta establece criterio vinculante para supuestos similares. A continuación, el impacto específico por perfil de contribuyente.

Texto íntegro de la consulta (fuente: DGT)

SECRETARÍA DE ESTADO DE HACIENDA DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS Consultas Vinculantes Documento 1 de 1 Documento seleccionado Nº de consulta V1412-19 Órgano SG de Impuestos sobre el Consumo Fecha salida 12/06/2019 Normativa Ley 37/1992 art. 90-Uno-91-Uno-2-2º Descripción de hechos La entidad consultante es arrendataria de una finca en la que se ubica un establecimiento hotelero donde organiza cacerías facilitando, en su caso, a sus clientes el alojamiento o manutención. En dicho establecimiento se alojarán tres tipos de huéspedes: - Cazadores y sus acompañantes durante los días de duración de la cacería; personas no cazadoras que no participan en la cacería ni acompañan a los cazadores, durante la temporada de caza; y personas que deseen alojarse en el hotel fuera de la temporada de caza. Cuestión planteada - Tipo impositivo aplicable a efectos del Impuesto sobre el Valor Añadido. - Tipo de registro o control que debe efectuarse para dar cumplimiento de los requisitos formales. Contestación completa 1.- De acuerdo con el apartado uno del artículo 4 de la Ley 37/1992, de 28 de diciembre, del Impuesto sobre el Valor Añadido (BOE de 29 de diciembre), “Estarán sujetas al Impuesto las entregas de bienes y prestaciones de servicios realizadas en el ámbito espacial del Impuesto por empresarios o profesionales a título oneroso, con carácter habitual u ocasional, en el desarrollo de su actividad empresarial o profesional, incluso si se efectúan en favor de los propios socios, asociados, miembros o partícipes de las entidades que las realicen.”. Por su parte, el apartado uno del artículo 11 de la Ley 37/1992 define las prestaciones de servicios en los siguientes términos: “A los efectos del Impuesto sobre el Valor Añadido, se entenderá por prestación de servicios toda operación sujeta al citado tributo que, de acuerdo con esta Ley, no tenga la consideración de entrega, adquisición intracomunitaria o importación de bienes.”. La organización de cacerías, el alojamiento y manutención de personas son prestaciones de servicios sujetas al Impuesto sobre el Valor Añadido. 2.- A la luz de la cuestión planteada es necesario determinar si se está en presencia de una prestación única compuesta por varios elementos o en presencia de dos o más prestaciones diferentes que deben ser apreciadas separadamente. A este respecto, es necesario tener en cuenta lo señalado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea en su sentencia de 25 de febrero de 1999 en el asunto C-349/96, en la que el dicho Tribunal se planteó cuales deben ser “los criterios para decidir, en materia del Impuesto sobre el Valor Añadido, si una operación que está compuesta por varios elementos debe ser considerada como una prestación única o como dos o más prestaciones diferentes que deben ser apreciadas separadamente.”. Señala el Tribunal en dicha sentencia lo siguiente: “27. Con carácter preliminar, es preciso recordar que la cuestión relativa a la extensión de una operación tiene una importancia particular desde el punto de vista del IVA, tanto para determinar el lugar de las prestaciones de servicios como para aplicar el tipo impositivo o, como en el presente asunto, para aplicar las disposiciones relativas a la exención previstas por la Sexta Directiva. Además, hay que señalar que, debido a la diversidad de transacciones comerciales, es imposible dar una respuesta exhaustiva sobre la manera de abordar correctamente el problema en todos los casos. 28. Sin embargo, como declaró el Tribunal de Justicia en la sentencia de 2 de mayo de 1996, Faaborg-Gelting Linien (C-231/94, Rec. p. I-2395), apartados 12 a 14, acerca de la calificación de la explotación de un restaurante, cuando la operación controvertida está constituida por un conjunto de elementos y de actos, primeramente procede tomar en consideración todas las circunstancias en las que se desarrolle la operación de que se trate. 29. A este respecto, teniendo en cuenta la doble circunstancia de que, por una parte, del apartado 1 del artículo 2 de la Sexta Directiva se deduce que cada prestación de servicio normalmente debe ser considerada como distinta e independiente y que, por otra, la prestación constituida por un único servicio desde el punto de vista económico, no debe ser desglosada artificialmente para no alterar la funcionalidad del sistema del IVA, es importante buscar los elementos característicos de la operación controvertida para determinar si el sujeto pasivo realiza para el consumidor, considerado como un consumidor medio, varias prestaciones principales distintas o una prestación única. 30. Hay que señalar que se trata de una prestación única, en particular, en el caso de autos, en el que ha de considerarse que uno o varios elementos constituyen la prestación principal, mientras que, a la inversa, uno o varios elementos deben ser considerados como una o varias prestaciones accesorias que comparten el trato fiscal que la prestación principal. Una prestación debe ser considerada accesoria de una prestación principal cuando no constituye para la clientela un fin en sí, sino el medio de disfrutar en las mejores condiciones del servicio principal del prestador (sentencia de 22 de octubre de 1998, Madgett y Baldwin, asuntos acumulados C-308/96 y C-94/97, Rec. p. I-0000, apartado 24). 31. En estas circunstancias, el hecho de que se facture un precio único no tiene importancia decisiva. Es cierto que cuando un prestador proporciona a sus clientes una prestación de servicio compuesta por varios elementos contra el pago de un precio único, éste puede abogar en favor de la existencia de una prestación única. Sin embargo, pese al precio único, si de las circunstancias descritas en los apartados 7 a 10 de la presente sentencia se desprende que los clientes entienden comprar dos prestaciones distintas, a saber, una prestación de seguro y una prestación de servicio de registro de tarjetas, entonces sería preciso aislar la parte del precio único relativa a la prestación de seguro, que, en todo caso, quedaría exenta. Para ello, debe seguirse el método de cálculo o de apreciación más sencillo posible (véase, en este sentido, la sentencia Madgett y Baldwin, antes citada, apartados 45 y 46).”. Por lo expuesto, debe considerarse que la operación consultada está formada por una prestación única, la organización de una cacería, de la que el resto de las prestaciones, alojamiento o manutención, no constituyen un fin en sí mismas sino un medio de contribuir a la mejor prestación de los servicios relativos a la práctica del deporte de la caza. No obstante lo anterior, cuando el hospedaje rural no se utilice en el marco de una actividad cinegética sino que se limite a prestar un servicio de alojamiento de visitantes como cualquier establecimiento hotelero, las prestaciones de alojamiento o manutención constituirán prestaciones con entidad propia e independientes a efectos del Impuesto sobre el Valor Añadido. 3.- El artículo 90, apartado uno de la Ley 37/1992, dispone que el Impuesto se exigirá al tipo del 21 por ciento, salvo lo dispuesto en el artículo siguiente. Por último, el artículo 91, apartado uno.2, número 2º de la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido, determina que se aplicará el tipo impositivo del 10 por ciento a las prestaciones de servicios de hostelería, restaurantes y, en general, el suministro de comidas y bebidas para consumir en el acto. 4.- En consecuencia, este Centro directivo le informa lo siguiente: 1º.- Tributarán por el Impuesto sobre el Valor Añadido al tipo impositivo del 21 por ciento, los servicios de organización de cacerías, incluidas sus prestaciones accesorias objeto de consulta (alojamiento o manutención). 2º.- Tributarán por el Impuesto sobre el Valor Añadido al tipo impositivo del 10 por ciento los servicios de alojamiento y manutención objeto de consulta que constituyan prestaciones independientes, conforme a lo expuesto en el último párrafo del apartado 2 anterior. En particular, en los supuestos expuestos en los dos últimos guiones de los hechos. 3º.- Este Centro directivo no es competente para determinar qué tipo de registros o controles debe realizar la entidad consultante para la aplicación de lo expuesto en los dos números anteriores. Ésta es una cuestión de hecho que deberá acreditar por cualquiera de los medios admitidos en Derecho, cuya carga incumbe a la misma de acuerdo con lo señalado en esto en materia de prueba en la Sección 2º del capítulo II del título III de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria, (BOE del 18), en particular lo señalado en su artículo 105.1 según el cual quien haga valer su derecho deberá probar los hechos constitutivos del mismo. 5.- Lo que comunico a Vd. con efectos vinculantes, conforme a lo dispuesto en el apartado 1 del artículo 89 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria

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