Evolución del criterio de la DGT
Criterio vigente
Para la deducción del IVA, los bienes o servicios deben afectarse directa y exclusivamente a la actividad profesional. Solo se admite la afectación parcial cuando se trata de bienes de inversión, permitiendo una deducción proporcional. La afectación debe acreditarse por cualquier medio admitido en Derecho, no siendo suficiente la mera contabilización o la declaración-liquidación.
La posición de la DGT se mantiene constante en la exigencia de afectación directa y exclusiva para la deducción del IVA. La evolución muestra una mayor precisión al distinguir entre bienes de inversión, que admiten afectación parcial, y otros bienes o servicios que no la permiten. Se refuerza la necesidad de probar la afectación mediante medios de prueba adicionales a la contabilidad.
Puntos de inflexión
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Establece que el grado de afectación debe acreditarse por cualquier medio admitido en Derecho, aclarando que la contabilización o la declaración-liquidación no son suficientes.
Análisis basado en 9 de 11 consultas con criterio disponible. Actualizado 29 de septiembre de 2026.